(Redacción Pimampiro).- El cantón Pimampiro se prepara para recibir a más de 5.000 visitantes durante el Carnaval del Sol 2026, una celebración que se desarrollará en el feriado de febrero y que incluirá actividades deportivas, presentaciones musicales y espacios recreativos para distintos públicos. Así lo dio a conocer el día de ayer el Ec. Oscar Narváez, alcalde de Pimampiro, en rueda de prensa a la ciudadanía imbabureña.
La programación iniciará el sábado 14 de febrero con la competencia de CrossFit denominada “La Bestia Challenge”, prevista desde las 15h00 en el Polideportivo Municipal.
El domingo 15 de febrero, desde las 08h00, se desarrollará la competencia de Down Hill “El Calvario 2.5K”, considerada una de las pistas más exigentes del país. Según los organizadores, se estima la participación de alrededor de 200 competidores. Entre los deportistas anunciados constan Mario José Jarrín, campeón mundial en la categoría máster; Jair Rodríguez, ganador de la edición anterior; Alejo Ortiz y Sebastián Reascos, además del imbabureño Brayan Ruiz. Las prácticas oficiales se cumplirán el sábado 14 de febrero, entre las 08h00 y 17h00.
En paralelo, el evento contará con un área infantil con inflables, piscina y actividades recreativas. También se habilitará un parqueadero en el Estadio Municipal, mientras que la oferta hotelera se complementará con establecimientos en Pimampiro, Ambuquí e Ibarra.
En el ámbito musical, el domingo desde las 14h00, en el Mercado de Transferencia, se presentarán artistas locales como Leycon C.
Además, dentro de la agenda se desarrollará el festival de música electrónica Xpotronica, que cuenta con 17 años de trayectoria y ha realizado 54 ediciones en Ecuador y el sur de Colombia. Para esta edición está prevista la participación del DJ internacional Plastik Funk, junto a los nacionales Omega y KIFA, y los artistas AZVIIK (México) y VEEJAYG.
El cierre del Carnaval del Sol estará a cargo del cantante Miguel Moly. Las autoridades locales prevén que el evento contribuya a la dinamización económica del cantón durante el feriado.
(Redacción Ibarra).- El servicio de delivery se ha convertido en una de las opciones más utilizadas por la ciudadanía para recibir alimentos, compras y encomiendas en distintos sectores de la ciudad. Su rapidez y comodidad han hecho que cientos de personas confíen a diario en repartidores que recorren Ibarra en motocicleta.
Sin embargo, en las últimas semanas se han reportado casos aislados en los que delincuentes se disfrazarían de repartidores para cometer asaltos. De acuerdo con versiones ciudadanas, estas personas se movilizan en motocicletas y utilizan mochilas y vestimenta similares a las de servicios de delivery, lo que les permite aprovechar momentos en los que transeúntes o ciudadanos se encuentran en la calle o fuera de su vivienda. En cuestión de segundos ejecutan el robo y huyen del lugar, dificultando su identificación, ya que se mezclan entre las decenas de repartidores que circulan de forma habitual en Ibarra.
Las autoridades han señalado que no se trata de una práctica generalizada, sino de situaciones puntuales que ya están siendo analizadas. Al mismo tiempo, recalcan que el servicio de delivery continúa siendo una fuente de trabajo legítima para numerosos repartidores que cumplen con su labor de manera honesta. Ante esta situación, se recomienda tomar precauciones, especialmente al momento de transitar por la vía pública o al ingresar a los hogares, con el fin de evitar ser víctimas de esta modalidad de robo.
También, varios ciudadanos que se dedican al oficio de delivery han manifestado que, en las últimas semanas, fueron víctimas de “vacunas” y extorsiones. Según sus testimonios, han recibido constantes actos de intimidación, lo que ha generado preocupación e inseguridad mientras realizan su trabajo diario, afectando no solo su tranquilidad, sino también el normal desarrollo de sus actividades.
Ambos casos representan un riesgo directo para la actividad económica de los motociclistas, quienes dependen de este oficio para su sustento diario y hoy se ven obligados a trabajar en un entorno marcado por falta de seguridad.
