(Redacción Ibarra).- La noche de este sábado, aproximadamente a las 22:16, se registró un violento asalto en la avenida 31 de Octubre, en el sector conocido como la Zona Rosa de Otavalo. De manera preliminar y según testimonios de moradores del sector, un joven habría sido atacado con un arma cortopunzante a la altura del cuello, lo que le provocó una fuerte hemorragia en el lugar del incidente.
En un video captado por una cámara de seguridad se observa cómo un individuo desciende de un vehículo de color blanco y se aproxima a la víctima. Tras el ataque, el agresor vuelve a subir al automotor y huye del lugar.
Hasta el momento no se ha confirmado el estado de salud de la víctima ni se ha informado sobre personas detenidas. Las autoridades investigan el hecho para identificar al responsable y esclarecer las circunstancias del ataque.
(Redacción Imbabura).- Imbabura vivió durante 2025 uno de los años más complejos y conflictivos de su historia política reciente, marcado por una prolongada paralización provincial, una profunda inestabilidad institucional y una ciudadanía que no olvidó la percepción de abandono del Gobierno central durante casi 30 días del paro nacional. Este escenario dejó una huella en la memoria colectiva y reconfiguró la dinámica política local, fortaleciendo el descontento social y la desconfianza hacia las autoridades, un malestar que posteriormente se reflejaría en la consulta popular impulsada por el presidente Daniel Noboa.
Paro 2025
Las paralizaciones iniciaron en Imbabura el 22 de septiembre, cuando comunidades indígenas y sectores sociales se movilizaron en rechazo a la eliminación del subsidio al diésel, convirtiendo a la provincia en el epicentro de las protestas en el norte del país. Durante cerca de treinta días, se registraron bloqueos permanentes e intermitentes en la vía E35, desde Salinas hacia el norte, afectando puntos estratégicos como Ibarra, Natabuela, Atuntaqui, Cotacachi, Tabacundo y Cajas, en el límite con Pichincha, así como numerosos sectores rurales entre ellos Imantag, Ilumán, Buenos Aires, González Suárez, Caluquí, Quichinche, Peguche, Eugenio Espejo, Coñaqui y Zuleta. Esta situación aisló las principales rutas de la provincia y paralizó la vida cotidiana, provocando escasez de combustible, alimentos, lácteos, cárnicos, gas de uso doméstico y medicinas. Además, la exportación florícola se vio interrumpida, generando pérdidas económicas estimadas en cerca de dos millones de dólares diarios, de acuerdo con la Cámara de Comercio.
La conflictividad alcanzó su punto más crítico en el cantón Otavalo, donde se produjeron disturbios que afectaron el casco urbano y causaron daños a bienes públicos y privados, incluidos vehículos, motocicletas y la incineración de un comando de la Policía Judicial. En este contexto, 12 personas fueron detenidas y procesadas por presuntos actos de terrorismo. Los enfrentamientos con las fuerzas del orden dejaron dos víctimas mortales en Imbabura: Efraín Fuérez, comunero de Cuicocha, falleció por impacto de bala, y posteriormente José Guamán perdió la vida mientras era trasladado en un helicóptero del Cuerpo de Bomberos de Quito hacia el Hospital Eugenio Espejo, tras recibir un disparo que comprometió órganos vitales. Tras casi un mes de tensión social, se alcanzaron acuerdos entre el Ejecutivo y las organizaciones indígenas, lo que permitió el cese de las manifestaciones, cerrando uno de los episodios más críticos para la provincia.
Imbabura le dijo no a la consulta popular y marcó distancia del Gobierno:
En la consulta popular impulsada por el presidente Daniel Noboa, Imbabura registró un resultado mayoritariamente adverso al Ejecutivo, con el “No” imponiéndose en la mayoría de las preguntas relacionadas con seguridad, justicia y reformas institucionales. El comportamiento del voto fue interpretado como una respuesta política y social frente al desgaste acumulado durante el año, especialmente tras el paro nacional y la percepción de abandono estatal. Más allá del contenido de las preguntas, el resultado evidenció un voto de castigo, en el que amplios sectores de la población expresaron su inconformidad con la gestión gubernamental y el manejo de la crisis.
