(Redacción Ibarra).- Las intensas lluvias registradas la noche del domingo 26 y la madrugada del lunes 27 de abril provocaron múltiples emergencias en el cantón Ibarra, donde varias calles y viviendas resultaron afectadas por la acumulación de agua.
El Cuerpo de Bomberos de Ibarra atendió cuatro alertas entre las 22h49 y las 00h51, desplegando personal operativo y equipos especializados para controlar las inundaciones y restablecer la movilidad en los sectores afectados.
Las intervenciones se concentraron en Yacucalle, el Ejido de Caranqui, la intersección de las calles Víctor Gómez Jurado y Mariano Acosta, así como en la avenida Pérez Guerrero y Simón Bolívar. En estos puntos se registraron anegaciones que dificultaron el tránsito vehicular y causaron afectaciones en patios de viviendas.
Durante las labores, los bomberos utilizaron herramientas de zapa para la limpieza y apertura de alcantarillas, además de bombas de succión que permitieron evacuar el agua acumulada y reducir los niveles de inundación.
Las autoridades informaron que se mantiene un monitoreo constante de las condiciones climáticas y que el personal se encuentra operativo para atender cualquier eventualidad en el cantón. Asimismo, recordaron a la ciudadanía que, ante emergencias, deben comunicarse de inmediato con el sistema ECU 9-1-1.
El Cuerpo de Bomberos reiteró su compromiso con la seguridad y el bienestar de la población frente a este tipo de eventos climáticos.
(Redacción Ibarra).- Han pasado diez años desde el terremoto del 16 de abril de 2016, uno de los momentos más duros en la historia reciente del Ecuador. En apenas 75 segundos, un sismo de magnitud 7.8 sacudió al país, con epicentro en Manabí, dejando 663 personas fallecidas, miles de heridos y ciudades enteras destruidas. Las provincias más afectadas fueron Manabí y Esmeraldas.
Los daños fueron enormes. Según cifras oficiales, las pérdidas superaron los 3.344 millones de dólares. Además, 83 kilómetros de vías en 31 carreteras resultaron afectados, complicando aún más la movilidad y la llegada de ayuda en los primeros días. Ante la magnitud del desastre, el gobierno de Rafael Correa decretó el estado de excepción para las provincias más golpeadas, con el objetivo de agilizar la atención y la reconstrucción.
En los meses y años posteriores, el país destinó miles de millones de dólares para enfrentar la emergencia. Más de 2.400 millones fueron invertidos, principalmente en la reconstrucción de viviendas, hospitales, escuelas y carreteras. Muchas zonas lograron levantarse nuevamente, aunque en algunos lugares las huellas del terremoto todavía son visibles.
A una década de la tragedia, Ecuador no solo recuerda a las víctimas, sino también lo que cambió a partir de ese momento. Hoy existe una mayor conciencia sobre la importancia de estar preparados ante desastres. Se han fortalecido los protocolos de emergencia, se realizan simulacros y se han mejorado las normas de construcción para reducir riesgos.
Pero si hay algo que marcó esos días, fue la solidaridad. Miles de ecuatorianos se unieron para ayudar. Desde distintas provincias se enviaron víveres, ropa, medicinas y todo tipo de ayuda para los damnificados.
En el caso de Imbabura, la respuesta fue inmediata. En ciudades como Ibarra se organizaron centros de acopio y se recolectaron toneladas de ayuda que fueron enviadas a la costa. También hubo voluntarios de entidades como el Cuerpo de Bomberos y Cruz Roja que viajaron para colaborar directamente en las zonas afectadas. Ese apoyo se convirtió en un ejemplo del espíritu solidario del país.
(Redacción Ibarra).- El Cuerpo de Bomberos de Ibarra avanza en su proceso de modernización operativa mediante la implementación de protocolos especializados para la atención de emergencias con vehículos híbridos y eléctricos. Esta iniciativa se fortaleció con una capacitación desarrollada el 30 y 31 de marzo en las instalaciones de KIA matriz, en Quito, donde participaron 25 efectivos operativos.
Durante la formación, los bomberos adquirieron conocimientos técnicos sobre la arquitectura de estos automotores, diferenciando entre sistemas híbridos, híbridos enchufables y totalmente eléctricos. Además, se abordó la identificación de componentes de alto voltaje, circuitos energizados y zonas de riesgo, así como el comportamiento de las baterías de ion litio ante impactos, deformaciones o exposición a altas temperaturas.
Especialistas señalaron que, aunque estos vehículos cuentan con altos estándares de seguridad y presentan bajos niveles de riesgo en condiciones normales, existen factores externos que pueden generar situaciones críticas que requieren una intervención especializada.
