(Redacción Imbabura).- La rendición de cuentas 2025 de la Policía Nacional en Imbabura revela una brecha que impacta directamente en la seguridad: la provincia opera con menos uniformados de los que recomienda el estándar internacional.
Según los datos presentados, Imbabura tiene 469.879 habitantes. De un total de 1.033 efectivos, apenas 914 cumplen funciones preventivas, es decir, son los que realizan patrullaje en territorio.
Bajo el estándar de 300 policías por cada 100.000 habitantes, la provincia debería contar con al menos 1.380 agentes operativos. Sin embargo, actualmente hay 1.033 policías en funciones, lo que representa un déficit de 347 uniformados y reduce la cobertura a aproximadamente 225 por cada 100.000 habitantes.
Ciudad Blanca: menos de la mitad del personal necesario
El Distrito Ciudad Blanca, el más poblado, concentra 209.816 habitantes, pero cuenta con solo 297 policías operativos. Aplicando el estándar internacional, este sector debería tener cerca de 630 policías. La cifra actual representa menos del 50% del personal requerido, evidenciando una presión operativa constante.
Patrullaje extendido y respuesta limitada
Con una extensión cantonal de 1.093 km² y apenas 297 policías en funciones operativas, la carga territorial en el Distrito Ciudad Blanca resulta considerable: en promedio, cada uniformado tendría que cubrir cerca de 3,7 km². Sin embargo, en la práctica —debido a turnos, descansos y otras funciones— el número de agentes en calle se reduce significativamente, lo que puede elevar la cobertura a más de 10 km² por policía en servicio. Esto implica que un solo uniformado podría estar respondiendo en un radio cercano a los 2 kilómetros a la redonda, una distancia que limita el patrullaje preventivo y refleja cómo la falta de personal termina diluyendo la presencia policial en amplios sectores del cantón.
Poco personal para investigar
A esto se suma que solo 102 policías están en investigación y 17 en inteligencia. Lo que refleja una estructura enfocada en patrullaje, pero con limitaciones para enfrentar delitos complejos o estructuras criminales.
Las cifras oficiales muestran que Imbabura no solo enfrenta problemas de inseguridad, sino también una limitación de personal. Con menos policías de los necesarios en las calles, la provincia opera al límite de su capacidad, en un escenario donde la demanda de seguridad supera claramente los recursos disponibles.
Durante la visita del ministro Reimberg a Ibarra, el pasado 26 de marzo, se le consultó sobre el déficit de personal policial frente a una provincia con alta población. El funcionario aseguró que se incrementaría el número de efectivos y se reforzaría el parque automotor para mejorar la seguridad; sin embargo, hasta el momento no hay claridad sobre si este ofrecimiento se ha cumplido en los meses posteriores.
(Redacción Ibarra).- El mercado Amazonas, uno de los principales puntos de concentración comercial y de abastecimiento en la ciudad de Ibarra y para la región norte del país, actualmente ya no cumple con las condiciones necesarias para su adecuado funcionamiento, tras más de 62 años de servicio.
Debido a su antigüedad y prolongado uso, presenta un evidente deterioro en su infraestructura, así como problemas de insalubridad, desorden y ocupación del espacio público en sus alrededores por parte de vendedores ambulantes. A esto se suman situaciones de inseguridad y la presencia de actividades ilícitas, factores que, con el paso del tiempo, han provocado que el mercado pierda funcionalidad y atractivo para los consumidores.
En este contexto, la construcción de un nuevo Mercado Amazonas en Ibarra se ha posicionado como una de las principales propuestas de campaña de varios candidatos que aspiran a la Alcaldía. Esta obra es presentada como una posible solución a las problemáticas actuales del comercio local y como una apuesta para reordenar, modernizar y dinamizar la actividad comercial en la ciudad.
Este ofrecimiento ha tomado mayor fuerza debido a la presencia de diversos precandidatos a la Alcaldía, quienes, en el marco de sus recorridos y propuestas, buscan captar el respaldo ciudadano de cara a las próximas elecciones. Entre ellos se mencionan Juan Árias, Álvaro Castillo Monge, José Moncayo, Juan Manuel Mantilla, Estefano Bolaños entre otros.
Sin embargo, esta no es una propuesta nueva. Su origen se remonta a administraciones anteriores, durante las cuales distintos alcaldes han pasado por el despacho municipal sin lograr concretar la construcción del nuevo Mercado Amazonas. De esta manera, el proyecto se ha mantenido a lo largo del tiempo como una deuda pendiente con la ciudad.