Cuatro gobernadores y una provincia sin estabilidad política:
Imbabura cerró el año marcada por una fuerte inestabilidad política en la Gobernación, con constantes cambios de autoridad durante el gobierno del presidente Daniel Noboa. El primer gobernador del periodo fue Juan Sebastián Echeverría, quien asumió el cargo el 21 de marzo de 2024 y permaneció hasta el 19 de junio, con una gestión enfocada en seguridad y control territorial, especialmente en zonas conflictivas como Buenos Aires, aunque rodeada de cuestionamientos y polémicas mediáticas.
Tras su salida, el 19 de junio fue designado Leonardo Israel Cabezas González, quien permaneció cerca de tres meses en funciones, con un trabajo centrado en territorio y seguridad, aunque con resultados limitados. La crisis se profundizó el 18 de septiembre de 2025, cuando Luis Efraín Amaguaña Muenala asumió la Gobernación y renunció apenas cuatro días después, tras recibir amenazas contra él y su familia en medio del paro nacional.
El 23 de septiembre asumió Elsy Maite Landeta Sánchez, cuya administración estuvo marcada por cuestionamientos a su capacidad de gobernabilidad y por su ausencia en el debate público, al no conceder entrevistas a medios de comunicación, lo que generó en la ciudadanía una percepción de falta de liderazgo y presencia institucional. Finalmente, el 17 de diciembre, el Gobierno Nacional designó a Jorge Aníbal Ortiz Cifuentes, militar en servicio pasivo del Ejército Ecuatoriano, con la expectativa de devolver estabilidad y orden a la conducción política de Imbabura.
Deudas de Daniel Noboa con Imbabura :
En cuanto a los ofrecimientos y deudas pendientes con la provincia de Imbabura, en lo que va de 2025 no se registraron avances concretos en varias obras consideradas prioritarias para la conectividad y el desarrollo regional. Entre ellas consta el paso lateral de Ibarra, una infraestructura estratégica destinada a descongestionar el tránsito urbano y facilitar la movilidad hacia Carchi y Esmeraldas, que permanece inconclusa desde hace más de una década y cuya reactivación fue anunciada durante la campaña presidencial de Daniel Noboa, sin que hasta ahora se evidencie intervención alguna. A esta situación se suma la problemática de la vía RVE10, en el kilómetro 114, sector El Guadual, así como otros tramos críticos entre Salinas, Lita y Palacara, afectados por derrumbes y socavamientos desde 2021, que continúan sin una solución estructural. Pese a contratos firmados, anuncios oficiales y la confirmación de autoridades del Ministerio de Infraestructura y Transporte sobre la persistencia de estos puntos críticos, durante 2025 no se han ejecutado obras definitivas, manteniéndose las afectaciones a comunidades, al transporte interprovincial y a la seguridad vial en la provincia.
Esta mañana se posesionó Jorge Ortíz, quien asume el mando provincial de Imbabura de cara al 2026. En su discurso, las promesas de seguridad, salud y desarrollo no estuvieron lejos de los ofrecimientos planteados por sus antecesores. La interrogante que queda abierta es si, esta vez, esos compromisos se traducirán en acciones concretas y resultados visibles durante el próximo año.
(Redacción Ibarra).- En un video difundido por la Policía Nacional, se evidenció un presunto hecho delictivo ocurrido el 21 de noviembre, cerca de las 13:50, en un domicilio ubicado en la calle Luis Felipe Borja. En las imágenes se observa cómo un individuo ingresa al inmueble forzando aparentemente la seguridad de la vivienda y procede a sustraer varios cilindros de gas, los cuales fueron cargados en un taxi para luego huir del lugar.
Según información de la entidad, el sujeto habría sido identificado como Anderson P., quien posteriormente habría sido aprehendido en un operativo en la parroquia Alpachaca por el delito de hurto y puesto a órdenes de las autoridades competentes. De acuerdo con datos preliminares, el ciudadano registraría antecedentes penales y procesos judiciales pendientes.
Un aspecto que llamó la atención de los investigadores es la facilidad con la que el individuo ingresa al domicilio, lo que hace presumir que habría utilizado una especie de llave maestra o un objeto similar para vulnerar la seguridad del inmueble.
