(Redacción Pimampiro).- Ayer, a las 13:47, se registró un presunto caso de ajuste de cuentas en el sector de Chalguayacu. Según información preliminar, dos sujetos que se movilizaban en una motocicleta habrían disparado contra las personas que se encontraban en el interior de una camioneta Chevrolet Luv D-Max, de color gris.
Como consecuencia del ataque, Dilan Garcìa. C. de 23 años falleció. Una adolescente de 16 años de nacionalidad venezolana, quien sería su pareja sentimental, resultó con una herida en sus piernas, al igual que un hombre de 60 años que se encontraba cerca del vehículo.
Tras el ataque, el conductor de la camioneta perdió el control y el automotor terminó impactándose contra un poste de alumbrado público.
Según información proporcionada por la Policía Nacional, posteriormente, moradores del sector emprendieron la búsqueda de los presuntos responsables y lograron retener a dos sospechosos cerca del estadio de Chalguayacu. Los dos retenidos fueron agredidos por los moradores y posteriormente incinerados, provocando su muerte.
El hecho dejó un saldo de tres personas fallecidas: una durante el ataque armado y dos presuntos implicados. Las dos personas heridas fueron atendidas inicialmente en el Centro de Salud de Chalguayacu y posteriormente trasladadas a hospitales de Ibarra. Una fue derivada al Hospital del IESS y la otra al Hospital San Vicente de Paúl.
La Policía Nacional informó que alrededor de 200 moradores permanecían en los alrededores del estadio, lo que impedía inicialmente el ingreso de los uniformados para realizar los procedimientos correspondientes. Como resultado del hecho, fue aprehendido Brandon B., en el marco de las investigaciones por el presunto caso de sicariato. Una de las principales interrogantes es determinar si los dos sujetos señalados como presuntos responsables participaron efectivamente en el incidente. Este aspecto deberá ser esclarecido durante el proceso investigativo.
(Redacción Otavalo).- Una serie de accidentes registrados durante el último año volvió a poner en el centro del debate las condiciones de seguridad de la Terminal Terrestre de Otavalo y la necesidad de contar con una infraestructura que responda al crecimiento de la ciudad y al constante flujo de pasajeros y buses.
En agosto de 2025, una joven de 25 años murió luego de ser impactada por un bus en los exteriores de la terminal. La mujer se movilizaba en bicicleta mientras utilizaba su teléfono celular cuando ocurrió el siniestro.
En julio de 2026, un adulto mayor fue atropellado durante la mañana en el mismo sector, precisamente en una zona caracterizada por el permanente ingreso y salida de buses interprovinciales e intercantonales.
El 12 de agosto de este año, otro joven fue atropellado en las inmediaciones de la Terminal Terrestre. A pesar de la gravedad del hecho, resultó prácticamente ileso. Doce días después, otro siniestro se susitò luego de que una mujer fuese atropellada y sufriera graves lesiones que derivaron en la pérdida de una pierna y afectaciones en el tejido abdominal. El hecho ocurrió ante la mirada de pasajeros y conductores.
Estos hechos han reavivado los reclamos de ciudadanos y transportistas, quienes en reiteradas ocasiones han solicitado a la Alcaldía de Otavalo la construcción de una nueva terminal terrestre o una intervención integral que permita mejorar las condiciones de seguridad y movilidad.
La discusión sobre una nueva terminal no es reciente. Durante años han existido debates técnicos y sociales respecto a su ubicación, características y la forma de ejecutar el proyecto sin comprometer de manera desproporcionada los recursos municipales.
En julio de 2024 y julio de 2025 resepctivamente, la alcaldesa de Otavalo, Anabel Hermosa, anunció el proyecto para la construcción de una nueva terminal terrestre en el sector de Carabuela. Según lo anunciado en ese momento, hasta septiembre de 2025 se esperaba contar con los estudios definitivos y definir los mecanismos de financiamiento, con la proyección de iniciar las obras ese mismo mes. La propuesta contemplaba trasladar las operaciones principales fuera del casco urbano, con el objetivo de descongestionar el centro de la ciudad. Ese proceso contarìa con la aprobación de la categorización del nuevo terminal por parte de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT), que establece los parámetros técnicos que deberá cumplir la infraestructura proyectada.
Sin embargo, la propuesta también generó rechazo entre parte de la ciudadanía debido a la distancia de aproximadamente 6,3 kilómetros que existiría entre la nueva terminal y el centro de Otavalo. El traslado implicaría que los usuarios deban tomar un autobús adicional para llegar hasta el nuevo punto de embarque, lo que representaría un costo y tiempo extra para quienes utilizan diariamente el transporte público.
