(Redacción Ibarra).- Las intensas lluvias registradas la noche del domingo 26 y la madrugada del lunes 27 de abril provocaron múltiples emergencias en el cantón Ibarra, donde varias calles y viviendas resultaron afectadas por la acumulación de agua.
El Cuerpo de Bomberos de Ibarra atendió cuatro alertas entre las 22h49 y las 00h51, desplegando personal operativo y equipos especializados para controlar las inundaciones y restablecer la movilidad en los sectores afectados.
Las intervenciones se concentraron en Yacucalle, el Ejido de Caranqui, la intersección de las calles Víctor Gómez Jurado y Mariano Acosta, así como en la avenida Pérez Guerrero y Simón Bolívar. En estos puntos se registraron anegaciones que dificultaron el tránsito vehicular y causaron afectaciones en patios de viviendas.
Durante las labores, los bomberos utilizaron herramientas de zapa para la limpieza y apertura de alcantarillas, además de bombas de succión que permitieron evacuar el agua acumulada y reducir los niveles de inundación.
Las autoridades informaron que se mantiene un monitoreo constante de las condiciones climáticas y que el personal se encuentra operativo para atender cualquier eventualidad en el cantón. Asimismo, recordaron a la ciudadanía que, ante emergencias, deben comunicarse de inmediato con el sistema ECU 9-1-1.
El Cuerpo de Bomberos reiteró su compromiso con la seguridad y el bienestar de la población frente a este tipo de eventos climáticos.
(Redacción Ibarra).- El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI) emitió la Advertencia Meteorológica N.º 25, alertando sobre varios días de lluvias y tormentas en gran parte del país, desde el 13 hasta el 17 de abril de 2026. Según la entidad, se esperan precipitaciones de intensidad media a alta, acompañadas de ráfagas de viento y posibles tormentas eléctricas, lo que aumenta el riesgo de deslizamientos y crecida de ríos.
En la Sierra, especialmente en la provincia de Imbabura, el clima estará bastante cambiante durante estos días. Las lluvias se presentarán en la madrugada y en la tarde, mientras que en la mañana y la noche habrá momentos nublados con algunos claros. Sin embargo, estas pausas no significan que el riesgo baje, ya que la lluvia constante hace que el suelo se sature, dando paso a deslizamientos o deslaves.
En Ibarra, se esperan temperaturas máximas cercanas a los 21°C y mínimas alrededor de los 13°C, con lluvias que pueden aparecer en distintos momentos del día. Este tipo de clima es común en esta temporada, pero se vuelve más delicado cuando las precipitaciones se mantienen por varios días seguidos.
La noche de ayer, en Ibarra, se registró una lluvia poco habitual acompañada de tormentas eléctricas. En la avenida 17 de Julio, en el sector de La Victoria, se produjo una considerable acumulación de agua, lo que dificultó e incluso impidió el tránsito vehicular y peatonal. La situación coincidió con la salida de estudiantes de la Universidad Técnica del Norte, quienes transitaban por el lugar en ese momento.
La falta de limpieza de sumideros y alcantarillas agrava estos problemas durante la temporada de lluvias, dejando al descubierto fallas persistentes en el sistema de drenaje de la ciudad.
El INAMHI también indica que en la Sierra ecuatoriana podrían registrarse acumulaciones de lluvia entre 8 y 27 milímetros por día, es decir, niveles entre medios y altos. En cuanto a la radiación ultravioleta, en Imbabura se mantiene en un nivel moderado, menor en comparación con semanas anteriores.
(Redacción Cotacachi).- Un deslizamiento de gran magnitud provocado por las intensas lluvias registradas en la zona dejó como saldo una persona fallecida y graves daños en la infraestructura vial en la parroquia Vacas Galindo, en el cantón Cotacachi.
