Repuntan los casos de robo con escopolamina en Ecuador: ¿cómo prevenirlos?

(Redacción Ecuador).- La Fiscalía General del Estado registra más de 400 denuncias relacionadas con robos cometidos mediante el uso de escopolamina. Quito concentra la mayor incidencia, especialmente en zonas comerciales, exteriores de entidades bancarias y sectores universitarios.

Especialistas advierten que la sustancia puede ingresar al organismo al ser ingerida en bebidas o alimentos contaminados, inhalada mediante aerosoles o por contacto con las mucosas de los ojos, la nariz o la boca.

Entre los modus operandi más frecuentes está la colocación de la sustancia en bebidas dentro de discotecas y establecimientos donde se consume alcohol. También se han reportado casos en espacios públicos y otros en los que mujeres habrían utilizado aplicaciones de citas u otros métodos de acercamiento para captar a sus posibles víctimas, principalmente hombres de entre 25 y 40 años.

La escopolamina, conocida también como burundanga o “aliento del diablo”, es una sustancia que puede provocar desorientación, sedación, sometimiento y amnesia. No tiene olor ni sabor perceptibles y, bajo sus efectos, las víctimas pueden quedar en un estado de vulnerabilidad que es aprovechado por delincuentes para despojarlas de dinero y pertenencias. Sus efectos pueden comenzar entre 15 y 30 minutos después de la exposición y alcanzar su mayor intensidad alrededor de las dos horas.

Pichincha concentra casi la mitad de los casos reportados a escala nacional, con Quito, Guayaquil y Cuenca entre las ciudades con mayor incidencia. Durante el primer trimestre de 2026 se registraron 461 denuncias oficiales en el país, un 27,7 % más que en el mismo periodo de 2025, según los datos citados.

En Imbabura, nuestra redacciòn ha dado seguimiento desde el año pasado a varios casos relacionados con esta modalidad delictiva. El más reciente ocurrió el 1 de agosto, cuando dos ciudadanos habrían sido escopolaminados en una reconocida discoteca de la urbe y posteriormente despojados de su dinero en la ciudad de Cotacachi mediante retiros sin tarjeta.

En Otavalo, el último caso público fue en el mes de febrero de este año, cuando un adulto mayor habría sido escopolaminado y posteriormente llevado hasta una entidad bancaria, donde realizó un retiro de dinero de manera involuntaria.

Ante estos hechos, ciudadanos han adoptado medidas de precaución. De manera extraoficial, algunos aseguran que incluso optan por cubrirse al acudir a entidades bancarias o utilizar cajeros automáticos para reducir una eventual exposición a la sustancia.

Especialistas recomiendan no aceptar bebidas o alimentos de desconocidos, evitar el contacto con aerosoles o sustancias de procedencia desconocida y mantener las manos limpias, procurando no llevarlas a los ojos, la nariz o la boca. También aconsejan estar atentos ante acercamientos inusuales de desconocidos.

Si una persona presenta mareos repentinos, visión borrosa, confusión, desorientación o cambios inusuales de conciencia después de una posible exposición, debe acudir de inmediato a un centro de salud u hospital.

En un caso reciente ocurrido en Quito, la Policía Nacional descartó que cinco personas —tres hombres y dos mujeres— halladas inconscientes en las calles Ajaví y Sozoranga, en el sector de Solanda, hayan sido escopolaminadas. Según la institución, su estado sería compatible con una intoxicación alcohólica.

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