Además, se ha señalado que el actual patio de operaciones no desaparecería con la construcción de la nueva terminal. De acuerdo con la propuesta, este espacio sería reconvertido en una estación de transferencia destinada a atender los circuitos internos de transporte. A esto se sumaría la construcción de una segunda estación en el sur de la ciudad, con el objetivo de facilitar el acceso de pasajeros provenientes de Quito, Cayambe y otras localidades.
El proyecto aún no ha avanzado y, mientras tanto, la actual terminal continúa operando en medio de cuestionamientos por sus condiciones de seguridad. El reducido espacio, frente al constante flujo de pasajeros y buses, dificulta la circulación vehicular y peatonal, a lo que se suman accesos con escasa iluminación, problemas de visibilidad, deficiente señalética y ausencia de pantallas informativas, factores que generan preocupación entre quienes utilizan diariamente estas instalaciones. A esto se añade el deterioro de parte de la infraestructura y los siniestros registrados tanto en el interior como en los exteriores del terminal, situaciones que han incrementado el reclamo ciudadano por una solución definitiva.
Para Otavalo, la construcción de una nueva terminal representa un proyecto esperado durante más de dos décadas. La ciudad, considerada uno de los principales destinos turísticos de Imbabura, mantiene el desafío de contar con una infraestructura de transporte acorde con el crecimiento urbano, el movimiento comercial y turístico y el número de pasajeros que diariamente llegan y salen del cantón.
Los recientes accidentes han vuelto a poner una pregunta sobre la mesa: ¿cuánto tiempo más deberá esperar Otavalo para contar con una terminal terrestre segura, moderna y acorde con las necesidades de una ciudad que recibe cada año a miles de visitantes?
(Redacción Otavalo).- Un joven fue atropellado ayer en las inmediaciones de la Terminal Terrestre de Otavalo donde una unidad de la Cooperativa Otavalo estaría involucrada en el siniestro. El ciudadano recibió atención en el lugar mientras se espera información oficial sobre la gravedad de sus lesiones y las circunstancias en las que se produjo el incidente.
El registro de este nuevo caso permite identificar una constante: los exteriores de la terminal han sido escenario de varios atropellamientos durante los últimos meses. El antecedente más reciente ocurrió el sábado 25 de julio de 2026, cuando un adulto mayor fue atropellado durante la mañana en el mismo sector, precisamente en una zona marcada por el ingreso y salida permanente de buses interprovinciales e intercantonales.
A estos dos casos se suma un hecho ocurrido el 25 de agosto de 2025, que tuvo un desenlace fatal. Esa noche, una joven de 25 años murió luego de ser impactada por un bus en la intersección de la avenida Atahualpa y Neptalí, en los exteriores de la terminal. La víctima se movilizaba en bicicleta y, de acuerdo con testimonios recogidos tras el siniestro, habría estado utilizando su teléfono celular cuando ocurrió el impacto.
Los tres hechos tienen como escenario un mismo entorno de circulación: los accesos y vías que rodean a la principal terminal de transporte de Otavalo. Allí coinciden buses que ingresan y salen de la ciudad, vehículos particulares, motocicletas, ciclistas y peatones que atraviesan el sector para llegar a la terminal o continuar su recorrido. Esa dinámica hace que cualquier maniobra de ingreso, salida o cruce implique un riesgo latente.
La alcaldesa de Otavalo, Anabel Hermosa, con fecha 2 de junio de este año manifestò que se estaban realizando los estudios para la creación de un nuevo terminal en la ciudad y la creación de estaciones de trasferencia de pasajeros que llegan de distintas zonas del país a Otavalo.
(Redacción Ibarra).- Un hecho violento se registró la noche de este sábado en pleno centro de Ibarra, en la intersección de las calles Bolívar y Flores, mientras varias personas observaban el partido de fútbol entre Ecuador y Curazao, en la denominada “Calle del sabor”.
Según información preliminar, dos sujetos armados habrían llegado al lugar y atentado contra un grupo de ciudadanos que permanecía reunido siguiendo la transmisión deportiva.
Testigos afirmaron haber escuchado al menos seis detonaciones, lo que generó momentos de pánico en el sector. Los sujetos habrían huido del lugar abordo de dos motocicletas en direcciòn por la calle Simòn Bolívar.
