Lucía Posso fue la única candidata que asistió al foro convocado por el CICI

(Redacción Ibarra).- Cuatro de los cinco candidatos a la Alcaldía de Ibarra no acudieron al foro convocado por el Colegio de Ingenieros Civiles de Imbabura (CICI), un espacio planteado para exponer propuestas técnicas sobre temas estratégicos para el desarrollo del cantón. La única aspirante que asistió fue la candidata por el movimento Somos Libres, Lucía Posso Naranjo.
El encuentro se desarrolló la noche del sábado, desde las 19:00, en el auditorio del CICI. Aunque la organización esperaba la participación de los cinco aspirantes, solo una ocupó su lugar frente a periodistas, representantes del gremio y ciudadanos que siguieron la transmisión en vivo.
De los cuatro candidatos ausentes, únicamente uno presentó una justificación formal alegando compromisos de agenda. Los otros tres, según informó el Colegio de Ingenieros Civiles, no respondieron a la invitación.
Cuestionamientos durante la transmisión
Durante el desarrollo del evento, usuarios en redes sociales cuestionaron la designación del periodista Fabricio Rosero como moderador, al considerar que su participación podría generar dudas sobre la imparcialidad del encuentro y abrir la puerta a posibles conflictos de intereses.
Según explicaron a varios medios de comunicación los asesores de tres candidatos a la Alcaldía de Ibarra, la decisión de no asistir al panel respondió a la falta de garantías que, a su criterio, ofrecía el espacio. Los asesores señalaron que Rosero es docente de la Universidad Técnica del Norte (UTN) y Lucía Posso es sobrina del actual rector de esta institución, un vínculo que, según argumentaron, podría comprometer la neutralidad de la moderación.
El presidente del CICI aclaró que la jornada no fue concebida como un debate político entre candidatos, sino como un panel técnico para evaluar la consistencia de sus propuestas frente a problemas concretos de la ciudad. La metodología contemplaba exposiciones individuales y preguntas formuladas por integrantes del directorio del gremio sobre la viabilidad de las iniciativas planteadas. Entre los ejes previstos figuraban movilidad, desarrollo urbano, infraestructura, servicios básicos, centros de comercialización, control de obras públicas y la posición de los candidatos frente al proyecto minero Cascabel, uno de los temas de mayor impacto para el futuro de Ibarra y la provincia.
Lucía Posso clarificó sus propuestas
En una entrevista con radio XFM 94.7 esta mañana, Lucía Posso se refirio a su participación en el espacio organizado por el CICI y entre otros temas profundizó en algunas obras prioritarias para la urbe.
Señaló que la rehabilitación del río Tahuando permitirá mejorar la calidad del agua y evitar que el afluente llegue a niveles de contaminación como los del río Machángara, en Quito. Además, busca frenar el arrojo de escombros y desechos a cielo abierto en sus riberas, una problemática que esta redacción ha constatado a partir de recientes reportes ciudadanos.
Sobre el puente de Los Molinos, destacó la urgencia e importancia de ejecutar obras que permitan mejorar la movilidad de la ciudad. “Hoy la E35 pasa por la sala de nuestra casa, avenida Mariano Acosta y Cristóbal de Troya”, manifestó. Explicó que reforzar el puente y sus pilotes tendría un costo de USD 8 millones, con una garantía de 20 años, mientras que construir uno nuevo costaría USD 18 millones. Esta última alternativa contemplaría trabajos de ampliación, cruces y pasos peatonales, con seis carriles hasta La Aduana en una primera fase y hasta Los Cañaverales en una segunda etapa, lo que contribuiría a aliviar el tráfico urbano. Sin embargo, señaló que el paso lateral también es una obra necesaria para mejorar la conexión con otras provincias y que su ejecución está pendiente del Gobierno central.
Posso también planteó la posibilidad de construir un centro de transferencia en el sector del anillo vial, como una alternativa para ordenar el transporte y generar un nuevo polo de desarrollo. Según explicó, esta infraestructura permitiría evitar el ingreso de vehículos de carga pesada al centro urbano, reducir el riesgo de accidentes y el caos vehicular, así como proteger las calles cuya capacidad de carga es limitada y que cuentan con señalización para prevenir daños y hundimientos.
En cuanto al mercado Amazonas, señaló que la construcción de una nueva infraestructura tendría un costo aproximado de USD 50 millones, por lo que consideró la posibilidad de ejecutarla por etapas. Asimismo, se refirió a la implementación de unos 1.300 parqueaderos, previo a un estudio técnico, y a la necesidad de establecer mecanismos que permitan entregar escrituras horizontales a los propietarios de los puestos. Esta medida, según indicó, contribuiría a evitar los monopolios en la compraventa de espacios comerciales, una práctica que calificó como un secreto a voces.
Finalmente, mencionó que la renovación del mercado podría impulsar la plusvalía de los sectores aledaños, mejorar la seguridad en puntos críticos, como el conocido «barrio chino», y recuperar el uso adecuado de las vías para la circulación de vehículos y peatones, en lugar de que sean ocupadas por comerciantes.
