(Redacción Imbabura).- San Miguel de Urcuquí, el cantón más joven de la provincia de Imbabura, con una población estimada de 15.203 habitantes, según proyecciones del INEC, paga 4.060 dólares a su alcalde, cifra que lo ubica entre las autoridades municipales mejor pagadas de Imbabura, por encima incluso del alcalde de Ibarra, quien lidera un municipio con más de 170.000 habitantes y recibe un sueldo de 3.935 dólares.
El monto ha generado debate local, especialmente si se lo compara con municipios mucho más grandes y complejos como Ibarra u Otavalo. Urcuquí, con apenas el 9% de la población de Ibarra, destina recursos a sueldos municipales que, para algunos sectores ciudadanos, no reflejan las verdaderas prioridades del cantón.
Urcuquí, si bien ha sido parte de importantes proyectos como Yachay, aún enfrenta limitaciones en infraestructura, obra y gestión pública, acceso a empleo y cobertura de servicios básicos. En ese contexto, la ciudadanía empieza a cuestionar si es prudente mantener altos niveles de remuneración en la administración local, mientras aún existen obligaciones sin cumplir.
La comparación entre cantones también resulta ilustrativa. La alcaldesa de Otavalo, Anabel Hermosa, con alrededor de 125.785 habitantes, recibe USD 4.508; Cotacachi, con más de 44.000 habitantes, paga a su alcalde un salario de 3.800 dólares; Antonio Ante, con más de 45.000, paga 3.654 dólares; y Pimampiro, con unos 12.000 habitantes, mantiene un salario de 2.500 dólares para su autoridad.
(Redacción Pimampiro).- Desde hace dos semanas, cerca de 2.000 habitantes permanecen sin acceso al servicio de agua potable en la parroquia rural de San Francisco de Sigsipamba en Pimampiro, luego de que el río Blanco, crecido por las fuertes precipitaciones en la zona, arrasara con los sistemas de captación y parte de la tubería que alimenta al sector.
La situación ha obligado a los pobladores a abastecerse de vertientes naturales, en algunos casos lejanas y sin garantías de salubridad, aumentando el riesgo sanitario. Este nuevo evento se suma a una cadena de afectaciones ocasionadas por las lluvias de las últimas semanas en el nororiente de Imbabura. En la misma parroquia, los deslaves provocaron daños en la infraestructura vial y destruyeron canales de riego agrícola, golpeando aún más a una población rural que depende de la producción del campo.
En contraste, en la parroquia rural de Chugá, también parte de Pimampiro, las labores de emergencia permitieron restablecer el 100% del servicio de agua potable con la habilitación de dos nuevas fuentes de captación. No obstante, allí el sistema de riego continúa inutilizado debido a al menos siete deslaves registrados en los últimos días, situación que mantiene en alerta a los agricultores.
Se conoce que equipos técnicos municipales continúan trabajando en el Sistema Regional de Pueblo Nuevo de Yuquín, mientras que en San Francisco de Sigsipamba se llevan a cabo inspecciones para verificar los existentes en la infraestructura y evaluar la calidad del agua en nuevos puntos de captación. Entretanto, comunidades del Valle del Chota también reportan problemas, debido a que el río Chota causó daños en las estructuras de captación del sector Bocatoma, lo que ha provocado cortes intermitentes, baja presión y dificultades constantes para abastecerse.
La persistencia de estas afectaciones pone en evidencia la fragilidad de la infraestructura hídrica rural en el cantón Pimampiro. Varias comunidades aún permanecen a la espera de una intervención técnica por parte del municipio para lograr el restablecimiento total del servicio de agua potable.
(Redacción Ibarra).- La tarde de este jueves 3 de julio de 2025, el río Chota se desbordó en el sector del Chota, cantón Pimampiro, como consecuencia de las intensas lluvias registradas en la zona y en los alrededores del cantón. El desbordamiento inundó extensas áreas de cultivo, generando alarma entre los habitantes y afectando plantaciones de tomate riñón, cebolla roja, caña, aguacate, cítricos, yuca y plantas medicinales.
