(Redacción Imbabura).- Como ocurre cada año durante las festividades de fin de año, grupos de personas disfrazadas de las denominadas “viudas” han retomado de forma anticipada la práctica de bloquear la vía E35 en el sector de Mascarilla, provincia del Carchi, para exigir dinero a los conductores. En esta ocasión, la presencia de estos grupos se ha registrado a pocos días de finalizar el año, generando interrupciones en una carretera estratégica que conecta a Imbabura con Carchi.
Según denuncias, se ha identificado la operación de al menos dos grupos ubicados a corta distancia entre sí, quienes utilizan escombros y obstáculos para forzar la detención de los vehículos y solicitar “colaboraciones” económicas. Los montos exigidos van desde un dólar, mediante retenes improvisados que, en algunos tramos, llegarían a contabilizarse hasta 20 a lo largo de la E35.
Ante esta problemática recurrente, la Alcaldía de Pimampiro activó desde el sábado pasado operativos de control para garantizar el orden y la seguridad vial. Las acciones se ejecutan desde tempranas horas de la mañana con el apoyo de la Policía Nacional y del Ejército Ecuatoriano, especialmente en los puntos considerados conflictivos de la vía.
Durante los operativos se registraron intentos de bloqueo mediante la colocación de cadenas; sin embargo, la intervención de las fuerzas del orden evitó que estas acciones se concreten. Como medida preventiva por las festividades de fin de año, la E35 fue militarizada y se anunció que los controles se mantendrán para impedir cobros ilegales y garantizar la libre circulación.
(Redacción Ecuador).- En distintos puntos del país se han registrado largas filas de personas que, incluso desde la noche anterior, pernoctan en los exteriores de centros comerciales con la intención de ingresar primero y aprovechar las promociones anunciadas por el Black Friday, una jornada comercial que se celebra cada año a nivel mundial y que promete rebajas significativas en una amplia variedad de productos.
El Black Friday, conocido en español como “Viernes Negro”, es uno de los eventos de compras más concurridos del año, impulsado por intensas estrategias de marketing que destacan descuentos agresivos y ofertas limitadas. Sin embargo, esta edición ha generado descontento entre numerosos ciudadanos, quienes aseguran que muchos de los supuestos descuentos no representan una reducción real en los precios.
De acuerdo con los reportes de los propios consumidores, varios artículos mantienen los mismos valores que en semanas anteriores, lo que ha despertado indignación y la percepción de que ciertos establecimientos estarían recurriendo a publicidad engañosa para atraer clientes sin ofrecer rebajas efectivas. Incluso se denuncia que algunos locales elevan previamente los precios para luego simular descuentos que, en realidad, no existen, aprovechándose de la temporada de alta demanda.
Las denuncias se han multiplicado en redes sociales, donde usuarios comparten fotografías de etiquetas, comparaciones de precios previos y testimonios que evidenciarían la falta de rebajas reales. Ante este panorama, se recuerda que la Ley Orgánica de Defensa del Consumidor prohíbe expresamente la publicidad engañosa y exige que las promociones reflejen reducciones auténticas. El organismo encargado de recibir denuncias, investigar y solicitar sanciones es la Defensoría del Pueblo, a través de sus delegaciones provinciales; no obstante, en la práctica, los controles suelen ser limitados y muchos consumidores no presentan formalmente sus quejas.
Por ello, se exhorta a la ciudadanía a mantenerse alerta, evitar dejarse llevar por ofertas que podrían no ser reales y denunciar estas prácticas para prevenir abusos y fortalecer la protección de los derechos del consumidor en el país.
(Redacción Imbabura).- Ante el impacto económico generado por el reciente paro nacional y la inestabilidad política en el país, la Fundación FEPEV Ecuador y el Instituto Tecnológico ITCA anunciaron un ejercicio conjunto de colaboración para impulsar la reactivación productiva de la provincia.
La iniciativa surge como respuesta directa al deterioro económico que atraviesa Imbabura. Durante la presentación, la Dra. Alicia Soto, rectora del ITCA, destacó que “la solución no puede depender únicamente del Gobierno, sino de la capacidad local para proponer alternativas responsables que permitan dinamizar la economía con planes concretos”.
Por su parte, Patricio Rubio, representante de la Fundación FepeveEcuador, recordó que desde 2019 la organización ha trabajado en cuatro ejes fundamentales de atención: personas con cáncer, adicciones, adultos mayores y víctimas de violencia. Solo en Imbabura —señaló— han llegado a 14 mil familias, con 3 mil beneficiarios directos.