(Redacción Otavalo).- La presencia del nombre de la alcaldesa de Otavalo, Anabel Hermosa, en material de comunicación institucional volvió a encender el debate sobre los límites entre informar gestión pública y promocionar a una autoridad usando recursos del Estado.
En varios eventos vinculados a la Alcaldía de Otavalo —entre ellos la promoción del Pawkar Raymi 2026, cuya difusión comenzó el pasado 14 de enero— se ha evidenciado el uso reiterado de una gráfica institucional en la que el nombre de la alcaldesa destaca de forma predominante en distintos materiales publicitarios. Esta presentación, por su diseño y énfasis visual, resulta llamativa y deliberada, y según el criterio de varios especialistas; lo que se asemejaría más a una marca personal que a una identificación oficial del Municipio.
Al revisar el Sistema Nacional de Contratación Pública, se pudo verificar que el 4 de diciembre de 2025, desde la Unidad de Comunicación de la Alcaldía de Otavalo, se inició un proceso de ínfima cuantía para la adquisición de bienes destinados al proyecto de difusión de acciones de la Alcaldía Ciudadana de Otavalo.
Dentro de las especificaciones técnicas de dichos bienes constan stands, inflables, carpas inflables, arcos inflables, obeliscos inflables, tótems, roll-ups, backing y otros elementos promocionales, los cuales no solo incorporan el nombre institucional de la Alcaldía Ciudadana de Otavalo, sino también el nombre de la primera autoridad del cantón.
Asimismo, en las redes sociales institucionales, particularmente en la cuenta oficial de Facebook de la Alcaldía Ciudadana de Otavalo, se observa de manera reiterada la inclusión del nombre de la alcaldesa, acompañado de los hashtags #OtavaloHermosa y #OtavaloHuyaylla, un llamativo juego de palabras que refuerza la evidente apropiación simbólica de los canales institucionales.
¿Qué dice la norma?
El Código de la Democracia, en su artículo 219, prohíbe a servidores e instituciones públicas utilizar recursos o bienes públicos para promocionar nombres u organizaciones políticas dentro de instituciones, obras o proyectos bajo su cargo. Especialistas señalan que el punto no es impedir la comunicación institucional, sino evitar que el presupuesto público se use para posicionamiento personal o con fines que puedan afectar la equidad política.
Contraloría ya ha observado casos similares
La Contraloría General del Estado sí ha revisado y observado el uso de recursos públicos en publicidad institucional cuando esta incluye nombres de autoridades u organizaciones políticas. Un antecedente directo es el examen especial realizado al Municipio del Distrito Metropolitano de Quito, en el que se analizaron los gastos de publicidad, información y difusión en vallas y otros medios, específicamente para determinar si se utilizaron recursos y espacios públicos para promocionar nombres de personas u organizaciones políticas. Aunque en ese caso el informe concluyó con observaciones y recomendaciones —y no con una sanción administrativa definitiva—, el proceso dejó establecido que este tipo de prácticas son objeto de control fiscal. Además, la Contraloría ha reiterado en comunicados oficiales que mantiene controles permanentes, especialmente en periodos electorales, para evitar el uso de bienes y recursos públicos con fines de promoción personal o política, en concordancia con la prohibición expresa del artículo 219 del Código de la Democracia.
Cuando sí hay sanción: el precedente del TCE
En la vía electoral, el Tribunal Contencioso Electoral ha sancionado casos vinculados al uso de bienes públicos en contextos de promoción. En la causa 084-2019, el TCE declaró responsable al entonces rector de la ULEAM, Alejandro Miguel Camino Solórzano, y dispuso una multa de 10 remuneraciones básicas por permitir que vallas de propiedad pública sean usadas con publicidad electoral, citando el art. 219 como base prohibitiva y aplicando el régimen de infracciones.
Documentos públicos del requerimiento de la ORDEN DE COMPRA DEL GAD DE OTAVALO.
(Redacción Ibarra).- Con la llegada de la temporada invernal, vuelven a evidenciarse problemas estructurales en la urbe ibarreña. Las constantes lluvias incrementan de forma significativa el riesgo de taponamientos en el sistema de alcantarillado, una situación que puede derivar en inundaciones y afectar directamente a domicilios, locales comerciales y la normal circulación vehicular.
