(Redacción Ibarra).-Un hombre falleció la mañana de este jueves tras caer desde un puente ubicado en el cantón Atuntaqui, en la intersección de la Panamericana E-35 y la avenida General Enríquez. El hecho se registró aproximadamente a las 06:01 y generó conmoción entre los moradores del sector.
En un inicio, ciudadanos alertaron al ECU 9-1-1 sobre lo que parecía ser un accidente de tránsito, tras observar a una persona tendida en la vía. Sin embargo, tras la llegada de las unidades de emergencia y la Policía Nacional, se confirmó que la víctima se habría arrojado desde la estructura.
Personal policial realizó el levantamiento del cuerpo y lo trasladó hasta la morgue del hospital San Vicente de Paúl, mientras se mantenía acordonada la zona. Hasta el cierre de esta información, no se ha confirmado la identidad del fallecido ni las circunstancias que habrían motivado el hecho.
(Redacción Imbabura).- Como ocurre cada año durante las festividades de fin de año, grupos de personas disfrazadas de las denominadas “viudas” han retomado de forma anticipada la práctica de bloquear la vía E35 en el sector de Mascarilla, provincia del Carchi, para exigir dinero a los conductores. En esta ocasión, la presencia de estos grupos se ha registrado a pocos días de finalizar el año, generando interrupciones en una carretera estratégica que conecta a Imbabura con Carchi.
Según denuncias, se ha identificado la operación de al menos dos grupos ubicados a corta distancia entre sí, quienes utilizan escombros y obstáculos para forzar la detención de los vehículos y solicitar “colaboraciones” económicas. Los montos exigidos van desde un dólar, mediante retenes improvisados que, en algunos tramos, llegarían a contabilizarse hasta 20 a lo largo de la E35.
Ante esta problemática recurrente, la Alcaldía de Pimampiro activó desde el sábado pasado operativos de control para garantizar el orden y la seguridad vial. Las acciones se ejecutan desde tempranas horas de la mañana con el apoyo de la Policía Nacional y del Ejército Ecuatoriano, especialmente en los puntos considerados conflictivos de la vía.
Durante los operativos se registraron intentos de bloqueo mediante la colocación de cadenas; sin embargo, la intervención de las fuerzas del orden evitó que estas acciones se concreten. Como medida preventiva por las festividades de fin de año, la E35 fue militarizada y se anunció que los controles se mantendrán para impedir cobros ilegales y garantizar la libre circulación.
(Redacción Imbabura).- Imbabura vivió durante 2025 uno de los años más complejos y conflictivos de su historia política reciente, marcado por una prolongada paralización provincial, una profunda inestabilidad institucional y una ciudadanía que no olvidó la percepción de abandono del Gobierno central durante casi 30 días del paro nacional. Este escenario dejó una huella en la memoria colectiva y reconfiguró la dinámica política local, fortaleciendo el descontento social y la desconfianza hacia las autoridades, un malestar que posteriormente se reflejaría en la consulta popular impulsada por el presidente Daniel Noboa.
Paro 2025
Las paralizaciones iniciaron en Imbabura el 22 de septiembre, cuando comunidades indígenas y sectores sociales se movilizaron en rechazo a la eliminación del subsidio al diésel, convirtiendo a la provincia en el epicentro de las protestas en el norte del país. Durante cerca de treinta días, se registraron bloqueos permanentes e intermitentes en la vía E35, desde Salinas hacia el norte, afectando puntos estratégicos como Ibarra, Natabuela, Atuntaqui, Cotacachi, Tabacundo y Cajas, en el límite con Pichincha, así como numerosos sectores rurales entre ellos Imantag, Ilumán, Buenos Aires, González Suárez, Caluquí, Quichinche, Peguche, Eugenio Espejo, Coñaqui y Zuleta. Esta situación aisló las principales rutas de la provincia y paralizó la vida cotidiana, provocando escasez de combustible, alimentos, lácteos, cárnicos, gas de uso doméstico y medicinas. Además, la exportación florícola se vio interrumpida, generando pérdidas económicas estimadas en cerca de dos millones de dólares diarios, de acuerdo con la Cámara de Comercio.