A continuación, se presenta un repaso de las administraciones que han abordado —sin concretar— este proyecto:
Pablo Jurado (2005–2009): Durante su administración ya se planteaba la necesidad de ordenar y modernizar el sistema de mercados, enmarcado dentro de una visión más amplia de planificación urbana. En ese contexto, se impulsó la idea de transformar los mercados tradicionales en espacios más organizados y funcionales, incluso con características propias de centros comerciales, buscando dejar atrás la percepción de desorden e insalubridad.
Para 2006 ya se hablaba de concentrar la actividad comercial en un solo lugar a través de un macro proyecto que contemplaba infraestructura moderna y la reubicación de comerciantes, incluidos los del mercado Amazonas, hacia el sector de La Playa. La iniciativa contaba con estudios y planos listos, pero su ejecución dependía de un financiamiento estimado en alrededor de 9 millones de dólares, recursos que no pudieron ser cubiertos por el presupuesto municipal y que quedaron sujetos a una eventual asignación del Estado.
Posteriormente, en 2009, en el marco de su campaña de reelección, Jurado también planteó la ampliación del mercado La Playa y la construcción de nuevos centros de abasto en sectores de crecimiento como Los Ceibos, Alpachaca y San Antonio, reforzando la idea de desconcentrar y reorganizar el sistema de mercados de la ciudad.
Jorge Martínez (2009–2014): Durante su administración se mantuvo en agenda la necesidad de reorganizar el sistema de mercados, aunque sin concretar una intervención estructural en el mercado Amazonas. Su gestión priorizó obras de regeneración urbana, entre ellas la construcción del bulevar en el centro de la ciudad, proyecto en el que se invirtieron alrededor de 6 millones de dólares. Si bien estas obras apuntaron a mejorar la imagen urbana y dinamizar el comercio, la problemática de los mercados tradicionales continuó sin una solución de fondo.
Álvaro Castillo (2014–2019): Durante su administración se impulsó la construcción de un nuevo mercado Amazonas en las inmediaciones de la terminal terrestre, como parte de una estrategia para reordenar el comercio en la ciudad. En 2015 se colocó la primera piedra y se inició la ejecución del proyecto, cuyo costo total se estimaba en alrededor de 7 millones de dólares. Sin embargo, la obra se vio afectada por un litigio con la familia Morejón relacionado con la propiedad de los terrenos, lo que frenó su avance. A pesar de haberse invertido cerca de 3 millones de dólares en la primera fase, los trabajos no pasaron de los cimientos y estructura inicial, quedando la obra inconclusa y sin cumplir el objetivo previsto.
Andrea Scacco (2019–2023): Durante su administración se retomó la intención de construir un nuevo mercado Amazonas; sin embargo, se planteó un cambio de enfoque, priorizando su ejecución por etapas o incluso analizando la posibilidad de intervenir en el mismo sitio del actual mercado. Su gestión se centró en la búsqueda de financiamiento externo para viabilizar el proyecto, pero no se logró concretar una inversión ni iniciar obras, por lo que la propuesta volvió a quedar en planificación sin ejecución.
Álvaro Castillo (2023–2027): En la actual administración se ha planteado la creación de un “Sistema de Mercados Centrales”, que contempla la construcción de un nuevo mercado Amazonas junto con infraestructura complementaria, como parte de un proyecto más amplio y estructurado. No obstante, la propuesta se ha mantenido en debate y ha enfrentado resistencia por parte de los comerciantes.
El 15 de julio del año pasado se realizó un proceso de socialización entre dirigentes del mercado y el alcalde, quien informó que no existe un presupuesto asignado para la ejecución del proyecto. En ese contexto, señaló que el Municipio se encuentra gestionando financiamiento a través de empresas internacionales, entre ellas una mexicana y otra española.
La iniciativa, impulsada por el alcalde y delegada a la empresa pública municipal Innova EP, contempla una inversión estimada de 70 millones de dólares mediante un modelo de alianza público-privada. De acuerdo con la planificación, se destinarían 50 millones para el mercado Amazonas, 18 millones para el centro comercial municipal La Playa y 2 millones para la plaza de servicios Amazonas.
Sin embargo, hasta la fecha, la propuesta no se ha concretado y, considerando que la actual administración está próxima a culminar su periodo, su ejecución en el corto plazo resulta poco probable.
(Redacción Ibarra).— Hace pocas horas, habitantes de Ambuquí se movilizaron en rechazo a las operaciones de una planta de asfalto, la cual —según denuncian— habría incumplido varios acuerdos establecidos previamente.