Según informó el Cuerpo de Bomberos de Cotacachi, el evento adverso ocurrió la mañana del 8 de marzo, cuando un desprendimiento de masa se produjo en una quebrada local debido a las fuertes precipitaciones. El flujo de detritos descendió con gran fuerza e impactó directamente sobre una carretera rural, destruyendo por completo un tramo de la vía y dejando incomunicado el acceso en el sector.
Tras conocerse el incidente, se reportó la desaparición del ciudadano Carlos Armando Guevara, quien presuntamente habría quedado atrapado bajo el material arrastrado por el aluvión. De inmediato, los organismos de socorro activaron protocolos de búsqueda y rescate, movilizando personal especializado hasta la zona afectada.
Las labores se realizaron de forma ininterrumpida durante el día y la noche, en condiciones consideradas de alta complejidad por los rescatistas. Entre las principales dificultades se encontraban la saturación de agua en el suelo, el constante descenso de material desde la parte alta de la montaña y la acumulación crítica de escombros en el área cero.
En las tareas de rescate participaron bomberos, autoridades locales y brigadas comunitarias. Además, el uso de maquinaria pesada fue clave para remover el material y avanzar en la localización de la víctima. La empresa UNACEM también aportó maquinaria para apoyar el operativo.
Luego de 18 horas continuas de trabajo, los equipos lograron recuperar el cuerpo del ciudadano desaparecido. El operativo fue dirigido por el mayor Giovanni Zamora, quien coordinó las acciones de respuesta en el lugar.
Por su parte, el Gobierno Autónomo Descentralizado Municipal de Cotacachi informó que actualmente se encuentran coordinando trabajos para la rehabilitación de la vía afectada y el restablecimiento del sistema de agua en el sector.
Las autoridades también destacaron la colaboración de los comuneros de la zona, quienes se sumaron a las labores de apoyo durante la emergencia. Mientras tanto, los organismos de socorro mantienen el monitoreo del área debido a la inestabilidad del terreno y la persistencia de lluvias en la región.
(Redacción Imbabura).- Desde diciembre de 2021, el kilómetro 114 del sector El Guadual, parroquia La Carolina, cantón Ibarra, quedó afectado por fuertes deslizamientos asociados a la temporada invernal. Desde entonces, la inestabilidad del talud, la pérdida progresiva de la calzada y la falta de una rehabilitación definitiva han convertido este punto en uno de los más peligrosos de la ruta hacia San Lorenzo.
En julio de 2024, un vehículo perdió pista y cayó hacia el río con cinco personas a bordo, todas oriundas de Ibarra. En aquel siniestro murieron Jorge Vásquez Rubio, Mateo Rubio y Marcelo Torres, quienes salieron despedidos del automóvil y quedaron entre las rocas, mientras que otras dos personas resultaron gravemente heridas. Apenas un mes después, en agosto del mismo año, la tragedia volvió a repetirse en el kilómetro 114 cuando otro vehículo se volcó y su único ocupante fue hallado atrapado en el interior y sin signos vitales. Aquellos hechos ya encendían alertas sobre el peligro mortal de este tramo; sin embargo, la situación alcanzó su punto más crítico este viernes, cuando un grupo de seis personas retornaba de una peregrinación desde Quito. El vehículo en el que viajaban, un Trooper color café, cayó al abismo; cuatro ocupantes murieron en el lugar, una persona logró sobrevivir en estado crítico y este lunes fue localizado el cuerpo del último pasajero, arrastrado por la fuerza del río Mira hasta una zona de difícil acceso cercana a San Juan de Las Lachas, donde apareció atrapado entre ramas y sedimentos.
En un periodo que abarca desde julio de 2024 hasta noviembre de 2025, este tramo de la vía ha registrado al menos nueve muertes y tres heridos graves, una cifra alarmante que revela una ruta donde los vehículos se convierten en presas del abismo y derrumbes permanentes de la montaña. De acuerdo con información manejada por nuestra redacción, el número real de víctimas podría ser incluso mayor, pues existen reportes de accidentes que jamás llegaron a instancias oficiales. La preocupación es constante entre transportistas, comunidades rurales, viajeros y organismos de socorro que se ven obligados a utilizar esta vía indispensable que une la Sierra norte con la Costa ecuatoriana.