La conflictividad alcanzó su punto más crítico en el cantón Otavalo, donde se produjeron disturbios que afectaron el casco urbano y causaron daños a bienes públicos y privados, incluidos vehículos, motocicletas y la incineración de un comando de la Policía Judicial. En este contexto, 12 personas fueron detenidas y procesadas por presuntos actos de terrorismo. Los enfrentamientos con las fuerzas del orden dejaron dos víctimas mortales en Imbabura: Efraín Fuérez, comunero de Cuicocha, falleció por impacto de bala, y posteriormente José Guamán perdió la vida mientras era trasladado en un helicóptero del Cuerpo de Bomberos de Quito hacia el Hospital Eugenio Espejo, tras recibir un disparo que comprometió órganos vitales. Tras casi un mes de tensión social, se alcanzaron acuerdos entre el Ejecutivo y las organizaciones indígenas, lo que permitió el cese de las manifestaciones, cerrando uno de los episodios más críticos para la provincia.
Imbabura le dijo no a la consulta popular y marcó distancia del Gobierno:
En la consulta popular impulsada por el presidente Daniel Noboa, Imbabura registró un resultado mayoritariamente adverso al Ejecutivo, con el “No” imponiéndose en la mayoría de las preguntas relacionadas con seguridad, justicia y reformas institucionales. El comportamiento del voto fue interpretado como una respuesta política y social frente al desgaste acumulado durante el año, especialmente tras el paro nacional y la percepción de abandono estatal. Más allá del contenido de las preguntas, el resultado evidenció un voto de castigo, en el que amplios sectores de la población expresaron su inconformidad con la gestión gubernamental y el manejo de la crisis.
Cuatro gobernadores y una provincia sin estabilidad política:
Imbabura cerró el año marcada por una fuerte inestabilidad política en la Gobernación, con constantes cambios de autoridad durante el gobierno del presidente Daniel Noboa. El primer gobernador del periodo fue Juan Sebastián Echeverría, quien asumió el cargo el 21 de marzo de 2024 y permaneció hasta el 19 de junio, con una gestión enfocada en seguridad y control territorial, especialmente en zonas conflictivas como Buenos Aires, aunque rodeada de cuestionamientos y polémicas mediáticas.
Tras su salida, el 19 de junio fue designado Leonardo Israel Cabezas González, quien permaneció cerca de tres meses en funciones, con un trabajo centrado en territorio y seguridad, aunque con resultados limitados. La crisis se profundizó el 18 de septiembre de 2025, cuando Luis Efraín Amaguaña Muenala asumió la Gobernación y renunció apenas cuatro días después, tras recibir amenazas contra él y su familia en medio del paro nacional.
El 23 de septiembre asumió Elsy Maite Landeta Sánchez, cuya administración estuvo marcada por cuestionamientos a su capacidad de gobernabilidad y por su ausencia en el debate público, al no conceder entrevistas a medios de comunicación, lo que generó en la ciudadanía una percepción de falta de liderazgo y presencia institucional. Finalmente, el 17 de diciembre, el Gobierno Nacional designó a Jorge Aníbal Ortiz Cifuentes, militar en servicio pasivo del Ejército Ecuatoriano, con la expectativa de devolver estabilidad y orden a la conducción política de Imbabura.