Durante un recorrido realizado por nuestra redacción, se constató el taponamiento de varias alcantarillas a escasos metros del Parque del Sol, sector de la urbanización Nuevo Hogar, en la esquina de las calles Jorge Dávila Mesa y Ernesto Monge Sandoval. En el lugar se observa acumulación de residuos, alcantarilla obstruida y un crecimiento descontrolado de maleza, señales evidentes de deterioro, falta de mantenimiento y deficiente saneamiento.
Este panorama se agrava con el pronóstico del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI), que emitió una alerta vigente del 20 al 24 de enero, periodo en el que se prevén lluvias de intensidad variable, con episodios de precipitaciones moderadas a fuertes e incluso tormentas en varias regiones del país. Para la provincia de Imbabura, el organismo advierte una mayor persistencia de las lluvias y acumulados constantes.
Para prevenir este tipo de emergencias, la responsabilidad recae en la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Ibarra (EMAPA-I), entidad encargada de la administración y mantenimiento de servicios clave como el alcantarillado sanitario, alcantarillado pluvial, el tratamiento de aguas servidas y la provisión de agua potable.
Por otro lado, la Alcaldía de Ibarra ha intervenido en sectores críticos, como el ingreso del colector del río Ajaví, a lo largo de la calle Heleodoro Ayala, con labores de limpieza de escombros, mantenimiento y monitoreo permanente del caudal. No obstante, la corresponsabilidad de la ciudadanía ibarreña también es fundamental, evitando arrojar basura y desechos en las calles y sumideros, prácticas que agravan el problema durante la época de lluvias.
(Redacción Imbabura).- Imbabura se prepara para vivir una gran jornada deportiva este 28 de febrero, gracias a la colaboración de la Prefectura de Imbabura, que impulsa una carrera gratuita abierta a toda la ciudadanía.
El evento denominado Holi Run 5K cuenta con 2.000 cupos habilitados, de los cuales 1.100 ya han sido ocupados. Desde la organización se incentiva a la ciudadanía a sumarse a esta iniciativa, que promueve el deporte, la vida saludable y la integración comunitaria.
La inscripción no tiene costo e incluye camiseta oficial, dorsal, medalla de participación y terminará con una fiesta deportiva pensada para que los corredores y sus familias disfruten de una jornada diferente.
Como antesala al evento principal, mañana se realizará una activación deportiva a las 18h30, con salida desde la Prefectura de Imbabura, ubicada en las calles Bolívar y Oviedo. Esta actividad servirá para el reconocimiento de la ruta, y al finalizar el trote, la ciudadanía podrá inscribirse presencialmente, aprovechando los cupos que aún están disponibles.
Michael Encalada, deportista reconocido en la provincia, informó que este evento se realiza gracias al apoyo de la Prefectura de Imbabura. Además, señaló que, junto a Otavalo Trail, forman parte de la organización de este festival atlético, cuya temática consiste en el lanzamiento de polvos de colores durante la ruta, como una celebración deportiva enmarcada en el Carnaval.
La invitación está abierta para correr, compartir y ser parte de una experiencia que une a Imbabura a través del deporte.
(Redacción Imbabura).- La Prefectura de Imbabura alcanzó y superó anticipadamente el objetivo de intervención vial proyectado hasta el año 2027. Hasta el momento, la institución ha ejecutado 158 kilómetros de obras viales, entre asfaltados, adoquinados y empedrados, superando la meta inicial de 150 kilómetros, informó el prefecto Richard Calderón durante un conversatorio con los medios de comunicación el miércoles pasado; las obras se ejecutaron en los seis cantones, principalmente en zonas rurales, con una inversión de USD 36,65 millones, y para 2026 se prevén nuevas intervenciones viales, varias de ellas ya cuentan con estudios técnicos.
