Deuda del Gobierno impide activar declaratoria de emergencia en el deslave de Pimampiro


El deslizamiento de tierra ocurrido el martes 11 de marzo en Ramosdanta, cantón Pimampiro, ha evidenciado la falta de recursos con la que la municipalidad enfrenta emergencias. A pesar de la gravedad de la situación, la declaratoria de emergencia no ha podido activarse con rapidez debido a una deuda que el Gobierno Nacional mantiene con el municipio. 


El alcalde de Pimampiro, Óscar Narváez, ha señalado que el municipio no cuenta con los fondos suficientes para atender la emergencia, ya que el Gobierno Nacional mantiene una deuda de aproximadamente 600 mil dólares con la municipalidad de Pimampiro desde noviembre de 2024. Esta situación no es exclusiva del cantón, ya que, según la Asociación de Municipalidades del Ecuador (AME), en enero la deuda con los municipios superó los 164 millones de dólares, y a nivel nacional asciende a 444 millones.
El 25 de febrero, en Guayaquil, el Gobierno acordó un plan de pago, priorizando a los cantones más afectados por el invierno, mientras que municipios como Pimampiro deben esperar. Se conoce que el 27 de febrero se llevó a cabo otra reunión para negociar el pago de los 279 millones restantes.


En diálogo con Juan Echeverría, gobernador de Imbabura, el alcalde Narváez expuso la urgencia de la situación y obtuvo el compromiso del gobernador de gestionar el tema con el Gobierno Central para buscar una solución.


La falta de recursos ha retrasado la activación de la declaratoria de emergencia, una medida fundamental para agilizar procesos administrativos, contratar obras y servicios esenciales de manera directa y coordinar acciones con organismos provinciales y nacionales. A pesar de esta limitación, la municipalidad ha conformado siete mesas de trabajo junto con autoridades y organismos de seguridad para organizar la respuesta ante la emergencia. Sin embargo, la falta de financiamiento sigue dificultando la ejecución inmediata de las acciones necesarias.


Por otro lado, las autoridades han confirmado la identidad de las tres personas desaparecidas tras el deslave: 
-Remigio Pinchao y Viviana Bonilla (pareja de esposos) 
-Emma Pinchao (tía de Remigio Pinchao) 
La tragedia ha dejado en orfandad a dos menores, un adolescente de 14 años y una niña de 4 años, quienes están bajo el cuidado de una tía materna. Además, el padre de Remigio Pinchao recibe acompañamiento psicológico por parte de la Alcaldía y la Junta Cantonal de Protección de Derechos. 


Las labores de búsqueda se han visto obstaculizadas por la gran cantidad de tierra, escombros y vegetación en la zona del desastre. Equipos de rescate y maquinaria aún no pueden acceder al área, ya que primero deben estabilizar el terreno y regular el flujo de agua represada. Por seguridad, se ha restringido el ingreso de personas, incluyendo a familiares de los desaparecidos, hasta que las condiciones permitan continuar con la búsqueda.

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