Deudas de Daniel Noboa con Imbabura :
En cuanto a los ofrecimientos y deudas pendientes con la provincia de Imbabura, en lo que va de 2025 no se registraron avances concretos en varias obras consideradas prioritarias para la conectividad y el desarrollo regional. Entre ellas consta el paso lateral de Ibarra, una infraestructura estratégica destinada a descongestionar el tránsito urbano y facilitar la movilidad hacia Carchi y Esmeraldas, que permanece inconclusa desde hace más de una década y cuya reactivación fue anunciada durante la campaña presidencial de Daniel Noboa, sin que hasta ahora se evidencie intervención alguna. A esta situación se suma la problemática de la vía RVE10, en el kilómetro 114, sector El Guadual, así como otros tramos críticos entre Salinas, Lita y Palacara, afectados por derrumbes y socavamientos desde 2021, que continúan sin una solución estructural. Pese a contratos firmados, anuncios oficiales y la confirmación de autoridades del Ministerio de Infraestructura y Transporte sobre la persistencia de estos puntos críticos, durante 2025 no se han ejecutado obras definitivas, manteniéndose las afectaciones a comunidades, al transporte interprovincial y a la seguridad vial en la provincia.
Esta mañana se posesionó Jorge Ortíz, quien asume el mando provincial de Imbabura de cara al 2026. En su discurso, las promesas de seguridad, salud y desarrollo no estuvieron lejos de los ofrecimientos planteados por sus antecesores. La interrogante que queda abierta es si, esta vez, esos compromisos se traducirán en acciones concretas y resultados visibles durante el próximo año.
(Redacción Ibarra).- Un hecho delictivo quedó registrado en varios videos de cámaras de seguridad enviados a nuestra redacción, en los que se evidencia cómo un delincuente forzó la ventana de un vehículo para ingresar y sustraer varias partes del interior del automotor.
El incidente se registró en la intersección de las calles Abelardo Moncayo y Juan de Dios Navas, en el sector del Hospital San Vicente de Paúl. Según las imágenes, el sujeto logra ingresar al vehículo en un lapso aproximado de tres minutos, tiempo en el que se observa cómo forcejea directamente con el tablero del automóvil, aparentemente con conocimiento de la ubicación de los componentes internos.
De manera preliminar, y de acuerdo con lo observado en los videos y en imágenes, el delincuente habría sustraído módulos electrónicos del vehículo, como la computadora (ECU), el sistema del tablero o parte del cableado, lo que explicaría que durante el robo los faros delanteros del automotor comenzaran a titilar, evidenciando una afectación directa al sistema eléctrico.
Posteriormente, el sujeto avanza algunos metros, guarda los objetos sustraídos en un bolso y procede a huir del lugar sin ser detectado por los moradores de la zona.
(Redacción Ibarra).- En un video enviado a nuestra redacción de una cámara de seguridad se observa que, cerca de las 20:00, en el sector de San Antonio de Ibarra, en la intersección de las calles Ramón Teanga y García Moreno, varios delincuentes que se movilizaban en un vehículo intentaron asaltar a un morador que transitaba por el lugar.
En la grabación se escucha al ciudadano, visiblemente angustiado, pedir ayuda mientras intenta huir de los antisociales tras un forcejeo. Posteriormente, corre precipitadamente en busca de auxilio y, gracias a la intervención de vecinos del sector que acudieron al escuchar los gritos, los delincuentes se vieron obligados a darse a la fuga.
Moradores del sector manifiestan que la zona se ha vuelto peligrosa en los últimos meses y denuncian la falta de patrullajes frecuentes, situación que genera preocupación e inseguridad entre quienes habitan y transitan por el lugar.
(Redacción Ibarra).- En la madrugada de este miércoles, un accidente de tránsito registrado en la intersección de las calles Rodrigo Miño y Fray Vacas Galindo sector Parque Industrial, dejó como resultado una persona fallecida.
Equipos de emergencia acudieron al lugar para brindar asistencia y asegurar el perímetro, debido a la gravedad del impacto. Los vehículos involucrados quedaron con severos daños, lo que evidencia la fuerza del choque.
Las autoridades realizan las pericias correspondientes para determinar las causas del siniestro. Entre las hipótesis iniciales, no se descarta el exceso de velocidad aunque esta versión deberá ser confirmada mediante la investigación oficial.