Hay tensión y preocupación también en las comunidades asentadas junto a los ríos Apaquí y Mataquí, cuyos caudales han aumentado significativamente en las últimas horas por las constantes precipitaciones, estos ríos finalmente confluyen para formar el río Chota. Los pobladores de las riberas en las provincias de Imbabura y Carchi permanecen en alerta ante la posibilidad de nuevos desbordamientos que podrían arrasar con sus cosechas.
En más de una ocasión, la fuerza de los inviernos ha elevado los niveles de estos afluentes, provocando desbordamientos que se han llevado consigo la producción agrícola en las partes bajas del Valle del Chota y causando grandes pérdidas económicas para los agricultores locales.
Las autoridades locales están monitoreando de cerca la situación y evalúan activar medidas de emergencia para proteger a las comunidades ribereñas.
Según reportes históricos, el último desborde se registró en mayo de 2011, cuando después de 34 años de relativa calma, el río se salió de su cauce tras intensas lluvias en el Valle del Chota. En ese episodio se registraron 50 hectáreas de cultivo afectadas y riesgo para más de 100 familias
(Redacción Pimampiro).-Las intensas lluvias que azotan el cantón Pimampiro han provocado serias afectaciones en la red vial rural, dejando incomunicadas a varias comunidades del sector. Derrumbes y lodo han bloqueado completamente las vías, impidiendo el tránsito tanto de vehículos como de peatones.
Comunidades como Pueblo Nuevo, San Miguel, San Francisco de Sigsipamba, El Carmelo, San Isidro, La Floresta, Bellavista y La Merced se encuentran prácticamente aisladas. Los habitantes de estas zonas han hecho un llamado urgente a las autoridades, solicitando la intervención de maquinaria por parte del GAD Municipal y de la Prefectura de Imbabura, con el fin de habilitar las vías lo más pronto posible.
Uno de los reportes proviene de la vía San Miguel-San Francisco-Centro parroquial y del tramo San Isidro-San Vicente, donde se evidencian múltiples deslizamientos de tierra a lo largo del trayecto. Aunque no se han reportado afectaciones graves a viviendas, el acceso está severamente restringido.
Los productores agrícolas de estos sectores son los más afectados, ya que no pueden movilizar sus productos para ser comercializados en el cantón y la provincia. “Necesitamos ayuda urgente. No hay paso, y nuestros productos se están dañando”, expresó uno de los agricultores afectados.
Hasta el cierre de esta nota, se nos informó que el alcalde de Pimampiro, Oscar Narvaez, se encontraba reunido con la Dirección de Obras Públicas, abordando la situación de las vías afectadas; por tanto, las comunidades aguardan una respuesta inmediata para restablecer el tránsito y evitar mayores pérdidas económicas.
(Redacción Imbabura).- Este miércoles 25 de junio, la provincia de Imbabura celebra 201 años de provincialización, una fecha que marca el inicio de un legado lleno de cultura y transformación.
En un recuento histórico, fue un 25 de junio de 1824 cuando se creó oficialmente la provincia de Imbabura, con su capital, San Miguel de Ibarra, y los primeros cantones: Ibarra, Otavalo, Cotacachi y Cayambe. En ese entonces, su territorio se extendía desde Rumichaca al norte hasta el río Guayllabamba al sur.
A lo largo del tiempo, la provincia ha vivido importantes cambios administrativos:
En 1850 se creó el cantón Tulcán
En 1855, Cayambe pasó a formar parte de Pichincha.
En 1861, Cotacachi fue definitivamente establecido como cantón.
En 1880 nació la provincia de Veintimilla (hoy Carchi), separándose de Imbabura.
En 1938 se creó el cantón Antonio Ante.
En 1981 se sumó Pimampiro y en 1984, el más joven de los cantones: San Miguel de Urcuquí.
Hoy, Imbabura está conformada por seis cantones: Ibarra, Otavalo, Cotacachi, Antonio Ante, Pimampiro y Urcuquí, con una población aproximada de 469.879 habitantes. En cumplimiento de la disposición general cuarta de la Ley Orgánica de Servicio Público, se establece descanso obligatorio para el sector público el viernes 27 de junio, con motivo de esta celebración provincial. Para el sector privado, este descanso es referencial.