A pesar de los anuncios de supuestas intervenciones emergentes, la realidad es que no existe una solución definitiva por parte de las autoridades. El kilómetro 114 continúa siendo un tramo inestable y mortal, y cada día quienes se ven obligados a transitar por esta vía juegan con la posibilidad de no regresar a casa.
(Redacción Pimampiro).- Desde hace dos semanas, cerca de 2.000 habitantes permanecen sin acceso al servicio de agua potable en la parroquia rural de San Francisco de Sigsipamba en Pimampiro, luego de que el río Blanco, crecido por las fuertes precipitaciones en la zona, arrasara con los sistemas de captación y parte de la tubería que alimenta al sector.
La situación ha obligado a los pobladores a abastecerse de vertientes naturales, en algunos casos lejanas y sin garantías de salubridad, aumentando el riesgo sanitario. Este nuevo evento se suma a una cadena de afectaciones ocasionadas por las lluvias de las últimas semanas en el nororiente de Imbabura. En la misma parroquia, los deslaves provocaron daños en la infraestructura vial y destruyeron canales de riego agrícola, golpeando aún más a una población rural que depende de la producción del campo.
En contraste, en la parroquia rural de Chugá, también parte de Pimampiro, las labores de emergencia permitieron restablecer el 100% del servicio de agua potable con la habilitación de dos nuevas fuentes de captación. No obstante, allí el sistema de riego continúa inutilizado debido a al menos siete deslaves registrados en los últimos días, situación que mantiene en alerta a los agricultores.
Se conoce que equipos técnicos municipales continúan trabajando en el Sistema Regional de Pueblo Nuevo de Yuquín, mientras que en San Francisco de Sigsipamba se llevan a cabo inspecciones para verificar los existentes en la infraestructura y evaluar la calidad del agua en nuevos puntos de captación. Entretanto, comunidades del Valle del Chota también reportan problemas, debido a que el río Chota causó daños en las estructuras de captación del sector Bocatoma, lo que ha provocado cortes intermitentes, baja presión y dificultades constantes para abastecerse.
La persistencia de estas afectaciones pone en evidencia la fragilidad de la infraestructura hídrica rural en el cantón Pimampiro. Varias comunidades aún permanecen a la espera de una intervención técnica por parte del municipio para lograr el restablecimiento total del servicio de agua potable.
(RedacciónAntonio Ante).- Debido a las constantes y fuertes lluvias producidas los últimos días, donde familias de varios sectores han sido afectadas, el GAD Municipal de Antonio Ante y la reina del cantón Ashley García emprendieron una campaña solidaria para recolectar comestibles y enseres en buen estado que serán entregados en los diferentes sectores afectados.
Lamentablemente, las lluvias han dejado hogares inundados, con cuantiosas pérdidas, además de calles intransitables llenas de lodo y familias que necesitan colaboración y ayuda.
Estos son los principales artículos solicitados:
Alimentos no perecibles.
Útiles de aseo.
Ropa en buen estado.
Electrodomésticos en buenas condiciones.
Materiales de construcción.
Los mismos están siendo recolectados en el GAD Municipal de 07h00 a 13h00 y de 14h00 a 17h00. Ser “Anteños de Corazón” es tender una mano cuando más se necesita.
(Redacción Imbabura).-El fuerte temporal invernal mantiene en alerta a la provincia de Imbabura, donde durante el fin de semana se registraron múltiples emergencias por lluvias intensas, provocando deslizamientos de tierra, inundaciones y daños a la infraestructura vial.
En Cotacachi, un deslizamiento de tierra en el sector de Pinsaquí obstaculizó el ingreso al cantón, generando riesgo para los conductores y afectando la movilidad de la zona.
