(Redacción Ibarra).- Un hecho violento se registró la noche de este sábado en pleno centro de Ibarra, en la intersección de las calles Bolívar y Flores, mientras varias personas observaban el partido de fútbol entre Ecuador y Curazao, en la denominada “Calle del sabor”.
Según información preliminar, dos sujetos armados habrían llegado al lugar y atentado contra un grupo de ciudadanos que permanecía reunido siguiendo la transmisión deportiva.
Testigos afirmaron haber escuchado al menos seis detonaciones, lo que generó momentos de pánico en el sector. Los sujetos habrían huido del lugar abordo de dos motocicletas en direcciòn por la calle Simòn Bolívar.
De manera extraoficial, se conoce que el ataque habría dejado una mujer fallecida y seis personas heridas, quienes fueron atendidas por organismos de socorro y trasladadas a distintas casas de salud.
(Redacción Imbabura).- La rendición de cuentas 2025 de la Policía Nacional en Imbabura revela una brecha que impacta directamente en la seguridad: la provincia opera con menos uniformados de los que recomienda el estándar internacional.
Según los datos presentados, Imbabura tiene 469.879 habitantes. De un total de 1.033 efectivos, apenas 914 cumplen funciones preventivas, es decir, son los que realizan patrullaje en territorio.
Bajo el estándar de 300 policías por cada 100.000 habitantes, la provincia debería contar con al menos 1.380 agentes operativos. Sin embargo, actualmente hay 1.033 policías en funciones, lo que representa un déficit de 347 uniformados y reduce la cobertura a aproximadamente 225 por cada 100.000 habitantes.
Ciudad Blanca: menos de la mitad del personal necesario
El Distrito Ciudad Blanca, el más poblado, concentra 209.816 habitantes, pero cuenta con solo 297 policías operativos. Aplicando el estándar internacional, este sector debería tener cerca de 630 policías. La cifra actual representa menos del 50% del personal requerido, evidenciando una presión operativa constante.
Patrullaje extendido y respuesta limitada
Con una extensión cantonal de 1.093 km² y apenas 297 policías en funciones operativas, la carga territorial en el Distrito Ciudad Blanca resulta considerable: en promedio, cada uniformado tendría que cubrir cerca de 3,7 km². Sin embargo, en la práctica —debido a turnos, descansos y otras funciones— el número de agentes en calle se reduce significativamente, lo que puede elevar la cobertura a más de 10 km² por policía en servicio. Esto implica que un solo uniformado podría estar respondiendo en un radio cercano a los 2 kilómetros a la redonda, una distancia que limita el patrullaje preventivo y refleja cómo la falta de personal termina diluyendo la presencia policial en amplios sectores del cantón.
Poco personal para investigar
A esto se suma que solo 102 policías están en investigación y 17 en inteligencia. Lo que refleja una estructura enfocada en patrullaje, pero con limitaciones para enfrentar delitos complejos o estructuras criminales.
Las cifras oficiales muestran que Imbabura no solo enfrenta problemas de inseguridad, sino también una limitación de personal. Con menos policías de los necesarios en las calles, la provincia opera al límite de su capacidad, en un escenario donde la demanda de seguridad supera claramente los recursos disponibles.
Durante la visita del ministro Reimberg a Ibarra, el pasado 26 de marzo, se le consultó sobre el déficit de personal policial frente a una provincia con alta población. El funcionario aseguró que se incrementaría el número de efectivos y se reforzaría el parque automotor para mejorar la seguridad; sin embargo, hasta el momento no hay claridad sobre si este ofrecimiento se ha cumplido en los meses posteriores.
(Redacción Ibarra).- Dos videos captados por cámaras de videovigilancia evidencian dos robos registrados en el sector de Tanguarín en la parroquia de San Antonio de Ibarra.
El primer hecho ocurrió aproximadamente a las 07:25 de la mañana de ayer, específicamente en la intersección de la calle 15 de Mayo y Monseñor Leonidas Proaño, cuando dos sujetos en motocicleta asaltaron a una joven en una parada de autobús. En el video, la joven forcejea, pero los delincuentes huyen con su teléfono celular.
Horas más tarde, en otro punto del sector, una cámara capta a los mismos individuos realizando un segundo asalto a otra joven, a la cual le despojan de sus pertenencias y luego huyen del lugar.
De acuerdo con testimonios de los moradores, esta modalidad de robo se ha vuelto cada vez más frecuente. Sin embargo, ante la falta de patrullaje preventivo y de acciones concretas por parte de las autoridades, aseguran que permanecen inseguros al transitar por la zona.
(Redacción Ibarra).- Un ciudadano fue víctima de un asalto cerca de las 23h35 del pasado sábado 28 de febrero en la intersección de las calles Tobías Mena y Luis Dávila.