(Redacción Imbabura).- Con el aumento del costo de vida en el país, surge una particular interrogante: ¿Cuál es la ciudad más cara para residir dentro de la provincia de Imbabura? Aunque Otavalo, Ibarra y Cotacachi encabezan la lista de urbes con mayor actividad económica y crecimiento urbano, el valor de la vida varía según factores como vivienda, alimentación, servicios y transporte.
Según datos del sitio especializado «Cuánto cuesta vivir en Ecuador», en Cotacachi, el alquiler mensual de un apartamento de una habitación en el centro urbano ronda los $287.50, mientras que uno de tres habitaciones puede alcanzar los $450.00. Por otro lado, en Ibarra, los precios son ligeramente más bajos, con apartamentos de una habitación en el centro por aproximadamente $236.25 y de tres habitaciones por $482.63. Otavalo mantiene un costo de renta mensual de alrededor de $150.00 y $300.00 por apartamentos de 1 a 3 habitaciones respectivamente. En cantones como Antonio Ante se pueden encontrar departamentos entre $150 y $250, mientras que en Pimampiro y Urcuquí la renta no supera los 180 dólares.
La percepción ciudadana también es un indicador importante. Algunos habitantes consultados en Ibarra, Cotacachi y Otavalo coinciden en que los precios han subido notablemente en los últimos dos años, especialmente en productos de la canasta básica, arriendos y transporte urbano.
“Yo pagaba $250 por el arriendo en Cotacachi y ahora me piden $300. Además, todo está más caro: el arriendo, la comida, la gasolina…”, comenta Luis Sarzosa, residente en Cotacachi. Esta opinión evidencia que la ciudad ha experimentado un alza en la adquisición de viviendas debido a la residencia de ciudadanos extranjeros, lo que ha provocado una valorización notable del suelo urbano y servicios inmobiliarios.
“En Ibarra, los servicios básicos y el transporte también subieron. Antes gastaba menos de $20 al mes para movilizarme; ahora se va a casi $35 porque me traslado todos los días en mi vehículo y la gasolina ha subido bastante”, señala Jordy Paz, estudiante universitario.
En Otavalo, ciudad conocida por su actividad artesanal y turística, los precios también han tenido un repunte. “Vivo en el centro y el arriendo subió casi $100 desde el año pasado. Además, los precios en el mercado ya no son como antes. Antes podía hacer la compra semanal con $25; ahora necesito al menos $40”, asegura María Elena Cisneros, comerciante.
En Pimampiro, el panorama es diferente. Los costos son menores, pero también hay menos fuentes de ingreso. “Aquí es más barato vivir, pero también es difícil encontrar un empleo fijo. Yo pago $150 de arriendo, pero tengo que viajar a Ibarra para trabajar”, comenta Daniel Males, joven agricultor.
En Urcuquí, el costo de vida se mantiene bajo en comparación con los centros urbanos más grandes. “Aquí los arriendos siguen siendo accesibles. Pago \$120 por una casa amplia, pero claro, no hay muchas opciones de entretenimiento ni comercio. Es más tranquilo, pero eso también influye en los gastos”, menciona Carmen Tapia, madre de familia.
Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), la Canasta Familiar Básica en Ecuador tuvo un costo de $800,60 en marzo de 2025. En ciudades intermedias como las de Imbabura, el gasto mensual promedio por hogar en alimentación, transporte y servicios puede superar fácilmente los $700 mensuales, sin incluir educación o entretenimiento.
A estos costos se suman factores como la disponibilidad de empleo y la densidad poblacional, que han influido en la fluctuación de precios de bienes y servicios.
Aunque no hay una única respuesta definitiva, los datos y percepciones indican que Ibarra y Cotacachi lideran la lista como las ciudades con “mayor costo de vida” en Imbabura, mientras que Otavalo mantiene una posición alta debido a su actividad comercial y turística. En contraste, cantones como Urcuquí, Pimampiro o Antonio Ante ofrecen un nivel de vida más accesible para las familias de ingresos medios y bajos.
(Redacción Imbabura).-El fuerte temporal invernal mantiene en alerta a la provincia de Imbabura, donde durante el fin de semana se registraron múltiples emergencias por lluvias intensas, provocando deslizamientos de tierra, inundaciones y daños a la infraestructura vial.
En Cotacachi, un deslizamiento de tierra en el sector de Pinsaquí obstaculizó el ingreso al cantón, generando riesgo para los conductores y afectando la movilidad de la zona.