En Otavalo, el sector San Eloy fue testigo de intensas corrientes de agua que descendían con fuerza por las calles. En la parroquia San Luis, específicamente en Gualapuro, se reportaron graves daños a una obra reciente de adoquinado, donde la fuerza del agua levantó la superficie vial y provocó la caída de varios postes eléctricos. También se presentaron deslizamientos en la comunidad de Urcusique, parroquia Quichinche, lo que obligó a cerrar temporalmente la vía Cuicocha-Apuela. Además, en Jardines de Otavalo se reportaron inundaciones que afectaron a viviendas y zonas residenciales. La alcaldesa colaboró directamente con el personal del Cuerpo de Bomberos de Otavalo y durante su recorrido, hizo un llamado a la ciudadanía: “A los vecinos, por favor, seamos solidarios. Hay muchas complicaciones tanto en este sector como en distintos puntos de la ciudad. Es momento de cuidarnos entre todos y tomar las debidas precauciones”. Ante la magnitud de los eventos, el COE cantonal fue activado.
El cantón Antonio Ante también vivió una jornada crítica a causa del fuerte temporal. Las intensas lluvias provocaron serias afectaciones en las parroquias Andrade Marín y San Roque. El alcalde César Escobar informó que se activó la alerta amarilla luego del desbordamiento de gran magnitud en el puente sobre el río Ambi, que conecta la vía Imantag–Antonio Ante, así como en el sector Las Gardenias, donde varias viviendas resultaron afectadas y la vía principal sufrió socavamiento, comprometiendo su estabilidad. Desde la madrugada, equipos del Cuerpo de Bomberos trabajan intensamente para mitigar los daños y atender a la población.
«La limpieza de las quebradas se ejecutará con apoyo de la maquinaria de la Prefectura. Este es un momento que exige solidaridad; es una situación integral que requiere la participación de todos”, señaló Escobar. “Vamos a construir sistemas de alcantarillado fluvial en la parte alta del cantón para disminuir la fuerza del agua y evitar nuevos desbordamientos. Es una corresponsabilidad colectiva, y daremos apoyo a las familias que han perdido sus enseres o cuyas viviendas presentan daños estructurales”, añadió.
En Ibarra, aunque no se han declarado alertas de emergencia, existen puntos críticos bajo observación, como la quebrada a lo largo de la avenida 17 de Julio, los asentamientos en la vía al mirador San Miguel Arcángel y el colector del río Ajaví, que año tras año presenta desbordamientos. En otros cantones como Urcuquí y Pimampiro no se han reportado afectaciones graves, pero tampoco están exentos de riesgos ante la persistencia del temporal invernal.
A nivel provincial, se evidencian serias deficiencias en infraestructura vial y obras públicas, sin un plan concreto para la gestión de lluvias y fenómenos climáticos. Esta ausencia de planificación obliga a los municipios a actuar de forma reactiva, priorizando respuestas inmediatas en lugar de acciones preventivas. La proliferación de construcciones en los márgenes de quebradas, la alteración de cauces naturales, la acumulación de desechos y el escaso mantenimiento de alcantarillado incrementan la vulnerabilidad de la población.
Aunque el INAMHI cumple su labor de advertencia climática, la reacción institucional por parte de las municipalidades sigue siendo débil. Es urgente que los gobiernos locales y provinciales implementen políticas firmes de ordenamiento territorial, monitoreo constante de zonas fluviales y mantenimiento preventivo de estructuras clave como puentes, alcantarillas y canales de drenaje.
(Redacción Imbabura).- Las intensas lluvias registradas entre la noche del viernes 2 y la madrugada del sábado 3 de mayo de 2025 provocaron nuevas emergencias en los cantones de Cotacachi y Otavalo, en la provincia de Imbabura. La situación se suma a un periodo crítico de varias semanas con precipitaciones constantes que han generado afectaciones estructurales y riesgos para la población.