En el video de una cámara de videovigilancia se observa a la víctima caminando junto con su bicicleta cuando fue interceptado por un hombre y una mujer. Los presuntos asaltantes, de aproximadamente 30 años de edad, lo empujaron al suelo y, tras un forcejeo, lograron sustraerle su teléfono celular. Luego del robo, los dos huyeron del sitio.
Posteriormente, el propietario del dispositivo de la marca iPhone logró ubicarlo mediante el sistema de rastreo de iCloud, colocó la respectiva denuncia en Fiscalía; pese a conocer la ubicación del dispositivo, manifestó que no recibió ayuda de las autoridades.
(Redacción Ibarra).- Un hecho delictivo quedó registrado en varios videos de cámaras de seguridad enviados a nuestra redacción, en los que se evidencia cómo un delincuente forzó la ventana de un vehículo para ingresar y sustraer varias partes del interior del automotor.
El incidente se registró en la intersección de las calles Abelardo Moncayo y Juan de Dios Navas, en el sector del Hospital San Vicente de Paúl. Según las imágenes, el sujeto logra ingresar al vehículo en un lapso aproximado de tres minutos, tiempo en el que se observa cómo forcejea directamente con el tablero del automóvil, aparentemente con conocimiento de la ubicación de los componentes internos.
De manera preliminar, y de acuerdo con lo observado en los videos y en imágenes, el delincuente habría sustraído módulos electrónicos del vehículo, como la computadora (ECU), el sistema del tablero o parte del cableado, lo que explicaría que durante el robo los faros delanteros del automotor comenzaran a titilar, evidenciando una afectación directa al sistema eléctrico.
Posteriormente, el sujeto avanza algunos metros, guarda los objetos sustraídos en un bolso y procede a huir del lugar sin ser detectado por los moradores de la zona.
(Redacción Ibarra).- En un video enviado a nuestra redacción de una cámara de seguridad se observa que, cerca de las 20:00, en el sector de San Antonio de Ibarra, en la intersección de las calles Ramón Teanga y García Moreno, varios delincuentes que se movilizaban en un vehículo intentaron asaltar a un morador que transitaba por el lugar.
En la grabación se escucha al ciudadano, visiblemente angustiado, pedir ayuda mientras intenta huir de los antisociales tras un forcejeo. Posteriormente, corre precipitadamente en busca de auxilio y, gracias a la intervención de vecinos del sector que acudieron al escuchar los gritos, los delincuentes se vieron obligados a darse a la fuga.
Moradores del sector manifiestan que la zona se ha vuelto peligrosa en los últimos meses y denuncian la falta de patrullajes frecuentes, situación que genera preocupación e inseguridad entre quienes habitan y transitan por el lugar.
(Redacción Ibarra).- Ayer, alrededor de las 12:55, dos delincuentes que se hacían pasar por vendedores de caramelos aprovecharon un descuido del personal de un local comercial en el sector del parque La Merced, en Ibarra, para sustraer una computadora portátil.
El robo quedó registrado por las cámaras de videovigilancia, que muestran cómo los sospechosos ingresan con cautela al establecimiento y, al notar la ausencia del personal, se llevan el equipo en un bolso. Según testigos, la falta de patrullaje policial en la zona permitió que los delincuentes actuaran con total tranquilidad, sin alertar a los dueños de locales cercanos, transeúntes o conductores.
Los afectados hacen un llamado a la ciudadanía para reportar cualquier información sobre el paradero de los responsables.
(Redacción Ibarra).- Han pasado 61 años desde que el Mercado Amazonas se convirtió en un punto clave para el comercio popular en Ibarra. Fundado en 1964 por cerca de 100 emprendedores provenientes del antiguo Mercado del Águila, este centro de abastos marcó un cambio en la forma de comercializar productos en la ciudad, atrayendo a la población hacia lo que en ese entonces era un potrero, más allá del Obelisco.
Con el paso del tiempo, el mercado creció, se consolidó y se convirtió en un referente para el abastecimiento de la ciudadanía. Sin embargo, hoy enfrenta un panorama muy distinto que preocupa a los ibarreños.
Debido a su antigüedad y prolongado tiempo de operación, el Mercado Amazonas muestra un evidente deterioro en su infraestructura. Este desgaste ha traído consigo graves problemas de insalubridad, como la presencia de plagas, un sistema de alcantarillado que emite olores desagradables y un basurero ubicado cerca de la calle Obispo Mosquera, que causa molestias tanto a los transeúntes como a los vehículos que circulan por la zona. Las mingas realizadas de forma esporádica no han sido suficientes para mejorar las condiciones higiénicas, y con el paso de los años el mercado ha perdido funcionalidad y atractivo para los consumidores.