Rubio enfatizó que el objetivo ahora es integrar esfuerzos con el sector productivo para promover oportunidades laborales: “Como ONG buscamos articular con empresas y fomentar la productividad. Enseñamos a nuestros usuarios a convertirse en participantes activos del mundo laboral”, afirmó.
El proyecto cuenta con avales internacionales, entre ellos la Organización Internacional del Trabajo (OIT), así como el respaldo de programas como Imesun, «Inicie y Mejore Su Negocio». Con esta alianza, ambas instituciones buscan convertirse en un motor de apoyo y crecimiento económico, promoviendo estrategias sostenibles que permitan enfrentar la crisis y fortalecer el desarrollo de negocios en la provincia.
(Redacción Ibarra).- Luego de que nuestra redacción difundiera una noticia sobre una banda delictiva conocida como “Dulces Sueños”, temida en varias provincias del país por escopolaminar a sus víctimas para robarles, han llegado nuevos reportes que alertan sobre su posible reaparición en la ciudad de Ibarra.
Se sabe, gracias al testimonio de las víctimas, que el grupo de féminas utiliza perfiles falsos en aplicaciones de citas como Tinder para engatusar a sus víctimas con coqueteo y falsas promesas.
Su modus operandi sigue un patrón meticuloso: primero mantienen el contacto por redes sociales o mensajes, realizan un seguimiento previo de sus objetivos y seleccionan cuidadosamente a hombres entre 25 y 40 años, solteros e independientes. Mediante su encanto ganan la confianza de la víctima y acuerdan un encuentro en un lugar concurrido; evitando a toda costa consumir alimentos, para solo limitarse a beber alcohol.
Durante la cita y el cortejo previo, seducen a su víctima proponiendo continuar la cita en un lugar más privado, como un departamento. Ya en ese espacio, piden prestado el teléfono de la víctima fingiendo realizar una llamada y, mediante artimañas, en medio de un descuido, colocan la sustancia en su bebida. En cuestión de minutos, el hombre cae en un estado de vulnerabilidad total, lo que las delincuentes aprovechan para despojarlo de sus pertenencias.
Lo más inquietante es que, según los reportes, estas mujeres no se llevan objetos de alto valor, sino bienes menores o montos que no permiten formular cargos. Además, rotan constantemente de ciudad, abren nuevas cuentas y cambian de identidad para continuar con sus fechorías, dificultando su rastreo.
Nuestra redacción logró contactar a una mujer que, durante varios años, participó en este tipo de hechos ilícitos. Aceptó relatar cómo operaban las bandas y cuál era su papel dentro del grupo. “Cuando veía que bajaban la guardia, que ya estaban confiados y distraídos, era el momento en que actuaba. Aprovechaba cualquier descuido para manipular su bebida sin que lo notaran. Todo era cuestión de segundos. Ellos seguían conversando, riendo, sin imaginar que ya estaban atrapados”, relató.
La escopolamina —conocida también como burundanga o aliento del diablo— es una droga con dosis mínimas de acción, prácticamente imperceptible, no contiene olor ni sabor y con el efecto provoca desorientación, sedación, sometimiento y amnesia. Bajo su influencia, las víctimas pueden acceder abrir la puerta de su casa hasta entregar todo el dinero de su cuenta bancaria sin oponer resistencia.
Según la exintegrante de esta estructura delictiva, se suele minimizar al máximo cualquier contacto con la sustancia y actúan siguiendo rutinas estrictas para no cometer errores. No improvisan ya que cada paso está repetido, memorizado y ejecutado siempre de la misma manera.
(Redacción Ibarra.) – Desde tempranas horas de la mañana, decenas de personas se concentran en las instalaciones de la Gobernación de Imbabura con la esperanza de acceder al Bono Emprende, un incentivo económico de $1.000 impulsado por el Gobierno Nacional para fortalecer pequeños negocios y reactivar la economía local.
Sin embargo, autoridades y usuarios han advertido sobre la circulación de mensajes falsos en redes sociales y aplicaciones de mensajería como WhatsApp y Telegram, que ofrecen enlaces para supuestamente postular al bono. Estos enlaces son fraudulentos y buscan robar información personal o cometer estafas digitales.
