Lo que pudo ser una reunión por Zoom, se convirtió en un despliegue militar y policial sin precedentes en Imbabura que dejó más dudas que certezas

(Redacción Imbabura).- El lunes 29 de septiembre de 2025. De madrugada ingresó a la provincia un convoy con ayuda y resguardo militar encabezado por el presidente Daniel Noboa y una comitiva con representantes de ONU, Unión Europea, Nunciatura y la Embajada de Italia. Horas después, el mandatario mantuvo reuniones a puerta cerrada en la Gobernación de Imbabura; no se comunicaron acuerdos ni el contenido de las deliberaciones. Afuera, dos grupos —a favor y en contra— se mantuvieron en vigilia bajo un fuerte cerco policial y militar en el centro de la ciudad.
El Gobierno confirmó que el convoy -con alimentos y combustibles- fue liderado por Noboa y diplomáticos. En el trayecto, Carolina Jaramillo, vocera presidencial, denunció que la caravana fue emboscada la noche del domingo en la zona de Otavalo/Cotacachi.
Durante varias horas en la mañana y tarde, el Presidente sesionó con ministros en la Gobernación; hubo acceso restringido, vallas y un despliegue visible de militares y policías en el casco céntrico. No hubo anuncios de resoluciones al cierre de la tarde, pese a la expectativa ciudadana.
En paralelo, la vocera Carolina Jaramillo fue tajante: “no vamos a negociar y no vamos a retroceder” frente a las demandas del paro; el Gobierno ratificó que no habrá diálogo en estas condiciones.
En las inmediaciones de la Gobernación de Imbabura y posterior alrededor del Parque Pedro Moncayo en Ibarra se vivió un ambiente tenso, se registraron manifestaciones de apoyo y rechazo a la presencia presidencial, con acordonamiento de efectivos y comercios cerrados, se vivió un ambiente de tensión durante la jornada.
Al menos 100 vehículos” (mezcla de buses/camiones y camionetas) salieron desde Quito rumbo a Ibarra la noche del domingo y se aproxima que el contingente desplegado en Imbabura solo para esta operación oscila entre 500 y 1.500 efectivos, además de los 50 que, según el Gobierno, custodiaban la comitiva presidencial de forma directa.
Mientras Imbabura lidia con desabastecimiento y cierres, la Presidencia endureció su postura: no habrá negociación con los convocantes del paro nacional. La línea fue reiterada este lunes 29 de septiembre por la vocera Jaramillo.