Se espera que en las próximas horas se dé a conocer información adicional sobre la víctima y las circunstancias del accidente.
(Redacción Ibarra).- Las cámaras de videovigilancia del ECU911 captaron a dos sujetos en actitud sospechosa que, minutos después, forcejearon la cerradura de un portón, ingresaron a un inmueble y sustrajeron una motocicleta. Tras el hecho, el sistema mantuvo el seguimiento mientras los individuos remolcaban el vehículo por la vía pública.
Gracias a la rápida intervención, un patrullero de la Policía Nacional los interceptó cerca de la terminal terrestre, logrando la aprehensión de los dos presuntos delincuentes. Posteriormente, se notificó al propietario del inmueble sobre lo ocurrido.
(Redacción Quito).- La Policía Nacional informó sobre la detención de una peligrosa banda de “sacapintas” presuntamente asociada al grupo delictivo Los Lobos, durante un operativo ejecutado en el sector de La Ofelia, al norte de Quito.
Durante los allanamientos, los agentes encontraron a cuatro personas, un ecuatoriano y tres extranjeros, quienes estarían relacionados con un violento robo ocurrido semanas atrás en Ibarra. En ese hecho, los delincuentes, movilizados en una motocicleta, interceptaron a una mujer que se disponía a realizar un depósito en una entidad bancaria ubicada en la avenida Mariano Acosta.
Según el reporte policial, en medio del forcejeo los antisociales realizaron una detonación que casi acaba con la vida de la víctima. Tras apoderarse del dinero, los sujetos huyeron a toda velocidad.
Las investigaciones permitieron rastrear a los sospechosos hasta Quito, donde fueron finalmente capturados. La Policía señaló que la banda operaba con la misma modalidad de robo en varias provincias, entre ellas Imbabura, Los Ríos, Guayas y Pichincha, teniendo como centro de operaciones la capital.
Además, contaban con armas de fuego, motocicletas y un taxi para movilizarse y cometer los ilícitos. También utilizaban audífonos para coordinarse durante los asaltos, cumpliendo roles y funciones específicas dentro de la banda.
Las autoridades continúan con las investigaciones para determinar el alcance de sus actividades y posibles conexiones con otros hechos delictivos en el país.
(Redacción Ibarra).- Luego de que nuestra redacción difundiera una noticia sobre una banda delictiva conocida como “Dulces Sueños”, temida en varias provincias del país por escopolaminar a sus víctimas para robarles, han llegado nuevos reportes que alertan sobre su posible reaparición en la ciudad de Ibarra.
Se sabe, gracias al testimonio de las víctimas, que el grupo de féminas utiliza perfiles falsos en aplicaciones de citas como Tinder para engatusar a sus víctimas con coqueteo y falsas promesas.
Su modus operandi sigue un patrón meticuloso: primero mantienen el contacto por redes sociales o mensajes, realizan un seguimiento previo de sus objetivos y seleccionan cuidadosamente a hombres entre 25 y 40 años, solteros e independientes. Mediante su encanto ganan la confianza de la víctima y acuerdan un encuentro en un lugar concurrido; evitando a toda costa consumir alimentos, para solo limitarse a beber alcohol.
Durante la cita y el cortejo previo, seducen a su víctima proponiendo continuar la cita en un lugar más privado, como un departamento. Ya en ese espacio, piden prestado el teléfono de la víctima fingiendo realizar una llamada y, mediante artimañas, en medio de un descuido, colocan la sustancia en su bebida. En cuestión de minutos, el hombre cae en un estado de vulnerabilidad total, lo que las delincuentes aprovechan para despojarlo de sus pertenencias.
Lo más inquietante es que, según los reportes, estas mujeres no se llevan objetos de alto valor, sino bienes menores o montos que no permiten formular cargos. Además, rotan constantemente de ciudad, abren nuevas cuentas y cambian de identidad para continuar con sus fechorías, dificultando su rastreo.
