Llueve, Atuntaqui se inunda y el problema sigue: ¿Por qué la administración de César Escobar no logra resolver el problema?

(Redacción Antonio Ante).- Los anegamientos en el tramo de la vía Atuntaqui-Ibarra vuelven a presentarse con la llegada de las lluvias. El problema se ha evidenciado de manera recurrente en los últimos años y estaría relacionado con las condiciones actuales del sistema de drenaje de la zona.
Desde la construcción de la autovía E35 y la incorporación del paso a desnivel de Atuntaqui, alrededor de 2010, la dinámica del drenaje habría cambiado considerablemente. En el sector existe una quebrada cubierta, cuyo cauce fue entubado o embovedado, lo que modifica el recorrido natural de las aguas y genera su desembocadura hacia la vía. Desde allí, el caudal avanza hacia las calles ubicadas en las zonas más bajas de Atuntaqui, entre ellas el sector del parque central.
A esta situación se suma la aparente falta de colectores pluviales con capacidad suficiente para captar y evacuar el agua que desciende desde las zonas altas como el barrio Santa Isabel de Andrade Marín. Cuando la capacidad de alcantarillas, sumideros y demás sistemas de drenaje resulta insuficiente, el agua se acumula rápidamente y termina afectando la circulación vehicular y la movilidad en el sector.
Otro factor que habría incidido es el incremento de las superficies impermeables como consecuencia del crecimiento urbano y de la construcción de la autovía. Mientras anteriormente una parte del agua podía infiltrarse de manera natural en el suelo, actualmente amplias superficies de asfalto y hormigón reducen esa capacidad de infiltración, aceleran la escorrentía y aumentan el volumen de agua que llega a los sistemas de drenaje.
Desde esta perspectiva, el control y la canalización de las aguas lluvias provenientes de las zonas altas corresponderían al Municipio de Antonio Ante y a la empresa EPAA de Antonio Ante.
El último anegamiento registrado por nuestra redacción ocurrió el pasado 11 de junio de este año. En aquella ocasión, este medio tuvo acceso a un estudio realizado en 2023, en el que se advertía que «la falta de planificación y diseño adecuado para enfrentar el crecimiento poblacional y urbano ha provocado que la infraestructura existente sea insuficiente para soportar lluvias intensas».
La situación descrita en ese estudio vuelve a cobrar relevancia ante las precipitaciones registradas este jueves. A ello se suma otro factor que puede agravar los anegamientos: el taponamiento de sumideros debido a la acumulación de basura, hojas y sedimentos, lo que reduce significativamente la capacidad de evacuación del agua.

Ayer se registro 48,85 mm de lluvia durante tres horas que bastaron para provocar anegamientos. Para entender la cantidad: cada milímetro de lluvia equivale a un litro de agua por metro cuadrado. Es decir, en apenas tres horas cayeron casi 49 litros de agua sobre cada metro cuadrado, una cantidad que puso a prueba el sistema de drenaje.

La intensa lluvia se extendió hasta el parque Antonio José de Sucre, convirtiendo las calles de la urbe en verdaderos ríos y provocando que el agua descendiera como cascadas desde el barrio Santa Isabel de Andrade Marín, cruzando y desbordándose por el tramo de la vía Atuntaqui-Ibarra hasta llegar al centro de la ciudad.

La fuerza del agua también dejó afectaciones en la parroquia de Andrade Marín. En la línea férrea, a la altura de la General Enríquez, parte del adoquinado se desprendió y el asfalto que permitía el paso sobre los rieles resultó afectado, evidenciando la intensidad del temporal.

César Escobar reconoció que el problema de las inundaciones es una situación que afecta a la administración de Antonio Ante desde hace varios años, una afirmación que también deja en evidencia que durante su gestión, ya próxima a concluir, tampoco se concretaron soluciones de fondo ni se atendió el problema desde su raíz. Durante el live, los ciudadanos cuestionaron precisamente esta falta de respuestas tras cuatro años de administración.