Los moradores recuerdan que hace exactamente un año ya protagonizaron un plantón, tras una resolución de la asamblea popular y dirigentes del sector, bloqueando la vía en señal de protesta por las afectaciones que, aseguran, genera la planta.
Entre los principales reclamos se mencionan presuntos problemas de salud en la población, así como el deterioro del paisaje natural del sector considerado de alto valor turístico y una de las principales fuentes de ingreso para las familias.
(Redacción Ibarra).-La Alcaldía de Ibarra puso en marcha el plan “Agua 24/7”, una iniciativa que busca asegurar el acceso permanente, seguro y de calidad al agua potable en distintos sectores del cantón.
El lanzamiento oficial estuvo encabezado por el alcalde Álvaro Castillo Aguirre, quien participó en la colocación de la primera piedra del proyecto de mejoramiento del sistema de agua potable en la parroquia Ambuquí. La obra beneficiará a comunidades como Chota, San Alfonso, Carpuela, Juncal, La Playa, El Ramal y Ambuquí.
El evento contó con la participación de habitantes de las zonas beneficiarias y estuvo acompañado de expresiones culturales tradicionales, como la música bomba, símbolo de identidad y respaldo comunitario a esta intervención.
Daniel Gudiño, presidente del GAD parroquial de Ambuquí, destacó el cumplimiento de los compromisos asumidos por la administración municipal, subrayando la importancia del proyecto para el desarrollo local.
Durante su intervención, el alcalde Castillo resaltó que el acceso a agua potable de calidad tiene un impacto directo en la salud pública y en la reducción de la desnutrición infantil, enfatizando que este tipo de inversiones contribuyen a mejorar las condiciones de vida de la población.
El proyecto contempla una inversión de 1.732.651 dólares y beneficiará a 16.576 habitantes. Su ejecución está prevista en un plazo de 210 días y cuenta con financiamiento del programa PROMADEC IV a través del Banco de Desarrollo del Ecuador, con un 81% de recursos no reembolsables.
Como parte del plan integral, el Municipio también avanza en otras obras clave, como el mejoramiento del sistema de agua potable en Azaya y las interconexiones del proyecto Pesillo–Imbabura.
(Redacción Ibarra).- Han pasado diez años desde el terremoto del 16 de abril de 2016, uno de los momentos más duros en la historia reciente del Ecuador. En apenas 75 segundos, un sismo de magnitud 7.8 sacudió al país, con epicentro en Manabí, dejando 663 personas fallecidas, miles de heridos y ciudades enteras destruidas. Las provincias más afectadas fueron Manabí y Esmeraldas.
Los daños fueron enormes. Según cifras oficiales, las pérdidas superaron los 3.344 millones de dólares. Además, 83 kilómetros de vías en 31 carreteras resultaron afectados, complicando aún más la movilidad y la llegada de ayuda en los primeros días. Ante la magnitud del desastre, el gobierno de Rafael Correa decretó el estado de excepción para las provincias más golpeadas, con el objetivo de agilizar la atención y la reconstrucción.
En los meses y años posteriores, el país destinó miles de millones de dólares para enfrentar la emergencia. Más de 2.400 millones fueron invertidos, principalmente en la reconstrucción de viviendas, hospitales, escuelas y carreteras. Muchas zonas lograron levantarse nuevamente, aunque en algunos lugares las huellas del terremoto todavía son visibles.
A una década de la tragedia, Ecuador no solo recuerda a las víctimas, sino también lo que cambió a partir de ese momento. Hoy existe una mayor conciencia sobre la importancia de estar preparados ante desastres. Se han fortalecido los protocolos de emergencia, se realizan simulacros y se han mejorado las normas de construcción para reducir riesgos.
Pero si hay algo que marcó esos días, fue la solidaridad. Miles de ecuatorianos se unieron para ayudar. Desde distintas provincias se enviaron víveres, ropa, medicinas y todo tipo de ayuda para los damnificados.
En el caso de Imbabura, la respuesta fue inmediata. En ciudades como Ibarra se organizaron centros de acopio y se recolectaron toneladas de ayuda que fueron enviadas a la costa. También hubo voluntarios de entidades como el Cuerpo de Bomberos y Cruz Roja que viajaron para colaborar directamente en las zonas afectadas. Ese apoyo se convirtió en un ejemplo del espíritu solidario del país.