En el ámbito operativo, se socializaron protocolos que incluyen la evaluación de la escena, la identificación del tipo de vehículo, su estabilización y la delimitación de zonas seguras. Uno de los aspectos clave es la desenergización del sistema eléctrico de alto voltaje mediante puntos de corte definidos por el fabricante, así como la desconexión de la batería auxiliar.
Asimismo, se enfatizó el uso de equipos de protección personal dieléctricos y herramientas aisladas para reducir el riesgo de descargas eléctricas durante las intervenciones. En casos de incendio, se abordaron técnicas específicas como el enfriamiento prolongado de baterías, el monitoreo térmico constante y el manejo del incidente bajo criterios de materiales peligrosos.
Con este proceso, la institución busca fortalecer su capacidad de respuesta ante nuevas tecnologías en el parque automotor, garantizando intervenciones más seguras, técnicas y eficientes frente a emergencias.
(Redacción Ibarra).- La mañana de ayer, en el salón de la Alcaldía de Ibarra, el alcalde Álvaro Castillo y el gerente de EMAPA-I, Giovany Rivadeneira, expusieron el plan de obras de infraestructura que será financiado a partir de la actualización del pliego tarifario del servicio de agua potable.
Durante una rueda de prensa conjunta entre el Municipio y la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (EMAPA-I), se detallaron los proyectos previstos para intervenir en el sistema de distribución hídrica del cantón, en medio de cuestionamientos ciudadanos por el incremento en las planillas, vigente desde este año tras cerca de una década sin ajustes.
Según lo expuesto, el objetivo central del plan es reducir los problemas de abastecimiento y eliminar los racionamientos en sectores considerados críticos. No obstante, las autoridades señalaron que la ejecución de estas obras dependerá del flujo de recursos generado por el nuevo esquema tarifario.
Entre las zonas identificadas con mayores dificultades constan Azaya, Alpachaca, Priorato y Yahuarcocha, donde se prevé la construcción de nuevos tanques de reserva para mejorar la continuidad del servicio en horas de alta demanda.
De acuerdo con el gerente de EMAPA-I, entre las principales intervenciones previstas se encuentran la perforación de un pozo en el sector La Quinta, con un caudal estimado de 45 litros por segundo; la implementación de un sistema de micromedición electromagnética para reducir las pérdidas de agua —que actualmente bordearían el 39%—; y el desarrollo de un proyecto de alcantarillado pluvial en la avenida Atahualpa, cuya fase de contratación se anunciaría en las próximas semanas.
El ajuste tarifario, aplicado de forma progresiva desde 2026, responde a disposiciones de la Agencia de Regulación y Control del Agua (ARCA) y contempla incrementos escalonados hasta 2028. Según lo informado, la medida busca equilibrar los costos operativos del sistema, diferenciando entre niveles de consumo.
Pese a los anuncios, no se precisaron cronogramas detallados de ejecución ni fechas concretas de entrega de las obras, lo que mantiene la expectativa sobre el impacto real de estas intervenciones en el corto plazo. Mientras tanto, el incremento en las tarifas ya se refleja en las planillas de los usuarios del cantón.
(Redacción Imbabura).- En Imbabura, la pregunta C de la Consulta Popular 2025 —la que proponía reducir el número de asambleístas— dejó ver una clara división en Ibarra. De acuerdo con el conteo parroquial hasta esta mañana, la opción del “Sí” solo logró imponerse en las parroquias urbanas de Caranqui y El Sagrario, en Ibarra, y en Atuntaqui, en el cantón Antonio Ante. En estos sectores, la propuesta tuvo un respaldo ajustado, con una votación bastante reñida hasta el cierre del escrutinio.
En contraste, en varias parroquias de los cantones Otavalo y Cotacachi, la opción del “No” obtuvo una ventaja mucho más amplia, superando al “Sí” con márgenes aplastantes en proporciones de 8 a 2, según los últimos reportes. Estos resultados consolidan la postura crítica asumida por diversos sectores sociales e indígenas de la zona, quienes expresaron de forma contundente su rechazo a la propuesta planteada en esta pregunta durante el proceso electoral.
La tendencia provincial se reflejó en el escenario nacional, donde el “No” también alcanzó la mayoría en la pregunta C, relacionada con la posibilidad de modificar la estructura del legislativo. En Imbabura, las particularidades sociopolíticas de cada cantón incidieron en los resultados: mientras en el casco urbano se evidenció una leve inclinación hacia la reducción del número de asambleístas, en zonas con fuerte organización comunitaria, como las parroquias La Esperanza y Angochahua, predominó el rechazo a dicha propuesta.