Nuestra redacción logró contactar a una mujer que, durante varios años, participó en este tipo de hechos ilícitos. Aceptó relatar cómo operaban las bandas y cuál era su papel dentro del grupo. “Cuando veía que bajaban la guardia, que ya estaban confiados y distraídos, era el momento en que actuaba. Aprovechaba cualquier descuido para manipular su bebida sin que lo notaran. Todo era cuestión de segundos. Ellos seguían conversando, riendo, sin imaginar que ya estaban atrapados”, relató.
La escopolamina —conocida también como burundanga o aliento del diablo— es una droga con dosis mínimas de acción, prácticamente imperceptible, no contiene olor ni sabor y con el efecto provoca desorientación, sedación, sometimiento y amnesia. Bajo su influencia, las víctimas pueden acceder abrir la puerta de su casa hasta entregar todo el dinero de su cuenta bancaria sin oponer resistencia.
Según la exintegrante de esta estructura delictiva, se suele minimizar al máximo cualquier contacto con la sustancia y actúan siguiendo rutinas estrictas para no cometer errores. No improvisan ya que cada paso está repetido, memorizado y ejecutado siempre de la misma manera.
(Redacción Imbabura).- La indignación crece en Imbabura a 30 días desde la muerte del comunero indígena Fueres, oriundo de la comunidad de Cuicocha, quien falleció la mañana del domingo 28 de septiembre en el hospital de Cotacachi, y aún no se conoce a los responsables de su asesinato. Su muerte, ocurrida durante las protestas del Paro 2025, encendió las alarmas sobre el uso excesivo de la fuerza por parte de militares y policía nacional durante estas protestas.
La Unidad Especializada en la Investigación del Uso Ilegítimo de la Fuerza de la Fiscalía abrió una indagación sobre el caso. Se conoce que Fueres perdió la vida tras recibir tres impactos de bala durante un enfrentamiento en el sector del puente Ilumán, en la vía Cotacachi–Otavalo. Sin embargo, hasta el momento no hay detenidos ni versiones oficiales por parte del Gobierno Nacional ni de las Fuerzas Armadas, pese a que en redes sociales circula un video que muestra el nivel de brutalidad ejercido contra el comunero.
En las imágenes se observa a cuatro personas que cargan a un hombre inconsciente mientras al fondo se observan dos tanquetas militares. Uno de los cargadores queda junto al herido mientras los demás huyen ante el ruido de disparos. Segundos después, una tanqueta se detiene y dos militares descienden: uno patea al inconsciente y otro agrede a su acompañante. En los dos minutos y cuarenta segundos que dura la grabación, se contabilizan al menos 33 golpes y patadas, en una escena que refleja un ciclo de violencia desmedida y una respuesta represiva imposible de justificar.
Según declaraciones de Verónica Yaquilema, presidenta de Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos (Inredh), y Diana León, abogada de la organización para el portal GK, se informó que las comunidades tomaron fotografías antes del levantamiento del cuerpo para documentar las heridas de bala. La Fiscalía de Cotacachi y agentes de la Dinased realizaron el procedimiento correspondiente dentro del hospital, recogiendo prendas con evidencias de impacto de proyectil.
Como parte de la investigación, se informó que el cuerpo fue trasladado al Hospital San Vicente de Paúl de Ibarra, donde una autopsia (presenciada por un familiar y un representante de INREDH) determinó que una bala ingresó por la espalda y salió por el pecho, fracturando la columna cervical y una costilla, con afectación al pulmón izquierdo, y falleció debido a una insuficiencia cardíaca.
Mientras tanto, el silencio oficial persiste. Ni el Gobierno Nacional ni las Fuerzas Armadas han emitido un pronunciamiento público, alimentando la sensación de impunidad e indignación entre las comunidades indígenas y defensores de derechos humanos.
Cronología de la muerte de Efraín Fueres.
