La Catedral de Ibarra data de 1672 y es parte del patrimonio de la ciudad

(Redacción Ibarra).- Es considerada la principal edificación católica del cuarto centro histórico más grande e importante del Ecuador. Reconstruida con técnicas ancestrales hace más de un siglo, conserva en sus muros y pasillos, en sus cúpulas y campanarios, la riqueza histórica, religiosa y cultural de la ciudad de Ibarra.

Sin embargo, a este bien patrimonial el tiempo le ha pasado factura. La filtración de aguas lluvias y el deterioro de su cielo raso, son problemas con los que han tenido que lidiar sacerdotes y feligreses desde 2012. La Diócesis de Ibarra, institución propietaria del inmueble, advirtió de los daños a las autoridades de turno, pero nada pasó.

Durante los últimos cinco años, las cuarteaduras del techo y la humedad en las paredes se agudizaron. Al evidenciar los daños, el alcalde del cantón Ibarra, Álvaro Castillo, declaró en emergencia al complejo episcopal y dispuso realizar un estudio arquitectónico que determine de forma técnica el origen de las afectaciones.

Los resultados preliminares revelaron que la cubierta de La Catedral tenía daños graves que debían ser corregidos de inmediato para evitar un posterior deterioro estructural. Por ello, de manera inmediata, el burgomaestre ordenó la intervención de la icónica iglesia ubicada en la esquina nororiental del parque Pedro Moncayo.

Los trabajos iniciaron el pasado 25 de septiembre y hasta el momento la obra registra un 60% de avance, informó el contratista Guillermo Cadena. El profesional tiene la misión de instalar, en seis meses, una cubierta provisional de 1.300 m2 en las tres naves del santuario y consolidar el cielo raso.

“El objetivo es impedir lo antes posible que la edificación se siga desgastando. Al evitar que ingrese agua lluvia, los problemas de humedad van a desaparecer. Así, podremos estabilizar el tumbado y garantizar la seguridad de los devotos que, a pesar de las molestias, no dejan de visitar la casa de Dios”, comentó.

Una plataforma de madera instalada a cuatro metros del suelo y cerca del techo, permite a los restauradores, colocar una capa de papel de ceda y dos de gasa. Estos materiales protegen los elementos pictóricos del cielo raso, que posteriormente será apuntalado con esponjas, plástico y triplex deformado.

En la parte superior del techo, en las bóvedas de chagla, otra decena de trabajadores tuvo que desalojar a cientos de palomas que hicieron de ese espacio su nido y limpiar sus desechos, para comenzar a restaurar la estructura con técnicas constructivas ancestrales. El presupuesto que el Municipio de Ibarra destinó para el efecto es de 292 mil dólares.

El museólogo y experto en la materia, Francisco Hidalgo, es el responsable de restituir los elementos vegetales que conforman el tumbado de La Catedral. Mientras recorría el reducido espacio, indicó que en Ibarra existe una plaga de termitas que afecta a las edificaciones antiguas y patrimoniales construidas a base de madera.

“Por ello tuvimos que fumigar y desintoxicar estos ambientes para poder trabajar. Ya hemos cambiado esterillas elaboradas con totora. Remplazamos atormentados, que son nudos tradicionales hechos con soga y hemos colocado nuevos chaguarqueros, que son ramas de madera muy resistente, flexible y liviana que crece en los pencos”, explicó.

El ibarreño Carlos Díaz, de 72 años visita casi a diario el templo en restauración. “Cada que salgo al centro de la ciudad aprovecho y vengo a rezar aquí. Hasta hace poco, me daba miedo ingresar porque parecía que el techo se iba a caer. Ahora estoy muy contento de que el Municipio de Ibarra salvaguarde este bien histórico”, manifestó.

Algunos vestigios de La Catedral tienen más de 400 años de historia. En 1606, año en que Cristóbal de Troya fundó la ciudad de Ibarra, la iglesia ya estaba construida. Era un templo primitivo edificado con adobe y paja. Sin embargo, en 1672 la rústica infraestructura fue sustituida por un santuario más grande de piedra labrada y cal.

Pero parte de dicha construcción se vino abajo durante el terremoto de 1868 que devastó Ibarra. Sin embargo, Monseñor Tomás Iturralde, fue el gestor de una nueva reconstrucción que inició en 1872, año del retorno de los ibarreños a su terruño.

El santuario tiene tres naves y una media naranja sobre el altar mayor. Además, ostenta retablos de la época colonial de estilo barroco, decorados con pan de oro. En esta catedral reposan los restos mortales de los obispos de la Diócesis de Ibarra

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Campaña de cirugía reconstructiva “Rostros Felices” vuelve a Imbabura

Ibarra.- Las cirugías se las realizarán en el Hospital San Vicente de Paúl. |Foto: Archivo

Ibarra.- Las cirugías se las realizarán en el Hospital San Vicente de Paúl. |Foto: Archivo

(Redacción Ibarra).- La Prefectura de Imbabura,  el  Patronato Provincial  y el  Club Rotario de Ibarra firmaron un convenio interinstitucional, para poner en marcha la campaña “Rostros Felices”, que tiene como objetivo brindar atención médica especializada en cirugías reconstructivas gratuitas a personas que presentan labio leporino, paladar hendido y queloides.

Esta  jornada  es  la  segunda  que  se  emprende  en  el  año.  Jorge  Ponce, representante de los rotarios, informó que a partir de las 07:00 del 18 de julio, en las instalaciones del Club Rotario de Ibarra, ubicado en la avenida 17 de Julio y Aurelio Espinoza Pólit, se arrancará con las evaluaciones médicas.

Mientras que, el 24 y 25 de julio se realizarán las cirugías de reconstrucción en los quirófanos  del  Hospital  San  Vicente  de  Paúl,  entidad  del  Ministerio  de  Salud Pública que facilita sus instalaciones, equipos, espacios físicos y personal para el desarrollo de esta cruzada.

Pablo Jurado, prefecto de Imbabura, dijo que las evaluaciones, el tratamiento y cirugías son totalmente gratuitas y que además hay un seguimiento de cada caso para ver la recuperación de los pacientes.  “Esta es una oportunidad para que familias de escasos recursos accedan a una atención profesional  y  sin  ningún costo”, comentó.

Tania Endara, administradora del Patronato Provincial, informó que los gastos dela logística, alimentación y estadía del personal médico los cubrirá  esta institución.“La atención que brindaremos a todos los pacientes será de calidad y con calidez, por  devolver  la  sonrisa  a  esas  personas  y  ver  sus  rostros  felices”,  manifestó Endara.

Esta jornada que cuenta con el apoyo de la Prefectura de Imbabura, el Patronato Provincial y que es liderada por el Club Rotario conjuntamente con la Fundación Rostros Felices, es una campaña que no tiene fronteras, pues en Imbabura se han recibido pacientes de Esmeraldas, Carchi y Colombia. (Comunicación Patronato Provincial)