(Redacción Ecuador).- En Ecuador, la fe no solo se vive en procesiones o rituales de Semana Santa; también queda marcada para toda la vida en algo tan íntimo como el nombre. Y las cifras más recientes del Registro Civil revelan una historia que va mucho más allá de lo estadístico.
En los últimos 26 años, 45.852 ecuatorianos han sido registrados con el nombre de Jesús, convirtiéndolo en uno de los nombres más cargados de simbolismo en el país. La mayor concentración está en Guayas, con 14.599 personas, seguido por Manabí (6.914) y Pichincha (4.695).
Pero el contraste es lo que realmente llama la atención: en todo el Ecuador, apenas cinco personas llevan el nombre de Judas. Tres están en Napo, una en Tungurahua y una en Cotopaxi.
Más allá de los números, este fenómeno revela cómo una sociedad elige sus símbolos. Mientras “Jesús” sigue siendo una representación de fe, esperanza y protección —un nombre que padres repiten generación tras generación—, “Judas” carga con un peso histórico que pocos están dispuestos a heredar.
No se trata simplemente de religión, sino de identidad. Los nombres, en silencio, dicen quiénes somos y qué valores queremos transmitir. Y en Ecuador, incluso en los registros oficiales, parece haber una decisión clara: apostar por lo que inspira, une y representa el bien.
Porque al final, más allá de creencias o simbolismos, los datos reflejan una tendencia cultural clara: los nombres que elegimos siguen siendo una expresión de identidad colectiva y de los valores que, como sociedad, decidimos preservar a lo largo del tiempo.
(Redacción Ecuador).- El Gobierno Nacional anunció una disminución temporal del Impuesto al Valor Agregado (IVA) para el sector turístico con motivo del feriado de Carnaval 2026. La medida regirá del sábado 14 al martes 17 de febrero.
La decisión fue adoptada mediante el Decreto Ejecutivo 304, firmado por el presidente Daniel Noboa, y establece que la tarifa del IVA pasará del 15% al 8% exclusivamente para servicios vinculados a actividades turísticas.
El propósito de esta disposición es estimular el turismo interno y fortalecer la actividad económica en uno de los periodos de mayor desplazamiento de viajeros a escala nacional.
El beneficio estará dirigido únicamente a los establecimientos que consten en el registro oficial del Ministerio de Turismo. Entre los servicios contemplados se encuentran:
Hospedaje: hoteles, hostales y alojamientos similares.
Alimentos y bebidas: restaurantes, cafeterías y locales gastronómicos.
Transporte turístico y alquiler de vehículos con fines turísticos.
Agencias de viajes y operadoras que ofrezcan paquetes y recorridos.
Organización de eventos como congresos, ferias y convenciones.
El control sobre la correcta aplicación de la nueva tarifa estará a cargo del Servicio de Rentas Internas, que verificará que los comprobantes de venta reflejen el 8% durante los días establecidos. Con esta reducción temporal, las autoridades buscan incentivar el consumo en el sector y generar mayor movimiento económico durante el feriado.
(Redacción Ibarra).- El día de ayer se inauguró en Ibarra un nuevo concesionario JAC de la mano de Asiauto, empresa que durante más de 20 años ha construido una sólida reputación como proveedor de soluciones de movilidad en el país.
Paul Astudillo, gerente regional de Asiauto, destacó que este nuevo paso representa la evolución natural de la empresa hacia una movilidad más eficiente y sostenible.
“Nos hemos consolidado como un referente en soluciones automotrices confiables. Hoy nos sumamos a la red de movilidad inteligente, ofreciendo vehículos de calidad, con respaldo y una trayectoria que garantiza confianza a nuestros clientes”, señaló Astudillo.
Como concesionario multimarca con presencia nacional, Asiauto amplía ahora su portafolio con una propuesta que combina tecnología, desempeño y eficiencia en costos.
Santiago Guevara, gerente general de Armacar, destacó que la apertura del nuevo concesionario en Ibarra consolida su expansión al norte del país y acerca su portafolio de vehículos a la ciudadanía. Durante el evento, compartió detalles sobre la propuesta de valor de JAC y la importancia de fortalecer la oferta automotriz con modelos ensamblados en Ecuador, competitivos y adaptados a las necesidades locales.
En ese contexto, resaltó que la camioneta JAC T9 ha sido desarrollada para enfrentar con solvencia los distintos terrenos y condiciones geográficas del país, desde la ciudad hasta el campo. Combina robustez, tecnología y equipamiento con un mejor costo de tenencia y mantenimiento dentro de su segmento, posicionándose como una opción eficiente y confiable para trabajo y uso familiar.
