Crisis en Imbabura: Escasez de gas y alza de precios afecta a Ibarra y Otavalo tras 16 días de paro

(Redacción Imbabura).- En Imbabura, especialmente en ciudades como Otavalo e Ibarra, se registra un incremento de precios y escasez de productos como cárnicos y lácteos. El desabastecimiento de combustible se ha podido estabilizar de manera momentánea gracias a tanqueros que llegaron a la provincia por la ruta Ibarra-San Lorenzo y lograron abastecer algunas estaciones de servicio. Sin embargo, el problema más crítico en la región sigue siendo la falta de gas doméstico, una situación que se ha agravado tras 16 días de paro nacional y la persistencia de bloqueos en las carreteras.
En Otavalo, la situación se agrava porque los distribuidores solo ingresan a comunidades bajo designación indígena, medida que profundiza la escasez y genera creciente desesperación entre la población. Esto se evidencia en reportes a nuestra redacción, donde ciudadanos de Peguche denuncian que la venta de gas se organiza a través de grupos de WhatsApp de los dirigentes comunales, quienes establecen que «solo se venderá a quienes participen activamente del paro nacional». Una decisión arbitraria que muchos consideran egoísta y sin respeto hacia quienes no desean sumarse a la protesta.

En Ibarra, decenas de ciudadanos acuden al parque industrial, donde funcionan los centros de distribución de gas, con la esperanza de conseguir un cilindro. Muchos terminan siguiendo a los camiones cargados de las distribuidoras, intentando comprar gas en el camino a precios que rondan los 3,75 USD. Relatos de moradores indican que, a pesar de contar con reservas, los centros de distribución se niegan a vender al público, lo que genera molestia e indignación entre la ciudadanía y deja a muchas personas recorriendo las calles con los tanques vacíos.
Según reportes de ciudadanos, para hoy se estima que se han destinado alrededor de 2.147 bombonas de gas a la ciudad de Ibarra, distribuidas en distintos puntos de venta. Sin embargo, las autoridades de la Agencia de Regulación y Control Hidrocarburífero (ARCH), los jefes políticos, los comisarios nacionales y el intendente de Policía no han emitido pronunciamiento alguno ni han implementado medidas para controlar la especulación y las irregularidades en la distribución del gas. Tampoco se han coordinado acciones con los distribuidores de gas licuado de petróleo (GLP) ni con los dirigentes barriales, con el objetivo de mejorar y garantizar un suministro adecuado del producto.