En el cantón Ibarra se reportan cerca de 30 kilómetros intervenidos, entre los que destaca el asfaltado de la vía Rumipamba–Chirihuasi, ejecutado con una inversión de USD 1,8 millones. Otros cantones también registran avances importantes: Otavalo suma más de 27 kilómetros, Cotacachi 23 kilómetros, Antonio Ante supera los 21 kilómetros y Pimampiro alcanza más de 34 kilómetros de obras viales.
Calderón señaló que uno de los mecanismos clave para cumplir estos objetivos ha sido la ordenanza “Contigo Construimos”, que establece un esquema de coparticipación en el que la Prefectura aporta el 65% del financiamiento y los beneficiarios el 35%. “Pese a las limitaciones presupuestarias, hemos encontrado alternativas que nos han permitido cumplir y superar lo planificado”, afirmó.
Durante el conversatorio también se anunció los proyectos que se ejecutarán en 2026. Entre ellos constan los estudios para la rehabilitación y mejoramiento de la vía Y de Cuicocha–Santa Rosa–Apuela–Aguagrum, en el cantón Cotacachi. Además, se prevé la construcción de la circunvalación del lago San Pablo, una obra de 15 kilómetros con un presupuesto referencial de USD 5 millones, que será financiada a través del Banco de Desarrollo del Ecuador y que apunta a fortalecer la conectividad y el turismo en la zona.
Finalmente, se incluyen en la planificación el mejoramiento vial y la construcción del puente sobre el río Blanco, que conectará Otavalo con la parroquia Quiroga, así como el adoquinado de la vía Sigsiloma–Guaraczapas, en Ibarra, un tramo de 5 kilómetros con una inversión estimada de USD 3,5 millones.
Ante este escenario positivo para la provincia, fue inevitable consultar y conocer de primera mano sobre dos obras viales pendientes e inconclusas en la provincia de Imbabura: el paso lateral de Ibarra y el recurrente deterioro del kilómetro 114, sector El Guadual, en la vía Ibarra–San Lorenzo. Al respecto, el prefecto de Imbabura, Richard Calderón, señaló que estas infraestructuras, clave para el desarrollo y la conectividad provincial, son de competencia directa del Ministerio de Transporte e Infraestructura. No obstante, recalcó que desde la Prefectura de Imbabura existe la predisposición de brindar apoyo técnico y operativo, incluyendo personal especializado y maquinaria, con el objetivo de contribuir a una solución definitiva. Sin embargo, Calderón enfatizó que la ejecución de acciones concretas depende en gran medida de una respuesta y decisión ministerial, ya que solo mediante una coordinación interinstitucional efectiva se podrán aplicar los cambios estructurales necesarios y atender de manera integral estas problemáticas viales que afectan a la provincia.
(Redacción Ibarra).- La ciudad de Ibarra se prepara para recibir nuevamente partidos de la Serie A del fútbol ecuatoriano, luego de confirmarse que Leones Fútbol Club, reciente ascendido a la máxima categoría, jugará como local en el Estadio Olímpico Ciudad de Ibarra durante la temporada 2026, marcando así el regreso del balompié profesional de élite a la capital imbabureña.
El Estadio Olímpico de Ibarra ya fue casa del Imbabura F.C. y ha sido testigo de numerosos encuentros del máximo nivel, por lo que su elección responde tanto a la infraestructura como al peso futbolístico que representa para la región. Leones Fútbol Club, con sede en Atuntaqui, fue fundado el 4 de noviembre de 2017 bajo el nombre de Club Deportivo Profesional Leones del Norte y está afiliado a la Asociación de Fútbol Profesional de Imbabura (AFI). Desde sus inicios en la Segunda Categoría provincial, el club mostró una marcada vocación competitiva y en 2018, en su primera participación profesional, alcanzó el subcampeonato de Imbabura y clasificó por primera vez a los zonales de ascenso, sentando las bases de un proyecto deportivo ambicioso.
A partir de 2020, Leones inició una etapa de consolidación y dominio a nivel provincial, logrando cuatro títulos consecutivos en Imbabura entre 2020 y 2023. Este proceso culminó en la temporada 2023, cuando el equipo consiguió el ascenso a la Serie B y se proclamó campeón nacional de la Segunda Categoría, confirmando su crecimiento sostenido dentro del fútbol ecuatoriano. En 2024, la institución adoptó oficialmente el nombre de Leones Fútbol Club, fortaleciendo su identidad.
