(Redacción Ecuador).- El precio del café instantáneo colombiano —que representa cerca del 90% del consumo en el país— ha subido hasta un 50% en medio de la tensión comercial entre Ecuador y Colombia.
Importadores señalan que productos como el café Buendía pasaron de costar USD 13 a USD 21 por frasco, mientras que las ventas han caído alrededor de un 20%. Además, ya se reporta escasez de café soluble colombiano de marcas reconocidas como Buendía y Juan Valdez en varios puntos del país.
Hasta antes de esta situación, el consumo de café en Ecuador crecía entre un 5% y un 10% anual, impulsado por la cultura cafetera y la expansión de cafeterías. Sin embargo, el alza de precios está modificando el comportamiento de los consumidores ecuatorianos, que ahora buscan alternativas como el café brasileño o, en el caso de Imbabura, alternativas como el café de especialidad de grano arábico de altura, cultivado en zonas como Pimampiro, La Carolina, Lita Cananvalle e Intag.
Este escenario se enmarca en el decreto del Gobierno de Gustavo Petro, que establece aranceles diferenciados a productos ecuatorianos, con tarifas que van del 30% al 75%. La medida ya fue aprobada y se prevé que entre en vigencia tras su firma oficial.
Esta decisión se da luego de que el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, impusiera un arancel del 100% a productos colombianos, argumentando la necesidad de financiar programas de seguridad en la frontera norte. Este cruce de medidas ha intensificado la tensión económica entre ambos países.
¿Qué productos podrían encarecerse?
Como efecto directo, varios productos que Ecuador importa desde Colombia podrían subir de precio en el mercado local. Entre ellos están cosméticos, plásticos, vehículos y autopartes, productos farmacéuticos, maquinaria y artículos de uso diario como confites, productos de limpieza, papel y cartón, además del ya mencionado café soluble.
Por su parte, en Colombia también se encarecerían productos ecuatorianos como atún, arroz, cacao, camarón y aceite de palma, que enfrentarán mayores costos para ingresar a ese mercado desde mayo de 2026.
A este panorama se suma un factor interno clave: el reciente aumento en los combustibles en Ecuador. Las gasolinas Extra y Ecopaís superaron los $3 por galón, la Súper Premium 95 alcanzó los $4,57 y el diésel llegó a $2,96. Este incremento impacta directamente en el transporte y la producción, encareciendo toda la cadena comercial.
(Redacción Imbabura).- Imbabura vivió durante 2025 uno de los años más complejos y conflictivos de su historia política reciente, marcado por una prolongada paralización provincial, una profunda inestabilidad institucional y una ciudadanía que no olvidó la percepción de abandono del Gobierno central durante casi 30 días del paro nacional. Este escenario dejó una huella en la memoria colectiva y reconfiguró la dinámica política local, fortaleciendo el descontento social y la desconfianza hacia las autoridades, un malestar que posteriormente se reflejaría en la consulta popular impulsada por el presidente Daniel Noboa.
Paro 2025
Las paralizaciones iniciaron en Imbabura el 22 de septiembre, cuando comunidades indígenas y sectores sociales se movilizaron en rechazo a la eliminación del subsidio al diésel, convirtiendo a la provincia en el epicentro de las protestas en el norte del país. Durante cerca de treinta días, se registraron bloqueos permanentes e intermitentes en la vía E35, desde Salinas hacia el norte, afectando puntos estratégicos como Ibarra, Natabuela, Atuntaqui, Cotacachi, Tabacundo y Cajas, en el límite con Pichincha, así como numerosos sectores rurales entre ellos Imantag, Ilumán, Buenos Aires, González Suárez, Caluquí, Quichinche, Peguche, Eugenio Espejo, Coñaqui y Zuleta. Esta situación aisló las principales rutas de la provincia y paralizó la vida cotidiana, provocando escasez de combustible, alimentos, lácteos, cárnicos, gas de uso doméstico y medicinas. Además, la exportación florícola se vio interrumpida, generando pérdidas económicas estimadas en cerca de dos millones de dólares diarios, de acuerdo con la Cámara de Comercio.
La conflictividad alcanzó su punto más crítico en el cantón Otavalo, donde se produjeron disturbios que afectaron el casco urbano y causaron daños a bienes públicos y privados, incluidos vehículos, motocicletas y la incineración de un comando de la Policía Judicial. En este contexto, 12 personas fueron detenidas y procesadas por presuntos actos de terrorismo. Los enfrentamientos con las fuerzas del orden dejaron dos víctimas mortales en Imbabura: Efraín Fuérez, comunero de Cuicocha, falleció por impacto de bala, y posteriormente José Guamán perdió la vida mientras era trasladado en un helicóptero del Cuerpo de Bomberos de Quito hacia el Hospital Eugenio Espejo, tras recibir un disparo que comprometió órganos vitales. Tras casi un mes de tensión social, se alcanzaron acuerdos entre el Ejecutivo y las organizaciones indígenas, lo que permitió el cese de las manifestaciones, cerrando uno de los episodios más críticos para la provincia.
