“¡Viví de milagro!”: comerciante denuncia que policías le dispararon tras confundirlo con un delincuente
(Redacción Ibarra).- Eran aproximadamente las 03:12 de la madrugada del 25 de agosto cuando Juan Carlos Sánchez Ramos, de 37 años, salió de su domicilio rumbo al sector de Santa Rosa del Tejar, en Ibarra, para realizar labores de cuidado de los cultivos de su huerta. Lo que parecía ser una jornada habitual de trabajo terminó de manera inesperada pues recibió un impacto de bala en la pierna, tuvo que ser sometido a una cirugía y ahora enfrenta una incapacidad médica de aproximadamente seis meses.
Sánchez relata que, mientras circulaba en su vehículo, un automóvil particular Chevrolet Sail gris, placas POL-3553, comenzó a seguirlo. Según su testimonio, en determinado momento el conductor le cedió el paso, pero posteriormente el vehículo le habría bloqueado el camino de manera violenta, del automóvil descendieron dos sujetos armados que comenzaron a insultarlo y a increparlo. Ante la situación, Sánchez realizó una maniobra en reversa y, según asegura, los hombres comenzaron a disparar.
Una de las balas impactó en su pierna y le fracturó la tibia. El comerciante y agricultor asegura que los sujetos se acercaron posteriormente a su vehículo y le apuntaron directamente a la cabeza. Sánchez cuenta que descendió del automóvil y se colocó boca abajo. Fue entonces, según su versión, cuando los hombres se identificaron verbalmente como integrantes de la Policía Judicial, aunque asegura que vestían de civil y no portaban identificativos visibles.
El hombre afirma que reclamó por el uso de la fuerza y que poco después llegó un patrullero con policías uniformados. Según su testimonio, no recibió una explicación clara sobre lo ocurrido.
La situación se agravó por la pérdida de sangre. Sánchez asegura que solicitó un torniquete tanto a los dos agentes que inicialmente lo abordaron como a los otros policías que llegaron posteriormente, pero que su petición habría sido rechazada.
Ante la falta de atención inmediata, un compañero de trabajo que circulaba por el sector descendió de su vehículo para auxiliarlo. Posteriormente llegaron su esposa y su cuñado. Sánchez relata que, mientras esperaba la ambulancia del ECU 911, tuvo que utilizar su propio cinturón para hacerse un torniquete y contener la hemorragia ante la posibilidad de desamayarse.
Finalmente fue trasladado al Hospital San Vicente de Paúl, donde los estudios determinaron la presencia de una bala completa y cuatro fragmentos de proyectil. Según explica, uno de los impactos habría provocado una fractura de la tibia y otro habría quedado de manera superficial.
El comerciante sostiene que, según lo explicado por los médicos y cirujanos que lo atendieron, el proyectil quedó a centímetros de alcanzar una arteria importante. Afirma que sobrevivió pese a la grave hemorragia que sufrió tras el disparo.

El caso también derivó en una audiencia realizada aproximadamente a las 06:40 de ese amrtes, mediante Zoom. Sánchez afirma que durante la diligencia no se le permitió intervenir. La versión presentada por la defensa de los policías involucrados es diferente. Según lo expuesto por la abogada de la Policía Nacional durante la audiencia, previamente se habría registrado un robo en el sector de las 4 esquinas y tres sospechosos habrían huido en un vehículo con características similares al automóvil de Sánchez. La defensa sostiene que los agentes iniciaron una persecución y realizaron tres llamados de atención al conductor. De acuerdo con esa versión, el vehículo habría intentado arrollar a los policías, razón por la cual los agentes habrían utilizado sus armas de fuego.
Esta versión contrasta con el relato de Sánchez, quien sostiene que no estaba involucrado en ningún robo y que fue víctima de una intervención violenta.
Tras el hecho, el vehículo de Sánchez y la mercadería que transportaba fueron trasladados a los patios de la Policía Judicial y permanecieron bajo resguardo policial. El afectado afirma que hasta la fecha no le han sido devueltos ni su vehículo ni sus productos. Sánchez también cuestiona la actuación posterior de los agentes y asegura que, pese a contar con un seguro “todo riesgo”, la aseguradora no cubrió los gastos médicos derivados del incidente.
Seis meses sin poder trabajar

El 28 de agosto, Sánchez recibió el alta médica, con la pierna enyesada y una incapacidad estimada en aproximadamente seis meses. Su situación tiene un impacto directo en su familia. Es comerciante y agricultor, padre de una niña de 13 años y cabeza de hogar. Su esposa se dedica a las labores domésticas.
Actualmente, Sánchez asegura que no puede caminar con normalidad ni retomar las actividades con las que sostiene económicamente a su familia. Además, manifiesta que, pese al impacto físico y emocional que le habría dejado el hecho, no ha recibido atención psicológica. “Mi vida cambió en cuestión de minutos”, sostiene el comerciante, quien afirma que sobrevivió de milagro debido a la pérdida de sangre y a la gravedad de la herida.
Sánchez no registra antecedentes penales y actualmente presentó una denuncia contra los policías por presunta extralimitación en la ejecución de un acto de servicio, delito contemplado en el artículo 293 del COIP.