Una ciudadana contó a nuestra redacción que recibió, a través de un grupo de Telegram, un enlace que ofrecía información sobre el “Bono Emprende”. Al abrirlo, su teléfono comenzó a funcionar con lentitud y varias aplicaciones se cerraron de forma repentina. La página nunca mostró datos oficiales, lo que le hizo sospechar que el enlace podría haber intentado acceder a su información personal o robar datos de su dispositivo.
El Bono Incentivo Emprende está dirigido a emprendedores que pertenecen a la Economía Popular y Solidaria o que califican como negocios populares, con el objetivo de impulsar la recuperación económica de los sectores más vulnerables. Los fondos pueden destinarse a la compra de insumos, reparación de maquinaria, mejoras en locales o gastos operativos esenciales.
La postulación oficial se realiza únicamente a través de los portales del Ministerio de Producción o del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES). No existen gestores, intermediarios ni enlaces externos autorizados.
Ayer se conoció que los recursos iniciales destinados para este bono se habrían agotado, aunque se prevé una nueva asignación en las próximas semanas.
Las autoridades recomiendan a la ciudadanía verificar toda información en canales oficiales y evitar compartir o ingresar a enlaces no verificados para prevenir fraudes y proteger sus datos personales.
(Redacción Imbabura).- Un repentino corte de energía eléctrica ocurrido a las 00:11 de este sábado dejó sin servicio a varios sectores de Ibarra, Otavalo, Antonio Ante y Urcuquí, afectando a miles de hogares y negocios de la zona.
De acuerdo con la empresa Emelnorte, el apagón obedeció a un “mantenimiento programado por corrección de punto caliente y trabajos en la subestación Ibarra”. Sin embargo, la información únicamente fue publicada en la página web de la compañía y nunca se socializó de manera efectiva con la ciudadanía.
Esta falta de comunicación ha generado indignación entre la ciudadanía, quienes aseguran que el corte de energía les tomó por sorpresa.
María Torres, comerciante dedicada a la venta de helados y a la elaboración del tradicional pan de leche, aseguró que perdió toda la producción de ese día por la falta de energía eléctrica. “Se me dañó todo, fue un golpe durísimo porque yo dependo de esto para sostener a mi familia. No pude producir para las ventas del domingo”, lamentó.
De forma similar, José Almeida, propietario de un frigorífico, relató que gran parte de la carne que recién había recibido de sus proveedores y que estaba almacenada en sus equipos de refrigeración se echó a perder. “Nadie nos avisó, los alimentos requieren una cadena de frío para su comercialización y ahora quién responde por estas pérdidas”, cuestionó con evidente molestia. Por otro lado Luis Andrade, dueño de una panadería en Ibarra, contó que el apagón interrumpió la producción de la madrugada. “El horno se apagó, se dañó la masa y no pudimos cumplir con la tanda de panes; eso nos repercute a pérdida”, afirmó.
En el ámbito nocturno, Ibarra vivió un duro golpe económico y de imagen. Varias actividades se desarrollaban de manera simultánea en distintos puntos de la ciudad, entre ellas el concierto organizado por una reconocida discoteca, que debió ser interrumpido abruptamente debido al apagón. El artista nacional contratado no pudo continuar con su presentación, lo que provocó la indignación del público asistente, que terminó abandonando el establecimiento.
Propietarios de bares, licorerías, clubes nocturnos, restobares y restaurantes coincidieron en que la suspensión del servicio afectó gravemente sus ingresos. Señalaron que la madrugada del sábado representa uno de los momentos de mayor consumo de bebidas alcohólicas y de mayor afluencia de clientes, por lo que el corte significó pérdidas considerables en la jornada de mayor expectativa comercial.
Según estimaciones preliminares, las pérdidas económicas bordearían los 200 mil dólares en más de 200 sectores que permanecieron afectados durante las cuatro horas de suspensión del servicio eléctrico. El suministro se restableció de manera paulatina y quedó normalizado pasadas las 4:00 de la madrugada del domingo.
Mientras tanto, esta mañana en entrevista radial en Aquí Estamos con Edwin Toaquiza, el gerente de distribución de Emelnorte, Guillermo Rosero, manifestó que el corte estaba programado y fue anunciado en redes sociales para conocimiento de la ciudadanía. «El corte se hizo en la madrugada; la suspensión se hace porque la carga es mucho más baja, ya que la mayoría de las personas estamos descansando a esa hora y solo se tiene el alumbrado público», recalcó.