27 de septiembre del 2025 (22h00 horas): Gobernación de Imbabura coordinó un convoy para salida de camiones.
Desde la página oficial de la Gobernación de Imbabura se publicaron unas imágenes y fotografías en donde se pudo observar a un grupo de camiones, escoltado por miembros de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional. Según el post de la Gobernación que luego fue borrado, la gobernadora de Imbabura, Elsy Landeta, coordinaba la salida de estos camiones y el ingreso de otros cargados de productos.
28 de septiembre del 2025 (06h30 am): Efraín Fueres recibió un impacto de bala.
Horas más tarde, varios comuneros en el sector de Ilumán atacaron estos camiones que intentaron abrirse paso y que finalmente en horas de la madrugada llegaron a Pichincha; sin embargo, un nuevo convoy de tráileres y camiones que entraba a Imbabura fue emboscado por comuneros nuevamente en el sector de Ilumán. Producto de este enfrentamiento, Efraín Fueres recibió un impacto de bala que acabó con su vida, un tráiler fue incendiado y más de 17 retenidos en la vía.
28 de septiembre del 2025 (09h30 am): Radio Ilumán confirma la muerte de Efraín Fueres
Mediante una entrevista en vivo a una comunera que acompañó el cuerpo de Efraín Fueres desde el hospital de Cotacachi, se confirmó lo que se temía: Efraín había fallecido.
29 de septiembre del 2025 (10h00 am): Organismos internacionales de derechos humanos investigan el caso.
Varios organismos nacionales e internacionales rechazan la violencia en Imbabura y piden que se conforme una investigación independiente para buscar los culpables de la muerte de Efraín Fueres.
21 de Octubre del 2025 (11h30 am): Fuerzas Armadas comparecen a la Asamblea Nacional
El jefe del Estado Mayor reconoce que dentro del operativo que terminó con la vida de Efraín Fueres, hubo un exceso del uso progresivo de la fuerza y constituye un acto de violencia.
21 de octubre del 2025 (12h30 pm): Denuncia por ejecución extrajudicial
En una reunión en la Asamblea Nacional, el abogado y excandidato presidencial Pedro Granja manifiesta que se ha denunciado al Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas por el delito de ejecución extrajudicial.
30 de octubre del 2025 (09h30am); La Gobernadora de Imbabura no responde sobre la coordinación del convoy.
Al ser consultada sobre la coordinación del convoy que resultó en la muerte de Efraín Fueres, Elsy Landeta, gobernadora de Imbabura, manifestó que no puede entregar información; sin embargo, se manifestó que los convoys siempre fueron de carácter humanitario y que lamenta la muerte del mismo y que, al ser un tema en investigación, no se puede pronunciar, al final no quiso responder más preguntas.
Las protestas en Ecuador han dejado un rastro de dolor e impunidad. Aunque el saldo de víctimas fatales de las movilizaciones de 2025 es menor al registrado en octubre de 2022 y junio de 2019 (donde hubo siete y once fallecidos, respectivamente), el patrón de falta de justicia se mantiene.
Un ejemplo lamentable es el de Byron Guatatuca Vargas, quien murió el 21 de junio de 2022 tras ser impactado en el rostro por una bomba lacrimógena disparada por la Policía, hecho que le provocó una hemorragia interna y posteriormente su muerte. Su caso, investigado como ejecución extrajudicial desde el 22 de junio de 2022, es uno de los tantos que reflejan la falta de investigación del sistema judicial, pues el 93,3% de las muertes registradas durante las protestas siguen sin esclarecerse. Se conoce que de 15 casos, solo uno llegó a juicio y obtuvo condena, mientras los otros 14 permanecen estancados o fueron archivados. Estos antecedentes revelan una estructura de impunidad persistente, donde las muertes de manifestantes quedan sin esclarecimiento ni responsables. En este contexto, a un mes del fallecimiento de Efraín, todo indica que su caso podría seguir el mismo camino.