De manera extraoficial, se conoce que el ataque habría dejado una mujer fallecida y seis personas heridas, quienes fueron atendidas por organismos de socorro y trasladadas a distintas casas de salud.
(Redacciòn Ibarra).- En horas de la madrugada de este viernes, se registró un accidente de tránsito en la intersección de la vía E35 y la avenida General Enríquez, en el ingreso a Atuntaqui, que dejó como resultado tres personas heridas.
Tras recibir la alerta, la unidad de ambulancia del Cuerpo de Bomberos de Antonio Ante acudió de manera inmediata al lugar de la emergencia. Los paramédicos brindaron atención prehospitalaria a dos de las personas afectadas, estabilizándolas para su posterior traslado y valoración médica.
La tercera persona herida recibió asistencia por parte del personal de PANAVIAL, quienes también participaron en las labores de atención y respuesta en el sitio del siniestro.
Las autoridades recomiendan a los conductores mantener la precaución al circular por las vías, especialmente durante la madrugada, respetando los límites de velocidad y las normas de tránsito para prevenir este tipo de incidentes.
(Redacciòn Ibarra).- La madrugada de este jueves, a las 02h39, el Cuerpo de Bomberos de Ibarra atendió una emergencia por un siniestro de tránsito registrado en la vía Panamericana E-5, en el sector de Mascarilla.
La primera respuesta fue brindada por personal de la estación Ambuquí, debido a su cercanía con el lugar del incidente. Posteriormente, se sumaron efectivos de las estaciones Santo Domingo y Terminal Terrestre, con el apoyo de tres ambulancias y una unidad especializada de rescate.
El accidente involucró a un automóvil y una camioneta que transportaba alimentos. Como consecuencia del impacto, cinco personas resultaron heridas, entre ellas una que quedó atrapada en el interior de uno de los vehículos.
Ante esta situación, los equipos especializados del Cuerpo de Bomberos de Ibarra ejecutaron maniobras de extricación vehicular utilizando herramientas hidráulicas de rescate, logrando liberar de forma segura a la víctima para brindarle atención prehospitalaria inmediata.
Los paramédicos estabilizaron a tres de los afectados, quienes posteriormente fueron trasladados a diferentes casas de salud para recibir atención médica especializada. Las otras dos personas heridas fueron atendidas por personal del Ministerio de Salud Pública y de Panavial.
Durante las labores de emergencia, el personal operativo identificó que los ocupantes de uno de los vehículos involucrados presentaban halitosis similar al alcohol. No obstante, las causas y circunstancias que originaron el siniestro serán determinadas por las autoridades competentes mediante las investigaciones correspondientes.
(Redacción Ibarra).- Han pasado diez años desde el terremoto del 16 de abril de 2016, uno de los momentos más duros en la historia reciente del Ecuador. En apenas 75 segundos, un sismo de magnitud 7.8 sacudió al país, con epicentro en Manabí, dejando 663 personas fallecidas, miles de heridos y ciudades enteras destruidas. Las provincias más afectadas fueron Manabí y Esmeraldas.
Los daños fueron enormes. Según cifras oficiales, las pérdidas superaron los 3.344 millones de dólares. Además, 83 kilómetros de vías en 31 carreteras resultaron afectados, complicando aún más la movilidad y la llegada de ayuda en los primeros días. Ante la magnitud del desastre, el gobierno de Rafael Correa decretó el estado de excepción para las provincias más golpeadas, con el objetivo de agilizar la atención y la reconstrucción.
En los meses y años posteriores, el país destinó miles de millones de dólares para enfrentar la emergencia. Más de 2.400 millones fueron invertidos, principalmente en la reconstrucción de viviendas, hospitales, escuelas y carreteras. Muchas zonas lograron levantarse nuevamente, aunque en algunos lugares las huellas del terremoto todavía son visibles.
A una década de la tragedia, Ecuador no solo recuerda a las víctimas, sino también lo que cambió a partir de ese momento. Hoy existe una mayor conciencia sobre la importancia de estar preparados ante desastres. Se han fortalecido los protocolos de emergencia, se realizan simulacros y se han mejorado las normas de construcción para reducir riesgos.
Pero si hay algo que marcó esos días, fue la solidaridad. Miles de ecuatorianos se unieron para ayudar. Desde distintas provincias se enviaron víveres, ropa, medicinas y todo tipo de ayuda para los damnificados.
