(Redacción Ibarra).- En la ciudad de Ibarra, la compra y venta de oro ha crecido en los últimos años, tanto en establecimientos formales como de manera informal, impulsada por la presencia de minería ilegal en Imbabura, lo que ha derivado en un incremento de casos relacionados con posibles estafas.
En este contexto, en el sector de Las Rieles, la Policía Nacional aprehendió a William Raumir C., quien registra antecedentes por tenencia de armas. Según el reporte, el ciudadano habría vendido un supuesto oro de 35 gramos y posteriormente huyó; sin embargo, la víctima alertó que se trataba de piedras pintadas de color dorado.
Durante el procedimiento se levantaron como indicios un vehículo, un terminal móvil y una funda con sustancia rocosa de color dorado. El aprehendido fue puesto a órdenes de la autoridad competente para las investigaciones correspondientes.
(Redacción Ibarra).– La utilización de plataformas digitales para la compra y venta de productos entre particulares se ha vuelto cada vez más común en el país. En Ibarra, particularmente, este tipo de transacciones ocurre a diario, facilitando que muchas personas ofrezcan o adquieran artículos como implementos deportivos, ropa, repuestos, maquillaje, zapatos, dispositivos electrónicos o incluso distintos tipos de servicios.
Una de las herramientas más utilizadas para este tipo de negocios es Facebook Marketplace, espacio donde miles de ciudadanos publican productos nuevos y usados a precios accesibles. Sin embargo, nuestra redacción recibió reportes de ciudadanos que aseguran haber sido víctimas de robos y estafas tras concretar citas con supuestos vendedores contactados a través de esta plataforma.
Uno de los casos relatados corresponde al de un joven ibarreño que buscaba adquirir una consola de videojuegos. Tras encontrar una oferta de una PlayStation 5 a un precio atractivo, se puso en contacto con el supuesto vendedor y ambos acordaron reunirse en el domicilio indicado para revisar el equipo antes de concretar la compra.
Según el testimonio, el interesado se trasladó hasta el lugar en su vehículo. Al llegar a la ubicación enviada —un sector céntrico de la ciudad—, fue interceptado por el presunto vendedor, quien se subió al automóvil y le indicó que su domicilio se encontraba unos metros más adelante.
Sin embargo, al percatarse de que estaba ingresando a una calle sin salida, la víctima comenzó a sospechar y se produjo un forcejeo con el supuesto vendedor. En ese momento, al menos tres personas más aparecieron en el lugar y rodearon el vehículo. Los individuos lo intimidaron con un arma blanca y procedieron a sustraerle su teléfono móvil, el reloj, la billetera con el dinero destinado para la compra y la radio del automóvil. Antes de huir, arrojaron las llaves del vehículo hacia la maleza, aparentemente para impedir que la víctima pudiera perseguirlos.
En otro testimonio recogido por nuestra redacción, se menciona una modalidad similar utilizada por supuestos vendedores. En estos casos, citan al interesado en un espacio público para mostrarle un teléfono móvil en venta. Tras permitirle revisar el dispositivo, le indican que el dinero para la compra se encuentra en un vehículo cercano y le piden que se acerque hasta allí para concretar el pago. Es en ese momento cuando varios sujetos aparecen y lo abordan, procediendo a robarle sus pertenencias antes de huir del lugar.
Otro caso reportado corresponde al de una joven que, tras acordar la compra de varias prendas de vestir a través de Marketplace, aceptó realizar una transferencia bancaria desde Ibarra para que la supuesta vendedora —quien afirmaba encontrarse en otra ciudad— enviara la mercadería por medio de una empresa de encomiendas. Sin embargo, la compradora asegura que, después de efectuar el pago, recibió un comprobante de envío que posteriormente se comprobó que era adulterado. La mercadería nunca llegó a su destino y, poco tiempo después, el perfil de la supuesta vendedora fue eliminado de la plataforma, dejando a la víctima sin posibilidad de contacto ni devolución del dinero.