(Redacción Ecuador).- El frío se ha hecho sentir con fuerza en la Sierra norte del Ecuador. Durante la noche y madrugada de este viernes 8 de agosto, las provincias de Imbabura y Carchi registraron temperaturas inusualmente bajas, con madrugadas que alcanzaron los 10° en Otavalo, 7 °C en Ibarra valores cercanos a los 5 °C en Tulcán.
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) reportó que estas condiciones extremas se han presentado desde la madrugada del jueves 7 hasta la mañana de este viernes en áreas de media y alta montaña de la Sierra. El fenómeno obedece al ingreso de masas de aire frías y secas provenientes del sur del continente, sumado a los rezagos de un frente frío que cruzó la región.
Además, los cielos despejados durante la noche han favorecido la pérdida de calor por radiación, intensificando el descenso de las temperaturas. En Ibarra, el amanecer fue especialmente frío en comunidades como Zuleta donde el termómetro bajo hasta los 0° y barrios de la urbe en zonas altas donde la brisa matinal y la humedad aumentaron la sensación de helada.
El Inamhi recomienda a la población protegerse de las bajas temperaturas, especialmente a niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias, ya que el frío persistirá en las madrugadas durante los próximos días.
(Redacción Imbabura).- El clima en Ecuador ha experimentado un comportamiento atípico que ha sorprendido a la población. En varias provincias, especialmente en Imbabura y Carchi, los días comienzan con frío intenso, luego se tornan soleados y rápidamente nublados, acompañados de lluvias inesperadas.
El pasado 11 de junio se registraron algunas de las temperaturas más bajas del año en la Sierra norte del país. En Ibarra, el termómetro marcó 8 °C, en Otavalo se reportó una mínima de 6.99 °C, y en la capital carchense, la temperatura descendió hasta los 5.33 °C a las 6:00 de la mañana.
Según el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI), este patrón responde a una combinación de factores climáticos locales y globales. Uno de ellos es el retraso del verano ecuatoriano, que normalmente empieza entre mayo y junio, pero que no se consolidará hasta mediados de julio de 2025. A esto se suma la influencia del fenómeno La Niña Modoki, una variante de La Niña tradicional.
A diferencia de La Niña convencional, que enfría las aguas del océano Pacífico cercanas a Ecuador y genera lluvias intensas en la Costa, La Niña Modoki ha enfriado zonas más lejanas, provocando un calentamiento anómalo en aguas cercanas al país. Esto ha reducido las lluvias en la región Litoral, pero al mismo tiempo, la alta humedad proveniente de la Amazonía ha mantenido condiciones para lluvias frecuentes en la Sierra y el Oriente.
Además, el ingreso de masas de aire frío de origen polar desde el sur del continente ha contribuido al descenso progresivo de temperaturas, sobre todo en zonas montañosas.
El INAMHI ha advertido que en los próximos días aumentará la intensidad y distribución de las precipitaciones, acompañadas de tormentas eléctricas y ráfagas de viento, principalmente en la Amazonía. Estas condiciones ya han comenzado a afectar a la cordillera Oriental y al Callejón Interandino, donde las lluvias persistentes han generado emergencias.
Entre el 30 de junio y el 3 de julio, las intensas lluvias provocaron desbordamientos de ríos, aluviones y deslizamientos de tierra en varias provincias. En Imbabura, el cantón Pimampiro ha sido uno de los más afectados, con daños severos en comunidades como Pueblo Nuevo, San Miguel, San Francisco de Sigsipamba, El Carmelo, San Isidro, La Floresta, Bellavista y La Merced. El desbordamiento del río Chota agravó la situación, ocasionando pérdidas importantes en plantaciones.
En Carchi, la prefectura declaró en emergencia a los cantones San Pedro de Huaca, Bolívar y Montúfar. Se han reportado puentes colapsados, vías inhabilitadas, deslizamientos de tierra y daños en sistemas de agua potable y riego, especialmente en sectores como Monte Olivo, Raigrás, El Palmar y Piartal.
En zonas altas del país, como el Parque Nacional Cajas, ya se ha registrado la presencia de nieve y escarcha. Las bajas temperaturas nocturnas, combinadas con cielos despejados, están intensificando la pérdida de calor en la superficie terrestre.
De acuerdo con el INAMHI, estas condiciones se mantendrán durante los próximos días. En Imbabura, se esperan temperaturas mínimas cercanas a los 10 °C durante la madrugada, mientras que en Carchi podrían descender hasta los 6.5 °C. Se prevé que los amaneceres fríos, con cielos parcialmente nublados a poco nubosos, continúen al menos hasta el fin de semana.