Segundo caso con características similares De manera presumible, un nuevo hecho de similares características quedó registrado en cámaras de seguridad el 20 de diciembre, alrededor de las 16:57, en un domicilio ubicado en la calle Galo Plaza Lasso, en el sector del parque Céntrica, a pocos metros del ECU 911.
En este segundo video se observa a un hombre con rasgos físicos similares al del primer caso, quien actuó en compañía de dos mujeres. Mientras el individuo irrumpía en la vivienda utilizando un objeto metálico, las mujeres permanecían en el exterior vigilando el entorno.
El sujeto logró sustraer un cilindro de gas, regresó al interior del domicilio, manipuló la cámara de seguridad y posteriormente intentó llevarse dos tanques más. Sin embargo, al escuchar ruidos dentro de la vivienda, huyó del lugar, dejando el presunto delito inconcluso.
Ambos sucesos presentan coincidencias en la forma de ejecución, lo que permitiría presumir que podrían estar relacionados y que un mismo individuo habría actuado en más de una ocasión en un lapso menor a un mes. No obstante, hasta el momento no existe confirmación oficial que establezca una vinculación directa entre los casos, por lo que la información descrita en esta redacción se mantiene en el ámbito de lo presuntivo para conocimiento de la ciudadanía.
(Redacción Ibarra).- Un hecho delictivo quedó registrado en varios videos de cámaras de seguridad enviados a nuestra redacción, en los que se evidencia cómo un delincuente forzó la ventana de un vehículo para ingresar y sustraer varias partes del interior del automotor.
El incidente se registró en la intersección de las calles Abelardo Moncayo y Juan de Dios Navas, en el sector del Hospital San Vicente de Paúl. Según las imágenes, el sujeto logra ingresar al vehículo en un lapso aproximado de tres minutos, tiempo en el que se observa cómo forcejea directamente con el tablero del automóvil, aparentemente con conocimiento de la ubicación de los componentes internos.
De manera preliminar, y de acuerdo con lo observado en los videos y en imágenes, el delincuente habría sustraído módulos electrónicos del vehículo, como la computadora (ECU), el sistema del tablero o parte del cableado, lo que explicaría que durante el robo los faros delanteros del automotor comenzaran a titilar, evidenciando una afectación directa al sistema eléctrico.
Posteriormente, el sujeto avanza algunos metros, guarda los objetos sustraídos en un bolso y procede a huir del lugar sin ser detectado por los moradores de la zona.
(Redacción Ibarra).- En un video enviado a nuestra redacción de una cámara de seguridad se observa que, cerca de las 20:00, en el sector de San Antonio de Ibarra, en la intersección de las calles Ramón Teanga y García Moreno, varios delincuentes que se movilizaban en un vehículo intentaron asaltar a un morador que transitaba por el lugar.
En la grabación se escucha al ciudadano, visiblemente angustiado, pedir ayuda mientras intenta huir de los antisociales tras un forcejeo. Posteriormente, corre precipitadamente en busca de auxilio y, gracias a la intervención de vecinos del sector que acudieron al escuchar los gritos, los delincuentes se vieron obligados a darse a la fuga.
Moradores del sector manifiestan que la zona se ha vuelto peligrosa en los últimos meses y denuncian la falta de patrullajes frecuentes, situación que genera preocupación e inseguridad entre quienes habitan y transitan por el lugar.
(Redacción Ibarra).- La noche de ayer, cerca de las 20:30, una cámara de seguridad de un establecimiento ubicado en el sector de Yacucalle, cerca del Parque de la Familia, registró cómo dos delincuentes en moto le arrebatan el teléfono celular a una joven que estaba sentada al borde de la acera, ligeramente distraída.
La víctima corre tras ellos para intentar recuperar su dispositivo, forcejea con los sujetos y busca refugio en un local cercano; sin embargo, al no recibir ayuda, uno de los delincuentes intenta nuevamente sustraerle más pertenencias. Atemorizada, la joven corre hacia otro local comercial y, al percatarse de esto, el agresor huye del lugar junto a su cómplice en la motocicleta.
Este hecho también recuerda a la ciudadanía la importancia de no exponerse y mantener sus pertenencias seguras en espacios públicos donde pueden convertirse en blanco de la delincuencia. No obstante, la responsabilidad principal recae en las fuerzas del orden, que, pese a contar con un UPC a pocos metros del lugar del robo, no mantienen un patrullaje constante. A esto se suma la falta de empatía y colaboración de algunos vecinos, quienes no respondieron al llamado de auxilio de la joven afectada.