Armacar, Aymesa y Asiauto consolidaron una alianza estratégica para el desarrollo y lanzamiento de las nuevas camionetas Pacífico y Páramo, modelos ensamblados en Ecuador y diseñados para adaptarse a las distintas realidades geográficas y productivas del país. Esta iniciativa fortalece la industria automotriz nacional y ofrece alternativas competitivas en precio, equipamiento y desempeño.
La camioneta del Ecuador
La camioneta Pacífico (4×2) está disponible en dos versiones. La opción a gasolina incorpora un motor de 2.500 centímetros cúbicos y tiene un precio de US$ 19.990, convirtiéndose en una alternativa accesible y potente para uso urbano y rural. Por su parte, la versión diésel está equipada con un motor 2.0 turbo diésel de geometría variable, que desarrolla 137 caballos de fuerza y 320 Newton metro de torque, con un precio de US$ 23.490. Esta configuración destaca por su equilibrio entre potencia y eficiencia, ideal para trabajo continuo y recorridos exigentes.
En el segmento 4×4, la camioneta Páramo incorpora el mismo motor 2.0 turbo diésel de geometría variable, con 137 HP y 320 Nm de torque, garantizando desempeño sólido en terrenos complejos. Además, cuenta con frenos de disco delanteros y posteriores, rin 18 con neumáticos AT (todo terreno), sistema de distribución por cadena —que aporta mayor durabilidad— y doble filtro de combustible, pensado para condiciones más demandantes. La Páramo tiene un precio de US$ 26.990, posicionándose como una opción robusta y competitiva dentro de su categoría.
El portafolio también incluye modelos eléctricos que ya se posicionan dentro del Top 5 de vehículos más vendidos en su categoría en el país, consolidando a JAC como una de las marcas líderes en electromovilidad.
Entre ellos destacan:
JAC E10X, con hasta 300 km de autonomía por carga, ideal para movilidad urbana eficiente.
JAC E30X, con una autonomía de hasta 405 km, ampliando las posibilidades de desplazamiento intercantonal e interprovincial.
Actualmente, el país cuenta con 52 puntos de carga activos, fortaleciendo la infraestructura para vehículos eléctricos. La expansión de electrolineras en Ecuador continúa en crecimiento, respaldando la transición hacia energías más limpias y reduciendo significativamente los costos operativos frente a vehículos tradicionales.
Con esta inauguración, Asiauto y JAC no solo fortalecen la oferta automotriz en la región norte, sino que impulsan un modelo de movilidad más inteligente, eficiente y sostenible.
Redacción Ibarra.- Desde agosto del año pasado, la Alcaldía de Ibarra ejecuta la repotenciación del Mirador San Miguel Arcángel, un proyecto emblemático que busca fortalecer el paisaje urbano y dinamizar el turismo en la ciudad. Este martes, autoridades municipales invitaron a los diferentes medios de comunicación para constatar los avances de la primera etapa de la obra, cuya inversión bordea el millón de dólares.
Jenny Muenala, directora de Proyectos y Planificación del GAD Ibarra, informó que la obra registra un avance aproximado del 30 %. Detalló que las labores de movimiento de tierra y conformación de plataformas ya han sido concluidas y que, actualmente, el personal se encuentra ejecutando la construcción de varias infraestructuras consideradas clave dentro del diseño integral del proyecto.
Esta obra busca incrementar la afluencia de visitantes y dinamizar la economía local. Para ello, se contempla la implementación de nuevos atractivos como un mirador principal, la intervención y recuperación parcial del monumento San Miguel Arcángel —que presenta signos de deterioro tanto en su estructura interna como en el revestimiento—, además de una plaza central, graderíos, columpio panorámico, puente peatonal, jardineras, piletas, áreas de uso múltiple, baterías sanitarias, guardianía y la reorganización de los locales comerciales y de los parqueaderos, todo para convertirlo en un lugar ideal para disfrutar de la cultura ibarreña.
Desde la Alcaldía se informó que la obra incluirá el adoquinado del área de ingreso, conectándola de manera articulada con las vías asfaltadas ya existentes. Estos trabajos se complementan con las intervenciones ejecutadas por la Prefectura de Imbabura, como el asfaltado del tramo que une el sector del Arcángel con Yuracrucito, fortaleciendo así la accesibilidad al sitio.