Casos de este tipo han generado preocupación entre usuarios que recurren a plataformas digitales para concretar compras directas. Ante esta situación se recomiendan extremar precauciones al momento de realizar este tipo de transacciones: verificar la identidad del vendedor, revisar con detenimiento su perfil y su historial en la plataforma, acordar encuentros en lugares públicos y concurridos y, de ser posible, acudir acompañado para reducir riesgos.
(Redacción Ibarra).- El uso de aplicaciones de transporte se ha consolidado como una alternativa cotidiana de movilidad en distintas ciudades del país. No obstante, el modelo de verificación de conductores que aplican estas plataformas ha reabierto el debate sobre los alcances reales de los controles previos y los posibles vacíos en materia de seguridad para los usuarios.
En el caso de inDrive, el proceso de habilitación de conductores se basa principalmente en la carga digital de documentos personales y del vehículo, un sistema que permite un ingreso rápido a la plataforma, pero que no siempre implica una validación exhaustiva antes de comenzar a operar.
Habilitación sin confirmación de revisión manual
Conductores que presentan documentos vigentes, como cédula de identidad, licencia de conducir y matrícula del vehículo, pueden quedar habilitados para recibir solicitudes de viaje sin recibir una notificación expresa de que exista una revisión manual detallada de la información enviada.
En la práctica, si el sistema no detecta inconsistencias evidentes en los documentos cargados, la cuenta puede activarse y comenzar a operar, lo que convierte el filtro inicial en un control básico, más que en una certificación integral del perfil del conductor.
Sin cruce automático con bases oficiales
En Ecuador, este tipo de plataformas no realiza cruces automáticos en tiempo real con bases oficiales del Estado, como la Agencia Nacional de Tránsito, el Registro Civil o los sistemas judiciales de antecedentes.
Esto implica que una persona puede ingresar a la aplicación con documentos auténticos y en regla, pero sin que se verifique de manera previa su historial judicial, siempre que cumpla con los requisitos formales exigidos por la plataforma.
Un sistema de control reactivo
El control más estricto se activa, en la mayoría de los casos, después de que el conductor ya se encuentra operando. Reportes de usuarios, calificaciones negativas reiteradas, incidentes de tránsito o denuncias formales son los principales detonantes para que la plataforma revise o suspenda un perfil.
Mientras no existan reportes, el conductor puede continuar activo, un escenario que plantea riesgos potenciales, considerando que no todos los hechos irregulares son denunciados por los usuarios.
¿Cómo verifican a los conductores las apps de transporte? – Solicitan documentos digitales básicos del conductor y del vehículo. – Aplican filtros automáticos de formato, vigencia y coherencia. – Pueden realizar revisiones humanas puntuales, que no siempre son notificadas. – No cruzan información en tiempo real con bases estatales en Ecuador. – El control más riguroso se activa tras reportes, incidentes o denuncias.
Un debate aún abierto
El análisis sobre la seguridad en las aplicaciones de transporte no se limita a una sola empresa, sino que forma parte de un debate más amplio sobre regulación, responsabilidad y el rol del Estado frente a plataformas tecnológicas que operan en un entorno normativo en desarrollo.
El desafío sigue siendo encontrar un equilibrio entre accesibilidad, rapidez y seguridad, en un modelo donde una parte importante del control depende de la denuncia posterior de los usuarios.
(Redacción Imbabura).- “Me llamaron diciendo que tenía una multa pendiente por una infracción en Otavalo y que, si no pagaba de inmediato, me quitarían puntos de la licencia”. Así empieza el testimonio de Mariana C., una ciudadana ibarreña que cayó en manos de estafadores que, haciéndose pasar por funcionarios de la Empresa Pública de Movilidad del Norte (Movidelnor EP), le exigieron un pago urgente a través de una supuesta transferencia directa a una cuenta bancaria.
La mujer recibió la llamada desde un número convencional. Del otro lado, un estafador que se hizo pasar por funcionario, la convenció de hacer una transferencia a una cuenta particular. “Me presionó tanto que en un momento dudé, pero logró sembrarme miedo y deposité el monto que me pedía sin verificar”, lamentó.
Luego de realizar el supuesto pago, acudió a Movidelnor para confirmar el estado de su contravención y fue entonces cuando se dio cuenta del fraude. “No tenía ninguna multa. Me dijeron que los pagos solo se hacen en puntos autorizados y que jamás llaman por teléfono para cobrar”, señaló con impotencia.