(Redacción Ibarra).- Las cámaras de videovigilancia del ECU911 captaron a dos sujetos en actitud sospechosa que, minutos después, forcejearon la cerradura de un portón, ingresaron a un inmueble y sustrajeron una motocicleta. Tras el hecho, el sistema mantuvo el seguimiento mientras los individuos remolcaban el vehículo por la vía pública.
Gracias a la rápida intervención, un patrullero de la Policía Nacional los interceptó cerca de la terminal terrestre, logrando la aprehensión de los dos presuntos delincuentes. Posteriormente, se notificó al propietario del inmueble sobre lo ocurrido.
(Redacción Imbabura).– Un nuevo hecho de violencia sacudió las vías de la Costa ecuatoriana. Según relataron los familiares de la víctima, procedente de la provincia de Imbabura, habría recibido un impacto de bala directo en la mandíbula, lo que le provocó una fractura grave. Otro proyectil habría rozado su cuello, incrementando la complejidad del cuadro. El hombre fue llevado a una casa de salud e intervenido quirúrgicamente y, debido a la gravedad de las lesiones, permanece con pronóstico reservado.
Este nuevo episodio pone nuevamente en evidencia la peligrosidad de las vías que conectan a la Costa con el resto del país. En los últimos meses se han registrado ataques armados contra buses interprovinciales, transporte pesado y camiones que trasladan productos o insumos hacia esa zona.
Transportistas de la zona norte, especialmente de las provincias de Imbabura y Carchi, han denunciado reiteradamente la falta de seguridad en las carreteras. Elevando desde septiembre de este año un pedido formal al Gobierno para reforzar la protección en las rutas; sin embargo, aseguran que la situación no ha mejorado.
(Redacción Ibarra).- La Policía Nacional interceptó este fin de semana en Ibarra un camión que transportaba 749 tacos de dinamita ocultos en compartimentos de doble fondo. El vehículo, según las primeras indagaciones, había ingresado clandestinamente desde Perú y tenía como destino final territorio colombiano.
El ministro del Interior, John Reimberg, confirmó que el hallazgo forma parte de un esquema de tráfico internacional de explosivos, una actividad ilícita que involucra rutas transfronterizas y redes criminales dedicadas al abastecimiento de grupos armados.
La intervención se logró gracias a labores de inteligencia que permitieron identificar el camión y detener a su conductor, quien fue puesto a órdenes de las autoridades competentes. En el lugar también se incautó un teléfono celular que será analizado para ampliar la investigación.
Las autoridades señalaron que la carga representa un material de alto poder destructivo y destacaron que su decomiso impide que llegue a organizaciones irregulares.
(Redacción Ecuador).- Un video registrado desde el interior de un bus de la cooperativa San Cristóbal, que cubría la ruta Tulcán – Guayaquil, captó una escena que refleja el terror que viven hoy los transportistas en todo el Ecuador.
En las imágenes se observa cómo, cerca de las 23:02, el conductor de la unidad avanza por la carretera cuando de pronto se escuchan varias detonaciones. Los pasajeros reaccionan con gritos y nerviosismo mientras los impactos de bala rompen el parabrisas delantero, enviando fragmentos de vidrio hacia el interior.
El conductor, claramente en peligro, se agacha para protegerse mientras mantiene el control del volante y acelera para no detenerse, intentando escapar del ataque.
En el video se aprecia cómo continúa avanzando a pesar de los disparos, mientras el ayudante del bus utiliza su teléfono para llamar al ECU 911 y pedir auxilio inmediato.
Las balas atraviesan el parabrisas y pasan peligrosamente cerca del conductor, mientras se ve por la ventana lateral la presencia de una camioneta que persigue al bus, con los asaltantes que intentan obligarlos a frenar para abordar la unidad.
Finalmente, gracias a la arriesgada maniobra del conductor, la unidad logra evadir a los delincuentes y huir de la emboscada, mientras los pasajeros permanecen estremecidos por el ataque.
Este video confirma una modalidad de asalto que, según transportistas, se ha vuelto recurrente en varias vías del país, especialmente en sectores de la vía a la Costa.