La temporada 2025 se convirtió en la más importante de su historia bajo la conducción de Édison Méndez y Giovanny Espinoza, Leones logró el ascenso a la Serie A tras vencer a 9 de Octubre por 1-0 en La Troncal. De esta modo, el club anteño debutará en la máxima categoría del fútbol ecuatoriano en 2026, mientras Ibarra se alista para revivir jornadas de fútbol de primer nivel, con el llamado a que la afición y la ciudadanía acompañen y respalden a este nuevo representante en la Serie A.
(Redacción Imbabura).- El ministro del Interior, John Reimberg, atribuyó a las disputas entre bandas criminales —a las que el Gobierno ha declarado “la guerra”— el hecho de que 2025 se convirtiera en el año más violento del país, con más de 9.000 homicidios registrados. Según la autoridad, la ofensiva estatal contra el crimen organizado intensificó los enfrentamientos entre estructuras delictivas, lo que derivó en cerca de 9.300 muertes violentas a nivel nacional durante el año pasado.
En Imbabura, se registraron 33 asesinatos, más del doble de los contabilizados en 2024. Las cifras ubican al año pasado como el segundo más violento en diez años, solo por debajo de 2019, cuando la provincia enfrentó el impacto directo de la minería ilegal en Urcuquí.
La capital provincial concentró el mayor número de muertes violentas. Ibarra acumuló 21 asesinatos, seguida por Cotacachi (6), Otavalo (5) y Urcuquí (1), lo que evidencia una preocupante concentración de la violencia en zonas urbanas y refuerza la alerta sobre el avance del crimen organizado en la provincia.
Autoridades y analistas de seguridad advierten que este repunte no es un hecho aislado. La disputa por economías ilegales como el narcotráfico y la minería ilegal ha convertido a Imbabura en un territorio estratégico para organizaciones criminales, que utilizan a Ibarra como centro logístico y refugio, según reportes policiales y militares.
El hallazgo de armas de alto poder, municiones y explosivos durante los operativos ejecutados en 2025 confirmó la presencia de estructuras armadas con una capacidad operativa sin precedentes en la provincia. Ante este escenario, Imbabura enfrenta uno de sus mayores desafíos en materia de seguridad, un compromiso que el gobernador Jorge Ortíz asumió públicamente el día de su posesión. Mientras tanto, la ciudadanía exige acciones más contundentes y mantiene la expectativa de que el 2026 marque el inicio de un periodo de mayor paz y tranquilidad para la provincia.
(Redacción Ecuador).- Con más de 90 millones de kilómetros recorridos sin eventos graves ni fatalidades y el cumplimiento de más de 2.000 días sin fatalidades y 1.500 días sin accidentes con pérdida de tiempo a 2025, UNACEM Ecuador consolida su liderazgo en seguridad vial a nivel nacional.
Este diciembre, la compañía marca un nuevo hito, 6 años consecutivos sin fatalidades. Estos resultados son fruto de Volante Seguro, un programa que, desde 2010, ha transformado la forma de conducir de cientos de choferes profesionales colocando la vida en el centro de cada decisión.
Volante Seguro busca fomentar una cultura de prevención entre los conductores-contratistas de la empresa para salvaguardar su patrimonio e integridad, así como la vida de los peatones vinculados con su operación.
Para John Gómez, Coordinador de Seguridad, Logística y Transporte, “Volante Seguro surgió como una respuesta a una necesidad real: cuidar a las personas que día a día recorren largas distancias para mantener en movimiento a nuestra industria. Con el tiempo, se convirtió en un modelo integral de gestión de seguridad en carretera”.
El programa incorpora sistemas de monitoreo que registran velocidad, frenado y hábitos de conducción, permitiendo alertas oportunas y la toma de decisiones más seguras en tiempo real. A ello se suma la verificación permanente del estado mecánico de los vehículos, el control riguroso de las cargas y un acompañamiento 24/7 a los conductores-contratistas. Todo esto se complementa con procesos de capacitación diseñados para reforzar un mensaje esencial: la seguridad comienza por uno mismo y un viaje seguro es siempre una meta compartida.