El caso de Mariana no es el único. En las últimas dos semanas, Movidelnor EP, ha recibido al menos 3 alertas ciudadanas sobre intentos de estafa a través de llamadas telefónicas o por correos electrónicos, donde los delincuentes incluso ofertan rebajas en contravenciones de tránsito.
Ante esta situación, el gerente general de Movidelnor, Michel Jiménez, advirtió a la ciudadanía: “Queremos dejar en claro que nuestros funcionarios no realizan llamadas telefónicas para exigir pagos. Esta práctica es completamente ajena a nuestros procedimientos y se configura en un delito”, aseguró. Las contravenciones pueden verificarse únicamente en nuestro portal web oficial: www.movidelnor.gob.ec y los pagos se deben realizar exclusivamente en el Banco del Pacifico, Produbanco, Servipagos, Western Union o mediante el botón de pago con tarjeta en el sitio web institucional.
Jiménez hizo un llamado a la comunidad para mantenerse informada y actuar con precaución. “Exhortamos a la ciudadanía a cumplir con sus obligaciones sin tramitadores o intermediarios, pues son estas personas las que hacen mal uso de los datos que recopilan. Si reciben una llamada sospechosa, no compartan información sensible, no realicen pagos y denuncien el hecho de inmediato a las autoridades. Y si reciben correos electrónicos, es importante verificar la dirección del remitente antes de dar click a cualquier enlace”, puntualizó.
Este tipo de suplantación de identidad de instituciones públicas es una práctica delictiva que va en aumento en el país. Por ello, es fundamental que la ciudadanía esté informada y adopte medidas de precaución: verificar siempre la información a través de canales oficiales y no realizar pagos sin una confirmación directa. La prevención y la denuncia oportuna son claves para frenar este tipo de fraudes.
(Redacción Ibarra).- Una modalidad de estafa preocupa a comerciantes en la ciudad. A nuestra redacción han llegado reportes de negocios locales, desde pequeños comercios hasta reconocidas tiendas, que manifiestan haber sido víctimas de una peligrosa modalidad de fraude: supuestas transferencias bancarias realizadas mediante aplicaciones móviles que, en realidad, nunca llegan a concretarse.
La estafa se ejecuta de forma rápida y con apariencia legítima. Los delincuentes realizan una “simulación” de pago desde su celular, a través de apps móviles de las entidades bancarias, mostrando al comerciante un comprobante alterado o una captura de pantalla con datos que aparentan ser válidos. Las personas perjudicadas comentan que el engaño suele ir acompañado de distracciones, alegan fallas en su celular, problemas de señal o piden al vendedor que “espere un momento”. Una vez que el vendedor confía y entrega el producto o servicio, descubre demasiado tarde que el dinero nunca ingresó a su cuenta. Se estima que una transferencia real por la vía normal toma alrededor de 30 segundos. Si el dinero no aparece en la cuenta en ese tiempo, es muy probable que se trate de una estafa.
«Me mostró una supuesta transferencia por $23,25. Decía que tenía mala señal y que el dinero ya debía estar por llegar. Mientras hablaba, tomaba el pedido y me apuraba porque ‘tenía prisa’. El depósito nunca se reflejó», relató Paola Sánchez, dueña de un negocio en un reconocido barrio de la ciudad de Ibarra.
Paola comenta que en varias ocasiones han intentado aplicar esta estafa en su local, algunas con éxito, logrando marcharse con los productos; sin embargo, en otros casos han logrado pedir la intervención de la policía, haciendo posible el reintegro del dinero. También menciona que otros negocios de la zona han reportado ser víctimas de la misma modalidad.
Las autoridades están al tanto de la situación y han reforzado la vigilancia en varios sectores, apoyándose en cámaras de videovigilancia para identificar a los responsables. Hacen un llamado a los comerciantes a mantenerse en alerta y recuerdan que verificar que el dinero esté acreditado en la cuenta bancaria es responsabilidad exclusiva del vendedor. No basta con observar una imagen o un supuesto comprobante; la confirmación debe ser directa desde la plataforma bancaria.