(Redacción Imbabura).– Una intensa operación policial desarrollada la tarde y noche del martes 29 de julio en la parroquia Buenos Aires, al norte de la provincia de Imbabura, dejó como resultado la detención de seis presuntos integrantes del Grupo Armado Organizado (GAO) Los Lobos, la liberación de una persona secuestrada y la incautación de un arsenal de armas.
Todo comenzó con un enfrentamiento armado entre uniformados y los sospechosos, quienes emprendieron la huida hacia el centro poblado, tras sustraer dos vehículos y secuestrar a un ciudadano. Gracias a la alerta oportuna de los moradores del sector, se activó una persecución que se extendió por varias zonas de difícil acceso.
Uno de los vehículos fue interceptado en el sector conocido como Visera 1. En su interior se movilizaban tres sujetos armados con fusiles, presuntos responsables del secuestro. Se dirigían por una vía de segundo orden hacia San Gerónimo. Durante la operación se logró también la ubicación de un segundo vehículo, donde se encontraba la víctima, quien fue liberada en buen estado de salud.
Posteriormente, un nuevo operativo en la parroquia La Merced permitió la captura de tres sospechosos más, quienes fueron reconocidos por la víctima como partícipes en el robo de su vehículo.
Entre los detenidos figura Jeremy C., quien habría escapado del Centro de Privación de Libertad de Santo Domingo en 2022. Se presume que posee formación subversiva y actualmente integra la estructura del GAO Los Lobos. Registra además antecedentes por presunto tráfico ilícito de sustancias sujetas a fiscalización.
También fue detenido Luis P., quien enfrenta antecedentes por genocidio en Tena (2023) y se encuentra procesado por robo. Completan la lista Cristopher C., Jefferson B., Jostin C. y Frixson. Todos los aprehendidos y los indicios fueron puestos a órdenes de la autoridad competente. Tras la audiencia de flagrancia, se dictó prisión preventiva para los seis sujetos.
(Redacción Imbabura).- San Miguel de Urcuquí, el cantón más joven de la provincia de Imbabura, con una población estimada de 15.203 habitantes, según proyecciones del INEC, paga 4.060 dólares a su alcalde, cifra que lo ubica entre las autoridades municipales mejor pagadas de Imbabura, por encima incluso del alcalde de Ibarra, quien lidera un municipio con más de 170.000 habitantes y recibe un sueldo de 3.935 dólares.
El monto ha generado debate local, especialmente si se lo compara con municipios mucho más grandes y complejos como Ibarra u Otavalo. Urcuquí, con apenas el 9% de la población de Ibarra, destina recursos a sueldos municipales que, para algunos sectores ciudadanos, no reflejan las verdaderas prioridades del cantón.
Urcuquí, si bien ha sido parte de importantes proyectos como Yachay, aún enfrenta limitaciones en infraestructura, obra y gestión pública, acceso a empleo y cobertura de servicios básicos. En ese contexto, la ciudadanía empieza a cuestionar si es prudente mantener altos niveles de remuneración en la administración local, mientras aún existen obligaciones sin cumplir.
La comparación entre cantones también resulta ilustrativa. La alcaldesa de Otavalo, Anabel Hermosa, con alrededor de 125.785 habitantes, recibe USD 4.508; Cotacachi, con más de 44.000 habitantes, paga a su alcalde un salario de 3.800 dólares; Antonio Ante, con más de 45.000, paga 3.654 dólares; y Pimampiro, con unos 12.000 habitantes, mantiene un salario de 2.500 dólares para su autoridad.
(Redacción Ecuador).- La Fiscalía General del Estado anunció esta mañana el inicio de un operativo de gran envergadura denominado “Depuración Azul”, que busca desarticular una red de delincuencia organizada dentro de la propia Policía Nacional. La investigación pone en la mira a uniformados en servicio activo que, presuntamente, estarían abasteciendo de armas y municiones a grupos delictivos a cambio de dinero.
Como parte de esta acción, se están realizando allanamientos simultáneos en varias provincias del país, incluyendo Imbabura, Pichincha, Guayas y Cotopaxi. En Imbabura, las autoridades han intervenido en diversos puntos estratégicos para recabar pruebas y desarticular esta presunta estructura criminal.