El alcalde de Ibarra, Ing. Álvaro Castillo, señaló que la primera etapa del proyecto será inaugurada a finales de mayo, habilitando de manera parcial los locales comerciales. Conforme al cronograma previsto, la entrega total de la obra está programada para finales del presente año. Asimismo, informó que se analiza la intervención de las aceras y la mitigación de los daños existentes en el talud desde el sector de la Av.17 de Julio, considerando el incremento del flujo vehicular que se proyecta con la puesta en funcionamiento del mirador.
Durante el recorrido, moradores del sector solicitaron mejoras adicionales para que el espacio no solo tenga un carácter comercial y turístico, sino también comunitario. Entre los pedidos consta la construcción de una capilla, obra que, según indicó el alcalde, forma parte de los ofrecimientos realizados a la comunidad.
(Redacción Imbabura).– Ecuador concluye el año 2025 con resultados económicos favorables, pese a las medidas fiscales adoptadas por el Gobierno del presidente Daniel Noboa, entre ellas el aumento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 12 % al 15 %, vigente desde el 1 de abril de 2024 para financiar el conflicto armado interno y reforzar la seguridad, y que se mantuvo durante todo 2025. Según cifras del Banco Central del Ecuador (BCE) y el INEC, el país logró sostener el crecimiento económico a pesar de un contexto internacional adverso y de la caída del precio del petróleo WTI a USD 57,44 por barril. En este escenario, el riesgo país se redujo de 1.211 a 508 puntos, reflejando una mayor confianza de los mercados y mejores condiciones para la inversión y el financiamiento.
El fortalecimiento económico se refleja en la solidez del sistema financiero. El Banco Central reporta que las reservas internacionales crecieron 37,9 %, alcanzando USD 9.516 millones, mientras que los depósitos de la banca privada aumentaron 15,1 %, hasta USD 59.336 millones. A esto se suma un crecimiento del 8 % en las exportaciones y la recuperación de sectores clave como la construcción (6,7 %) y la agricultura (10,1 %).
Estos avances también se evidencian en los hogares. Según el INEC, la inflación bajó de 1,51 % a 1,05 %, el empleo adecuado subió de 33 % a 37,4 %, y la pobreza total se redujo de 28 % a 24 %. El mayor dinamismo económico se reflejó en el consumo interno, con ventas proyectadas por USD 231.530 millones, superiores a las registradas en 2024.
No obstante, esta recuperación nacional no se ha reflejado con la misma intensidad en la provincia de Imbabura. La Cámara de Industrias y Producción (CIP) estima pérdidas económicas de entre USD 90 millones y USD 100 millones tras más de un mes de protestas y paralizaciones. A estas afectaciones se sumaron pérdidas cuantiosas para la provincia al perder el feriado de cuatro días por la Independencia de Guayaquil, del 9 al 12 de octubre, periodo en el que, a escala nacional, la reducción temporal del IVA al 8 % impulsó significativamente la actividad turística. Mientras otras provincias registraron alta afluencia de visitantes, Imbabura permaneció sitiada y sin turismo, profundizando el impacto económico del paro. Posteriormente, durante el feriado de Finados de noviembre, pese a los esfuerzos de reactivación y a la reducción temporal del IVA del 15 % al 8 % para servicios turísticos específicos en Carchi, Imbabura, Cayambe y Pedro Moncayo, entre el 1 y el 4 de noviembre, la provincia apenas reportó un crecimiento económico del 6,4 % y una ocupación turística del 38,6 %. Aunque esta cifra superó el 31,3 % registrado en 2024, sigue siendo insuficiente para una recuperación sostenida. En ese período se contabilizaron 33.400 viajes, con un gasto turístico total de USD 1,84 millones.
Tras el paro indígena de 2025, que afectó gravemente a Imbabura, Carchi y el norte de Pichincha, el Gobierno del presidente Daniel Noboa implementó el plan de reactivación “Firmes con Noboa”, que incluyó el Bono Emprende de USD 1.000 dirigido a comerciantes y pequeños emprendedores afectados por el cierre de vías y la paralización de actividades. De manera complementaria, la Prefectura de Imbabura y las alcaldías de los cinco cantones de la provincia articularon eventos y actividades orientadas a impulsar la reactivación económica local; sin embargo, estas acciones no lograron generar resultados sostenidos ni de alto impacto. Si bien estos incentivos representaron un alivio temporal y permitieron inyectar liquidez en la economía local, los indicadores reflejan que, al cierre de 2025, Imbabura aún no logra una recuperación plena, convirtiéndose en una excepción dentro del balance económico positivo que registra el país.