Imbabura le dijo no a la consulta popular y marcó distancia del Gobierno:
En la consulta popular impulsada por el presidente Daniel Noboa, Imbabura registró un resultado mayoritariamente adverso al Ejecutivo, con el “No” imponiéndose en la mayoría de las preguntas relacionadas con seguridad, justicia y reformas institucionales. El comportamiento del voto fue interpretado como una respuesta política y social frente al desgaste acumulado durante el año, especialmente tras el paro nacional y la percepción de abandono estatal. Más allá del contenido de las preguntas, el resultado evidenció un voto de castigo, en el que amplios sectores de la población expresaron su inconformidad con la gestión gubernamental y el manejo de la crisis.
Cuatro gobernadores y una provincia sin estabilidad política:
Imbabura cerró el año marcada por una fuerte inestabilidad política en la Gobernación, con constantes cambios de autoridad durante el gobierno del presidente Daniel Noboa. El primer gobernador del periodo fue Juan Sebastián Echeverría, quien asumió el cargo el 21 de marzo de 2024 y permaneció hasta el 19 de junio, con una gestión enfocada en seguridad y control territorial, especialmente en zonas conflictivas como Buenos Aires, aunque rodeada de cuestionamientos y polémicas mediáticas.
Tras su salida, el 19 de junio fue designado Leonardo Israel Cabezas González, quien permaneció cerca de tres meses en funciones, con un trabajo centrado en territorio y seguridad, aunque con resultados limitados. La crisis se profundizó el 18 de septiembre de 2025, cuando Luis Efraín Amaguaña Muenala asumió la Gobernación y renunció apenas cuatro días después, tras recibir amenazas contra él y su familia en medio del paro nacional.
El 23 de septiembre asumió Elsy Maite Landeta Sánchez, cuya administración estuvo marcada por cuestionamientos a su capacidad de gobernabilidad y por su ausencia en el debate público, al no conceder entrevistas a medios de comunicación, lo que generó en la ciudadanía una percepción de falta de liderazgo y presencia institucional. Finalmente, el 17 de diciembre, el Gobierno Nacional designó a Jorge Aníbal Ortiz Cifuentes, militar en servicio pasivo del Ejército Ecuatoriano, con la expectativa de devolver estabilidad y orden a la conducción política de Imbabura.
Deudas de Daniel Noboa con Imbabura :
En cuanto a los ofrecimientos y deudas pendientes con la provincia de Imbabura, en lo que va de 2025 no se registraron avances concretos en varias obras consideradas prioritarias para la conectividad y el desarrollo regional. Entre ellas consta el paso lateral de Ibarra, una infraestructura estratégica destinada a descongestionar el tránsito urbano y facilitar la movilidad hacia Carchi y Esmeraldas, que permanece inconclusa desde hace más de una década y cuya reactivación fue anunciada durante la campaña presidencial de Daniel Noboa, sin que hasta ahora se evidencie intervención alguna. A esta situación se suma la problemática de la vía RVE10, en el kilómetro 114, sector El Guadual, así como otros tramos críticos entre Salinas, Lita y Palacara, afectados por derrumbes y socavamientos desde 2021, que continúan sin una solución estructural. Pese a contratos firmados, anuncios oficiales y la confirmación de autoridades del Ministerio de Infraestructura y Transporte sobre la persistencia de estos puntos críticos, durante 2025 no se han ejecutado obras definitivas, manteniéndose las afectaciones a comunidades, al transporte interprovincial y a la seguridad vial en la provincia.
Esta mañana se posesionó Jorge Ortíz, quien asume el mando provincial de Imbabura de cara al 2026. En su discurso, las promesas de seguridad, salud y desarrollo no estuvieron lejos de los ofrecimientos planteados por sus antecesores. La interrogante que queda abierta es si, esta vez, esos compromisos se traducirán en acciones concretas y resultados visibles durante el próximo año.
(Redacción Ibarra).- La tarde de este 25 de Mayo del 2018, el ECU911 Ibarra recibió la alerta de un ciudadano en parapente el mismo que quedó atrapado entre los cables de alta tensión en Ibarra.
Según la información proporcionada por el alertante, segundos antes había observado como el ciudadano siniestrado tuvo dificultad en su aterrizaje y posterior a una maniobra, su parapente quedó atascado entre cables del sistema de electricidad pública en las calles Alfredo Obando Luna y Vicente Rocafuerte, en la ciudad de Ibarra.
Gracias a esta alerta realizada a la línea única para emergencias, 9-1-1, el Centro Zonal ECU 911 Ibarra coordinó la activación de los recursos del Cuerpo de Bomberos de la localidad (CBI) y Servicios Municipales, quienes se trasladaron inmediatamente al sitio para brindar toda la ayuda necesaria.
Según informe preliminar realizado por el personal de CBI, el ciudadano accidentado fue rescatado en buen estado de salud; mismo que en este momento está siendo evaluado por equipo paramédico para confirmar que no presente lesiones ni heridas, mientras se hace el rescate de su parapente con el objetivo de que no atente en contra de la seguridad ciudadana y su servicio.