Vicepresidenta María José Pinto, clama por mantener corredor humanitario abierto en la E35, pero se contrapone al despliegue sin precedentes para la llegada de Noboa

(Redacción Otavalo).- En las últimas horas, los bloqueos en la vía E35 y en la Panamericana Norte han impedido el traslado de oxígeno al Hospital San Luis de Otavalo, lo que agrava la situación de pacientes en estado crítico. Ante esta emergencia, la vicepresidenta María José Pinto hizo un llamado urgente para mantener abiertos los corredores humanitarios:
“Gente querida de Otavalo, les hablo desde el corazón: el Hospital San Luis se está quedando sin oxígeno. Allí hay bebés, niñas y niños, personas mayores y pacientes críticos que lo necesitan para vivir”, señaló.
El mensaje buscó apelar a la solidaridad y al sentido de humanidad para permitir el paso de ambulancias, alimentos e insumos médicos. Sin embargo, mientras se ruega por el oxígeno, la entrada del presidente Daniel Noboa y su gabinete a territorio imbabureño estuvo acompañada de un fuerte despliegue: más de 100 vehículos, decenas de militares y policías, con blindajes y caravanas para asegurar el arribo presidencial.
La paradoja no ha pasado desapercibida: mientras se implora abrir un corredor humanitario para salvar vidas, el poder político y sus ministros sí lograron abrirse paso bajo una estrategia de seguridad que incluyó un impresionante operativo militar y policial.
Este contraste ha generado cuestionamientos sobre las prioridades del Gobierno Nacional en plena crisis: ¿por qué se facilita el paso del poder político con despliegues masivos, y no se despliega un operativo similar para la llegada de oxígeno a un hospital que atiende emergencias vitales?
