Los últimos 11 años han sido los más calurosos registrados, alerta la ONU

(Redacción Internacional).– La Organización de las Naciones Unidas (ONU), a través de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), advirtió que el período comprendido entre 2015 y 2025 ha sido el más caluroso jamás registrado en el planeta, confirmando una tendencia sostenida de aumento de temperaturas a nivel global.
El informe señala que 2024 se posiciona como el año más cálido registrado, mientras que 2025 ocupa el segundo o tercer lugar, lo que evidencia la continuidad del calentamiento global.
Según los datos, la temperatura media global se ubicó alrededor de 1,43 °C por encima de los niveles preindustriales, acercándose al límite crítico de 1,5 °C establecido en acuerdos internacionales para evitar impactos climáticos severos.
El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que la repetición de estos récords no es un hecho aislado, sino una señal clara de la urgencia de actuar frente al cambio climático, instando a la comunidad internacional a intensificar los esfuerzos para reducir emisiones.
El documento también explica que este fenómeno responde a un desequilibrio energético del planeta, ya que la Tierra está absorbiendo más energía del Sol de la que libera al espacio, situación agravada por el aumento de gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono, metano y óxido nitroso.
Además, el informe destaca que el calor en los océanos ha alcanzado niveles sin precedentes, lo que ha provocado el aumento del nivel del mar, el derretimiento de glaciares y una mayor intensidad de fenómenos climáticos extremos.
Situación en Ecuador
En Ecuador, el año 2024 estuvo marcado por condiciones climáticas inusualmente cálidas, en línea con el contexto global que lo posiciona como el año más caluroso registrado. Según el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI), se evidenció un incremento en las temperaturas máximas en varias regiones del país, acompañado de niveles de radiación ultravioleta extremadamente altos, especialmente en la Sierra.
El INAMHI ha advertido que en años recientes Ecuador ha experimentado una tendencia a la disminución de precipitaciones en ciertas temporadas, con períodos más secos de lo habitual. Esta falta de lluvias, combinada con temperaturas elevadas, ha incidido en la reducción de caudales, afectaciones al sector agrícola y una mayor presión sobre los recursos hídricos.
Además, la influencia de fenómenos como El Niño ha contribuido a intensificar estas condiciones, generando variabilidad climática que se traduce en extremos más marcados: épocas más cálidas, radiación más intensa y una distribución irregular de las lluvias.
Situación de Imbabura y su capital
En provincias de la Sierra, entre ellas Imbabura, se ha consolidado una creciente percepción ciudadana de que las temperaturas son más intensas que en años anteriores. En Ibarra, tras una consulta realizada por nuestra redacción, varios habitantes coincidieron en que la sensación térmica ha variado notablemente en los últimos años, con un aumento más evidente del calor durante las horas diurnas.
Especialistas explican que este fenómeno no responde únicamente a la variabilidad climática global, sino también a factores locales como la expansión urbana, el incremento de construcciones y la reducción de áreas verdes. Estas condiciones favorecen la formación de las denominadas islas de calor urbanas, que elevan la temperatura en sectores densamente poblados y acentúan la percepción de calor.