En Otavalo, el sector San Eloy fue testigo de intensas corrientes de agua que descendían con fuerza por las calles. En la parroquia San Luis, específicamente en Gualapuro, se reportaron graves daños a una obra reciente de adoquinado, donde la fuerza del agua levantó la superficie vial y provocó la caída de varios postes eléctricos. También se presentaron deslizamientos en la comunidad de Urcusique, parroquia Quichinche, lo que obligó a cerrar temporalmente la vía Cuicocha-Apuela. Además, en Jardines de Otavalo se reportaron inundaciones que afectaron a viviendas y zonas residenciales. La alcaldesa colaboró directamente con el personal del Cuerpo de Bomberos de Otavalo y durante su recorrido, hizo un llamado a la ciudadanía: “A los vecinos, por favor, seamos solidarios. Hay muchas complicaciones tanto en este sector como en distintos puntos de la ciudad. Es momento de cuidarnos entre todos y tomar las debidas precauciones”. Ante la magnitud de los eventos, el COE cantonal fue activado.
El cantón Antonio Ante también vivió una jornada crítica a causa del fuerte temporal. Las intensas lluvias provocaron serias afectaciones en las parroquias Andrade Marín y San Roque. El alcalde César Escobar informó que se activó la alerta amarilla luego del desbordamiento de gran magnitud en el puente sobre el río Ambi, que conecta la vía Imantag–Antonio Ante, así como en el sector Las Gardenias, donde varias viviendas resultaron afectadas y la vía principal sufrió socavamiento, comprometiendo su estabilidad. Desde la madrugada, equipos del Cuerpo de Bomberos trabajan intensamente para mitigar los daños y atender a la población.
«La limpieza de las quebradas se ejecutará con apoyo de la maquinaria de la Prefectura. Este es un momento que exige solidaridad; es una situación integral que requiere la participación de todos”, señaló Escobar. “Vamos a construir sistemas de alcantarillado fluvial en la parte alta del cantón para disminuir la fuerza del agua y evitar nuevos desbordamientos. Es una corresponsabilidad colectiva, y daremos apoyo a las familias que han perdido sus enseres o cuyas viviendas presentan daños estructurales”, añadió.
En Ibarra, aunque no se han declarado alertas de emergencia, existen puntos críticos bajo observación, como la quebrada a lo largo de la avenida 17 de Julio, los asentamientos en la vía al mirador San Miguel Arcángel y el colector del río Ajaví, que año tras año presenta desbordamientos. En otros cantones como Urcuquí y Pimampiro no se han reportado afectaciones graves, pero tampoco están exentos de riesgos ante la persistencia del temporal invernal.
A nivel provincial, se evidencian serias deficiencias en infraestructura vial y obras públicas, sin un plan concreto para la gestión de lluvias y fenómenos climáticos. Esta ausencia de planificación obliga a los municipios a actuar de forma reactiva, priorizando respuestas inmediatas en lugar de acciones preventivas. La proliferación de construcciones en los márgenes de quebradas, la alteración de cauces naturales, la acumulación de desechos y el escaso mantenimiento de alcantarillado incrementan la vulnerabilidad de la población.
Aunque el INAMHI cumple su labor de advertencia climática, la reacción institucional por parte de las municipalidades sigue siendo débil. Es urgente que los gobiernos locales y provinciales implementen políticas firmes de ordenamiento territorial, monitoreo constante de zonas fluviales y mantenimiento preventivo de estructuras clave como puentes, alcantarillas y canales de drenaje.
(Redacción Imbabura).- Durante este feriado de Semana Santa, la provincia de Imbabura se posiciona como un destino imperdible para quienes buscan vivir experiencias que combinan espiritualidad, cultura y sabor. Varios cantones han organizado agendas especiales con actos litúrgicos, ferias gastronómicas y eventos que resaltan las tradiciones locales. Uno de los protagonistas de esta temporada es la fanesca, el emblemático plato ecuatoriano que simboliza la unión y la fe de los hogares.