Esta visión y los resultados tangibles permitieron que, en octubre de 2025, durante el Congreso Técnico FICEM, UNACEM Ecuador recibiera el Premio al Mejor Programa Anual de Salud y Seguridad, un reconocimiento regional que destaca su liderazgo en cultura vial. “Recibir este premio en FICEM ha sido una experiencia muy valiosa. Nos permite compartir nuestras buenas prácticas y reafirmar que no solo producimos cemento y hormigón, también construimos bienestar para las personas”, menciona John Gómez.
Los resultados hablan por sí solos: una reducción sostenida de incidentes viales, el fortalecimiento de la conciencia preventiva y la consolidación de un modelo de transporte industrial más humano y eficiente. Lo confirma uno de los choferes que ha vivido el proceso de transformación: “Antes, manejar era solo cumplir con una ruta. Hoy, gracias a Volante Seguro, entendemos que cada viaje es regresar a casa con tranquilidad y entregar un mejor servicio, conducimos con más conciencia y orgullo, porque nos preocupamos por nuestra seguridad y por la experiencia de quienes confían en nosotros. Este programa nos ha dado las herramientas y la capacitación necesarias para cumplir nuestras metas”. Mauricio Puetate, conductor-contratista de UNACEM Ecuador.
El reconocimiento recibido no solo celebra un logro operativo, sino que reafirma el propósito de UNACEM Ecuador, centrado en proteger la vida, salvaguardar la salud y mantener unidas a las familias, construyendo un entorno más seguro y sostenible para todos.
(Redacción Imbabura).- Imbabura vivió durante 2025 uno de los años más complejos y conflictivos de su historia política reciente, marcado por una prolongada paralización provincial, una profunda inestabilidad institucional y una ciudadanía que no olvidó la percepción de abandono del Gobierno central durante casi 30 días del paro nacional. Este escenario dejó una huella en la memoria colectiva y reconfiguró la dinámica política local, fortaleciendo el descontento social y la desconfianza hacia las autoridades, un malestar que posteriormente se reflejaría en la consulta popular impulsada por el presidente Daniel Noboa.
Paro 2025
Las paralizaciones iniciaron en Imbabura el 22 de septiembre, cuando comunidades indígenas y sectores sociales se movilizaron en rechazo a la eliminación del subsidio al diésel, convirtiendo a la provincia en el epicentro de las protestas en el norte del país. Durante cerca de treinta días, se registraron bloqueos permanentes e intermitentes en la vía E35, desde Salinas hacia el norte, afectando puntos estratégicos como Ibarra, Natabuela, Atuntaqui, Cotacachi, Tabacundo y Cajas, en el límite con Pichincha, así como numerosos sectores rurales entre ellos Imantag, Ilumán, Buenos Aires, González Suárez, Caluquí, Quichinche, Peguche, Eugenio Espejo, Coñaqui y Zuleta. Esta situación aisló las principales rutas de la provincia y paralizó la vida cotidiana, provocando escasez de combustible, alimentos, lácteos, cárnicos, gas de uso doméstico y medicinas. Además, la exportación florícola se vio interrumpida, generando pérdidas económicas estimadas en cerca de dos millones de dólares diarios, de acuerdo con la Cámara de Comercio.
La conflictividad alcanzó su punto más crítico en el cantón Otavalo, donde se produjeron disturbios que afectaron el casco urbano y causaron daños a bienes públicos y privados, incluidos vehículos, motocicletas y la incineración de un comando de la Policía Judicial. En este contexto, 12 personas fueron detenidas y procesadas por presuntos actos de terrorismo. Los enfrentamientos con las fuerzas del orden dejaron dos víctimas mortales en Imbabura: Efraín Fuérez, comunero de Cuicocha, falleció por impacto de bala, y posteriormente José Guamán perdió la vida mientras era trasladado en un helicóptero del Cuerpo de Bomberos de Quito hacia el Hospital Eugenio Espejo, tras recibir un disparo que comprometió órganos vitales. Tras casi un mes de tensión social, se alcanzaron acuerdos entre el Ejecutivo y las organizaciones indígenas, lo que permitió el cese de las manifestaciones, cerrando uno de los episodios más críticos para la provincia.