Este nuevo escándalo ocurre en medio de una escalada de violencia en el país, donde las armas provenientes del mercado negro han sido utilizadas en delitos graves como asesinatos, sicariatos y atentados contra servidores públicos. Uno de los focos principales del operativo es el Departamento de Almacenamiento de la Dirección Nacional de Logística de la Policía, donde se investigan posibles irregularidades en el manejo y entrega de armamento institucional.
Hasta el momento se conoce la aprehensión de 10 uniformados por este delito y otros servidores policiales estarían bajo investigación.
(Redacción Imbabura).- Con el aumento del costo de vida en el país, surge una particular interrogante: ¿Cuál es la ciudad más cara para residir dentro de la provincia de Imbabura? Aunque Otavalo, Ibarra y Cotacachi encabezan la lista de urbes con mayor actividad económica y crecimiento urbano, el valor de la vida varía según factores como vivienda, alimentación, servicios y transporte.
Según datos del sitio especializado «Cuánto cuesta vivir en Ecuador», en Cotacachi, el alquiler mensual de un apartamento de una habitación en el centro urbano ronda los $287.50, mientras que uno de tres habitaciones puede alcanzar los $450.00. Por otro lado, en Ibarra, los precios son ligeramente más bajos, con apartamentos de una habitación en el centro por aproximadamente $236.25 y de tres habitaciones por $482.63. Otavalo mantiene un costo de renta mensual de alrededor de $150.00 y $300.00 por apartamentos de 1 a 3 habitaciones respectivamente. En cantones como Antonio Ante se pueden encontrar departamentos entre $150 y $250, mientras que en Pimampiro y Urcuquí la renta no supera los 180 dólares.
La percepción ciudadana también es un indicador importante. Algunos habitantes consultados en Ibarra, Cotacachi y Otavalo coinciden en que los precios han subido notablemente en los últimos dos años, especialmente en productos de la canasta básica, arriendos y transporte urbano.
“Yo pagaba $250 por el arriendo en Cotacachi y ahora me piden $300. Además, todo está más caro: el arriendo, la comida, la gasolina…”, comenta Luis Sarzosa, residente en Cotacachi. Esta opinión evidencia que la ciudad ha experimentado un alza en la adquisición de viviendas debido a la residencia de ciudadanos extranjeros, lo que ha provocado una valorización notable del suelo urbano y servicios inmobiliarios.
“En Ibarra, los servicios básicos y el transporte también subieron. Antes gastaba menos de $20 al mes para movilizarme; ahora se va a casi $35 porque me traslado todos los días en mi vehículo y la gasolina ha subido bastante”, señala Jordy Paz, estudiante universitario.
En Otavalo, ciudad conocida por su actividad artesanal y turística, los precios también han tenido un repunte. “Vivo en el centro y el arriendo subió casi $100 desde el año pasado. Además, los precios en el mercado ya no son como antes. Antes podía hacer la compra semanal con $25; ahora necesito al menos $40”, asegura María Elena Cisneros, comerciante.
En Pimampiro, el panorama es diferente. Los costos son menores, pero también hay menos fuentes de ingreso. “Aquí es más barato vivir, pero también es difícil encontrar un empleo fijo. Yo pago $150 de arriendo, pero tengo que viajar a Ibarra para trabajar”, comenta Daniel Males, joven agricultor.
En Urcuquí, el costo de vida se mantiene bajo en comparación con los centros urbanos más grandes. “Aquí los arriendos siguen siendo accesibles. Pago \$120 por una casa amplia, pero claro, no hay muchas opciones de entretenimiento ni comercio. Es más tranquilo, pero eso también influye en los gastos”, menciona Carmen Tapia, madre de familia.
Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), la Canasta Familiar Básica en Ecuador tuvo un costo de $800,60 en marzo de 2025. En ciudades intermedias como las de Imbabura, el gasto mensual promedio por hogar en alimentación, transporte y servicios puede superar fácilmente los $700 mensuales, sin incluir educación o entretenimiento.
A estos costos se suman factores como la disponibilidad de empleo y la densidad poblacional, que han influido en la fluctuación de precios de bienes y servicios.
Aunque no hay una única respuesta definitiva, los datos y percepciones indican que Ibarra y Cotacachi lideran la lista como las ciudades con “mayor costo de vida” en Imbabura, mientras que Otavalo mantiene una posición alta debido a su actividad comercial y turística. En contraste, cantones como Urcuquí, Pimampiro o Antonio Ante ofrecen un nivel de vida más accesible para las familias de ingresos medios y bajos.