En la capital imbabureña, el miércoles 16 de abril se llevará a cabo la tradicional “Feria Chagra” en la plazoleta Francisco Calderón, de 08h00 a 16h00, donde los ciudadanos podrán adquirir ingredientes frescos para la elaboración de la fanesca y otros productos locales. Además, se ha presentado la Ruta de la Fanesca 2025, una iniciativa que reúne a varios restaurantes de la ciudad que ofrecerán versiones propias de este platillo en distintos puntos gastronómicos. Como cierre de esta experiencia culinaria, los días sábado 19 y domingo 20 de abril, se celebrará el “Festival de la Fanesca” en los parques La Merced y Pedro Moncayo, desde las 09h00 hasta las 18h00, donde los asistentes podrán no solo saborear distintas fanescas, sino también disfrutar de otras propuestas típicas de la región.
El cantón Otavalo invita a la Segunda Edición del Mundial de la Fanesca, que se llevará a cabo el sábado 19 de abril en el centro comercial El Taller, desde las 10h00. Un evento en el que se podrá degustar distintas versiones de la fanesca elaboradas por representantes de varias comunidades.
Por otro lado, San Miguel de Urcuquí se consolida como un referente religioso en la provincia. Del 13 al 20 de abril, se vivirá una intensa agenda litúrgica que incluye exposiciones audiovisuales, misas, procesiones y representaciones simbólicas como el “Arresto del Señor” o la “Soledad de María”. Entre los actos más destacados están la procesión del Jueves Santo (20h00), la Misa de Vigilia Pascual (sábado 21h00) y la Feria Gastronómica el viernes 18 de abril, a partir de las 08h00 en el parque central en la calle Antonio Ante, donde emprendedores locales ofrecerán fanesca y otros productos típicos.
En el marco artístico y religioso, el cantón de Cotacachi presentará el jueves 17 de abril un concierto de música sacra a las 16h00 en la iglesia La Matriz. Del jueves 17 al domingo 20, la feria “Cotacachi vive la Semana Santa” tomará la calle Gonzáles Suárez, con una variada oferta de productos artesanales y gastronomía, de 10h00 a 20h00. El viernes 18, a las 10h00, se llevará a cabo el tradicional Vía Crucis, desde el barrio El Coco hasta la iglesia La Matriz.
(Redacción Pimampiro).- A más de dos semanas del deslizamiento de tierra en Ramos Danta, la emergencia en Pimampiro persiste. La situación sigue siendo crítica, y el temporal invernal ha frenado el avance en la búsqueda de los desaparecidos. Se estima que el deslave desplazó aproximadamente 120 mil m³ de tierra, sepultando por completo la vivienda afectada y dificultando las labores de rescate. Se presume que dos de las personas desaparecidas estaban dentro de la casa y la tercera permanecía en el exterior al momento del desastre. Las fisuras en el terreno impiden el acceso seguro, lo que hace que cualquier operación de rescate sea extremadamente riesgosa, y la maquinaria aún no ha podido intervenir completamente.
El Cuerpo de Bomberos de Ibarra y Pimampiro se encuentran a la espera de la estabilización del talud para iniciar con la búsqueda y evaluando la viabilidad para utilizar tecnología avanzada, como sistemas de escaneo terrestre, perros de rescate y demás para iniciar con la localización de la vivienda y posibles indicios de los desaparecidos. Mientras tanto, el alcalde Óscar Narváez sigue gestionando la emergencia en conjunto con las demás autoridades y mesas de trabajo, se ha brindado el apoyo tanto económico como psicológico para los familiares de los desaparecidos.
(Redacción Pimampiro).- El deslizamiento de tierra ocurrido en el sector de Ramos Danta en el cantón Pimampiro, que dejó tres personas desaparecidas y causó el represamiento del río Blanco, colapsó en las primeras horas de este miércoles 12 de marzo del 2025, según el reporte emitido por la comunidad de San Francisco de Sigsipamba.
Inicialmente, el COE cantonal declaró alerta amarilla y alertó a las comunidades río abajo, para que mantengan los resguardos del caso, se alejen de las orillas del río y eviten realizar actividades en este cuerpo de agua hasta que la emergencia pase. Equipos de la Policía Nacional y del Cuerpo de Bomberos de Ibarra y Pimampiro se encuentran en la zona evaluando las condiciones de riesgo debido a un aumento considerable del caudal del río.