Imbabura le dijo no a la consulta popular y marcó distancia del Gobierno:
En la consulta popular impulsada por el presidente Daniel Noboa, Imbabura registró un resultado mayoritariamente adverso al Ejecutivo, con el “No” imponiéndose en la mayoría de las preguntas relacionadas con seguridad, justicia y reformas institucionales. El comportamiento del voto fue interpretado como una respuesta política y social frente al desgaste acumulado durante el año, especialmente tras el paro nacional y la percepción de abandono estatal. Más allá del contenido de las preguntas, el resultado evidenció un voto de castigo, en el que amplios sectores de la población expresaron su inconformidad con la gestión gubernamental y el manejo de la crisis.
Cuatro gobernadores y una provincia sin estabilidad política:
Imbabura cerró el año marcada por una fuerte inestabilidad política en la Gobernación, con constantes cambios de autoridad durante el gobierno del presidente Daniel Noboa. El primer gobernador del periodo fue Juan Sebastián Echeverría, quien asumió el cargo el 21 de marzo de 2024 y permaneció hasta el 19 de junio, con una gestión enfocada en seguridad y control territorial, especialmente en zonas conflictivas como Buenos Aires, aunque rodeada de cuestionamientos y polémicas mediáticas.
Tras su salida, el 19 de junio fue designado Leonardo Israel Cabezas González, quien permaneció cerca de tres meses en funciones, con un trabajo centrado en territorio y seguridad, aunque con resultados limitados. La crisis se profundizó el 18 de septiembre de 2025, cuando Luis Efraín Amaguaña Muenala asumió la Gobernación y renunció apenas cuatro días después, tras recibir amenazas contra él y su familia en medio del paro nacional.
El 23 de septiembre asumió Elsy Maite Landeta Sánchez, cuya administración estuvo marcada por cuestionamientos a su capacidad de gobernabilidad y por su ausencia en el debate público, al no conceder entrevistas a medios de comunicación, lo que generó en la ciudadanía una percepción de falta de liderazgo y presencia institucional. Finalmente, el 17 de diciembre, el Gobierno Nacional designó a Jorge Aníbal Ortiz Cifuentes, militar en servicio pasivo del Ejército Ecuatoriano, con la expectativa de devolver estabilidad y orden a la conducción política de Imbabura.
Deudas de Daniel Noboa con Imbabura :
En cuanto a los ofrecimientos y deudas pendientes con la provincia de Imbabura, en lo que va de 2025 no se registraron avances concretos en varias obras consideradas prioritarias para la conectividad y el desarrollo regional. Entre ellas consta el paso lateral de Ibarra, una infraestructura estratégica destinada a descongestionar el tránsito urbano y facilitar la movilidad hacia Carchi y Esmeraldas, que permanece inconclusa desde hace más de una década y cuya reactivación fue anunciada durante la campaña presidencial de Daniel Noboa, sin que hasta ahora se evidencie intervención alguna. A esta situación se suma la problemática de la vía RVE10, en el kilómetro 114, sector El Guadual, así como otros tramos críticos entre Salinas, Lita y Palacara, afectados por derrumbes y socavamientos desde 2021, que continúan sin una solución estructural. Pese a contratos firmados, anuncios oficiales y la confirmación de autoridades del Ministerio de Infraestructura y Transporte sobre la persistencia de estos puntos críticos, durante 2025 no se han ejecutado obras definitivas, manteniéndose las afectaciones a comunidades, al transporte interprovincial y a la seguridad vial en la provincia.
Esta mañana se posesionó Jorge Ortíz, quien asume el mando provincial de Imbabura de cara al 2026. En su discurso, las promesas de seguridad, salud y desarrollo no estuvieron lejos de los ofrecimientos planteados por sus antecesores. La interrogante que queda abierta es si, esta vez, esos compromisos se traducirán en acciones concretas y resultados visibles durante el próximo año.