A esto se suma el desorden generado por el comercio informal, especialmente en la calle Obispo Mosquera, donde diariamente se produce una intensa congestión vehicular por la ocupación de la calzada por parte de vendedores ambulantes. Esta problemática obligó, hace algunos meses, a la colocación de una barrera metálica para evitar la apropiación del espacio público. Sin embargo, las tensiones han persistido, generando enfrentamientos entre comerciantes informales y agentes de control municipal, mientras que los vendedores establecidos dentro del mercado continúan denunciando falta de control, orden y acción efectiva por parte de las autoridades.
Otra problemática evidente en los alrededores del Mercado Amazonas es la inseguridad. En sus inmediaciones se ha identificado la venta de artículos de dudosa procedencia; esta situación se agrava por la notoria falta de patrullaje policial y la escasa presencia de agentes de seguridad, lo que convierte al sector en un punto vulnerable para actividades ilícitas.
Ante este escenario, se conoce que el alcalde Álvaro Castillo ha mencionado en intervenciones anteriores que existe una propuesta para la construcción de un nuevo Mercado Amazonas en un terreno ubicado entre las calles Heleodoro Ayala y José Tobar Tobar, en las inmediaciones de la terminal terrestre. Una vez efectuado el traslado, el actual espacio del mercado sería destinado para la implementación de una estación de transferencia de buses urbanos.
Sin embargo, la mañana de hoy, en rueda de prensa, Blanca Quiguango, representante de los comerciantes del Mercado Amazonas, se pronunció sobre el proyecto, aclarando que durante una socialización realizada el día de ayer con los dirigentes del mercado y el alcalde de la ciudad, él informó que actualmente no existe un presupuesto asignado para la ejecución del proyecto. En ese contexto, explicó que el Municipio se encuentra buscando financiamiento a través de empresas internacionales, entre ellas una mexicana y otra española; esta última ya habría presentado su documentación, la cual se encuentra en proceso de verificación. Se prevé que en aproximadamente ocho días se mantenga una nueva reunión con las partes involucradas, donde se podrían conocer avances concretos y decisiones sobre el futuro del proyecto.
Mientras tanto, aseguró que el Mercado Amazonas continuará abierto y funcionando con normalidad, garantizando así el sustento de cientos de familias que dependen de esta actividad.
Finalmente, hizo un llamado a los comerciantes y a la ciudadanía a no dejarse confundir por rumores o información emitida por líderes y grupos que no representan los intereses reales del sector. “Los comerciantes no estamos desamparados. Es fundamental mantenerse informados por canales oficiales y autoridades legítimas”, puntualizó.
La situación actual del Mercado Amazonas evidencia que el modelo de hace seis décadas ya no responde a las necesidades de una ciudad con alrededor de 170 mil habitantes y en crecimiento.
(Redacción Imbabura).-Ecuador atraviesa una de las peores crisis de seguridad de su historia. Solo en los primeros cinco meses de 2025, el país ha registrado un promedio de un asesinato por hora, según cifras oficiales del Ministerio del Interior. De enero a abril se han contabilizado 3.087 muertes violentas, lo que representa un incremento del 58 % en comparación con el mismo período del año anterior.
Enero y febrero sumaron 1.530 homicidios, mientras que marzo y abril registraron 831 y 726 asesinatos, respectivamente. Las cifras convierten este periodo en el más violento jamás registrado en el país.
A pesar de los operativos conjuntos entre las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, la violencia continúa escalando. Ciudades de la Costa ecuatoriana, varios sectores de la Sierra y zonas urbanas que antes eran consideradas tranquilas, como Ibarra, también han sido alcanzadas por esta ola delictiva.
En la capital imbabureña, la percepción de inseguridad ha crecido significativamente. La ciudadanía reporta un incremento de los delitos de oportunidad, como robos a domicilios y asaltos a personas en la vía pública, especialmente en zonas con escasa iluminación y sin presencia policial. Los antisociales, a bordo de motocicletas, aprovechan la falta de patrullaje para cometer estos robos. En sectores como Miravalle y Los Huertos Familiares, se registran hasta tres robos por semana según los reportes ingresados a nuestra redacción.
Frente a este panorama, el presidente Daniel Noboa envió el pasado 17 de mayo su primer proyecto de ley a la nueva Asamblea Nacional. Bajo el nombre de “Ley Orgánica para Desarticular la Economía Criminal Vinculada al Conflicto Armado Interno”, la iniciativa busca golpear las finanzas de los grupos delincuenciales, atacando directamente el poder económico del crimen organizado.
La propuesta, calificada como urgente en materia económica, implica reformas al Código Orgánico Integral Penal y otros cuerpos legales. Los asambleístas tienen un plazo de 30 días para tramitarla.
El texto legal propone medidas tributarias, financieras y de seguridad con el objetivo de “proteger a la ciudadanía, estabilizar el sistema económico y reactivar zonas afectadas por el crimen organizado”.
El crecimiento del narcotráfico y la presencia de bandas delincuenciales han profundizado la crisis. Noboa enfrenta el mayor reto de su mandato: recuperar el control territorial y restablecer la seguridad del país.