En Cotacachi, los deslizamientos de tierra obstaculizaron el ingreso al cantón por el sector de Pinsaquí, afectando la movilidad y generando peligro para los conductores. Equipos municipales y del Cuerpo de Bomberos trabajan en la limpieza y rehabilitación de la vía, mientras se monitorean otros puntos del cantón.
Las fuertes lluvias también causaron múltiples emergencias en el cantón Otavalo. En el sector de San Eloy, el agua descendía con fuerza por las calles, simulando ríos, mientras que en Gualapuro, parroquia San Luis, se registraron daños en la infraestructura de adoquinado recientemente construida. Los adoquines fueron levantados y varios postes de energía eléctrica colapsaron.
El capitán Carlos López, jefe del Cuerpo de Bomberos de Otavalo, informó que continúan recorriendo diferentes sectores del cantón para evaluar daños adicionales, especialmente en viviendas.
Además, se registraron:
Deslizamientos en la comunidad de Urcusique (parroquia Quichinche), donde se solicitó apoyo para despejar la vía Cuicocha – Apuela. Inundaciones en el sector Jardines de Otavalo, con afectaciones en zonas residenciales. El colapso de una pared en la Unidad Educativa Santa Juana de Chantal, ubicada en el centro de Otavalo. Aunque no se reportaron heridos, se activaron inspecciones técnicas
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI) prevé que las lluvias continuarán en la Sierra Norte al menos hasta mediados de mayo. Se recomienda a la ciudadanía tomar precauciones, evitar zonas vulnerables y seguir los canales oficiales para información actualizada
(Redacción Imbabura).- El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI) informó que a partir de la segunda quincena de mayo varias zonas del Ecuador entrarán en una etapa de transición climática, lo que marcará el fin paulatino de la temporada lluviosa y el inicio de un periodo con menor presencia de precipitaciones.
Según el informe, este cambio se presenta luego de una temporada lluviosa intensa que inició en febrero y se ha extendido hasta abril, influenciada por diversos sistemas atmosféricos y oceánicos. No obstante, estas condiciones comenzarán a debilitarse progresivamente, lo que derivará en una disminución tanto de la frecuencia como de la intensidad de las lluvias, especialmente en zonas como las Islas Galápagos, la región Litoral y el Callejón Interandino.
El INAMHI aclaró que esta transición no implica la ausencia total de lluvias, sino una reducción gradual en su intensidad, lo cual es característico de esta época del año. Además, la entidad continuará con el monitoreo permanente de las condiciones meteorológicas con el objetivo de brindar información oportuna para la toma de decisiones por parte de autoridades y ciudadanía.
Las intensas lluvias de la temporada invernal han provocado la acumulación de lodo y piedras que descienden por las calles de la parte alta de San Antonio de Ibarra, a las faldas del volcán Imbabura. La comunidad de la Compañía de Jesús ha reportado la acumulación de estos materiales, que descienden con fuerza por el agua, ocasionando un problema para los moradores y sus viviendas.
Este fenómeno no es nuevo para la zona; en años anteriores, eventos similares han causado afectaciones significativas. La combinación de la topografía montañosa y las precipitaciones intensas incrementa la vulnerabilidad a deslizamientos y flujos de lodo.
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI) ha emitido una alerta meteorológica que pronostica lluvias de alta intensidad en varias regiones del país desde el jueves 24 hasta el lunes 28 de abril. Estas condiciones climáticas afectarán principalmente a la Sierra y la Amazonía, donde se esperan precipitaciones acompañadas de tormentas eléctricas.
Ante la amenaza constante, los moradores del sector exigen a las autoridades la intervención urgente de la vía principal, la cual ha sido descuidada desde hace tres años, cuando se prometió su empedrado. Piden que se prioricen medidas preventivas y correctivas para evitar que este problema siga repitiéndose cada invierno.