Inundaciones en Atuntaqui: ¿Quién debe responder por los constantes anegamientos?

(Redacciòn Antonio Ante).- La fuerte lluvia registrada la tarde de ayer volvió a evidenciar un problema que se repite año tras año en Atuntaqui. Varias calles de la ciudad y sectores de la vía Panamericana E35 sufrieron anegamientos, especialmente en el carril sur-norte del ingreso a la urbe, donde la acumulación de agua dificultó el tránsito vehicular y provocó una importante congestión.
Las inundaciones en este sector no son nuevas. Desde la construcción de la autovía E35 y la incorporación del paso a desnivel de Atuntaqui, alrededor del año 2010, los episodios de acumulación de agua han sido recurrentes durante la temporada invernal. La obra permitió que el tránsito entre Ibarra y Otavalo evite ingresar al centro de la ciudad, pero también modificó la dinámica del drenaje en la zona.
Extraoficialmente, se señala que uno de los principales problemas es la presencia de una acequia que debería ser entubada o embovedada para evitar que el agua desemboque en este punto. Además, se advierte sobre la falta de colectores pluviales con capacidad suficiente para captar y evacuar el agua que desciende desde sectores altos como Andrade Marín.
Según información conocida por este medio, la concesionaria encargada de la administración y mantenimiento de la autovía sostiene que los sumideros ubicados dentro de la E35 se encuentran operativos y reciben mantenimiento de manera regular, al tratarse de infraestructura bajo su competencia. Desde esa perspectiva, la responsabilidad de controlar y canalizar las aguas lluvias provenientes de la parte alta correspondería al Municipio de Antonio Ante.
Desde el punto de vista técnico, el paso a desnivel funciona como un punto bajo, por lo que el agua superficial tiende naturalmente a concentrarse allí. Cuando la capacidad de alcantarillas, sumideros o sistemas de drenaje resulta insuficiente, el agua se acumula rápidamente y termina afectando la circulación vehicular.
Un estudio de 2023 al que tuvimos acceso defiende que: «La falta de planificación y diseño adecuado para enfrentar el crecimiento poblacional y urbano ha provocado que la infraestructura existente sea insuficiente para soportar lluvias intensas», lluvias como la de este jueves. Asimismo, el taponamiento de sumideros por basura, hojas o sedimentos puede reducir significativamente la capacidad de evacuación del agua, agravando la situación.

A ello se suma que la construcción de la autovía incrementó considerablemente las superficies impermeables. Mientras anteriormente parte del agua podía infiltrarse en terrenos naturales, hoy grandes extensiones de asfalto y hormigón aceleran la escorrentía y aumentan el volumen de agua que llega a los sistemas de drenaje.
Sin embargo, el problema parece ir más allá del paso a desnivel. Las inundaciones también afectan calles internas de Atuntaqui, parques y vías que conectan con la Panamericana, lo que apunta a una problemática urbana más amplia relacionada con la falta de capacidad hidráulica de los colectores, el crecimiento urbano sin una ampliación proporcional de la infraestructura de drenaje y calles que terminan funcionando como canales naturales de escorrentía.