En el caso de Imbabura, la respuesta fue inmediata. En ciudades como Ibarra se organizaron centros de acopio y se recolectaron toneladas de ayuda que fueron enviadas a la costa. También hubo voluntarios de entidades como el Cuerpo de Bomberos y Cruz Roja que viajaron para colaborar directamente en las zonas afectadas. Ese apoyo se convirtió en un ejemplo del espíritu solidario del país.
(Redacción Ibarra).-Un accidente de tránsito se registró en la vía Urcuquí- Ibarra, luego de que un automóvil que circulaba en ese sentido perdiera pista y se impactara contra el filo de una cuneta.
Producto del siniestro resultaron dos personas heridas. Un hombre de 30 años fue estabilizado en el lugar y trasladado por personal del Cuerpo de Bomberos de Antonio Ante para recibir atención médica. En tanto, una mujer de 42 años quedó atrapada en el vehículo y tuvo que ser liberada mediante maniobras de extricación realizadas por personal de emergencia; posteriormente fue estabilizada y transportada por el Cuerpo de Bomberos de Urcuquí.
Las unidades de emergencia brindaron atención prehospitalaria a los afectados y realizaron el aseguramiento del área mientras se atendía la emergencia.
(Redacción Ibarra).- Hace pocos minutos se registró un accidente de tránsito en la vía E35, sector Natabuela. Según los primeros reportes ciudadanos, el conductor del vehículo presuntamente se encontraba bajo los efectos del alcohol. El automotor circulaba desde San Antonio a exceso de velocidad y realizando cambios bruscos de carril.
De acuerdo con testigos, el otro vehículo involucrado no perdió pista, sino que fue impactado por el automotor negro conducido por la persona en aparente estado de embriaguez. Como consecuencia del fuerte choque, el vehículo afectado sufrió daños de consideración, mientras que el presunto responsable terminó impactándose contra una vivienda y un poste de alumbrado público.
En el segundo vehículo se trasladaban cinco ocupantes, según la información difundida por testigos. El siniestro dejó a tres personas heridas. Una ambulancia del Cuerpo de Bomberos de Antonio Ante atendió a dos de los afectados y los trasladó a una casa de salud, mientras que la tercera persona fue asistida en el lugar por paramédicos de Panavial.
La circulación vehicular se mantiene parcialmente habilitada, con un solo carril operativo mientras se desarrollan las labores correspondientes. Hora de corte: 23:00 horas
(Redacción Ibarra).- La madrugada del jueves, un hecho violento estremeció a los habitantes de Ibarra. Cuatro personas que, según reportes preliminares, se encontraban al interior de un vehículo en la intersección de la calle Corina Parral y la avenida Mariano Acosta sector de La Florida fueron interceptadas por sujetos armados que se movilizaban en motocicletas.
Un video difundido en redes sociales, captado alrededor de la 01:35 en el sector de La Compañía de Jesús, en Tanguarín —San Antonio de Ibarra—, muestra el paso del vehículo junto a motocicletas presuntamente involucradas en el hecho. Horas más tarde, tres hombres aparecieron con heridas en distintos puntos entre Natabuela y La Cruz. El automotor fue encontrado encunetado en el sector Marianitas de San Antonio.
El hecho mas lamentable ocurrió cuando Francisca T., de 31 años fue hallada sin vida, quien también formaba parte de los ocupantes del vehículo interceptado.
Más allá de los hechos preliminarmente confirmados, el silencio institucional ha generado inquietud en la ciudadanía. Hasta el momento no se ha informado sobre personas detenidas ni se ha detallado una línea investigativa concreta. Tampoco se ha emitido un pronunciamiento amplio por parte de la máxima autoridad de la provincia que permita esclarecer lo ocurrido o brindar tranquilidad a la población.
Por su parte, el comandante de la Subzona de Policía Imbabura, Alex Reina antes los medios hizo un llamado a la ciudadanía a no exponerse, reforzar la autoprotección y evitar el consumo excesivo de alcohol, señalando que este reduce la capacidad de reacción y aumenta la vulnerabilidad ante este tipo de delitos.
Sin embargo, en distintos sectores de la ciudad, vecinos señalan que la falta de patrullaje preventivo es una de las principales preocupaciones recurrentes, especialmente en horarios nocturnos.
Este hecho se produce en un contexto donde episodios recientes han incrementado la percepción de inseguridad en zonas que antes eran consideradas tranquilas. La preocupación ya no se limita a un barrio específico si no que se ha extendido a toda la ciudad.