Archivos por Etiqueta: denominado

Siete años de legado: Imbabura y su reconocimiento como Geoparque Mundial

(Redacción Imbabura).- Han pasado siete años desde que la UNESCO reconoció a Imbabura como el primer Geoparque Mundial del Ecuador, el 17 de abril de 2019. Desde entonces, la provincia no solo ha consolidado su valor natural, sino que ha reafirmado una característica que la distingue: la forma en que su territorio integra geología, cultura y vida cotidiana.

Con una extensión de 4.599 km², Imbabura destaca por su riqueza geológica, pero lo que sostiene su denominación va más allá del paisaje. En sus seis cantones —Ibarra, Otavalo, Cotacachi, Pimampiro, Antonio Ante y Urcuquí— convergen sistemas volcánicos como el Volcán Imbabura, Mojanda, Cotacachi-Cuicocha y Chachimbiro, junto a lagunas, cascadas, fuentes termales y distintos pisos climáticos que configuran un territorio dinámico y diverso.

Sin embargo, lo que convierte a Imbabura en Geoparque no es únicamente su geología, sino la relación entre su entorno natural y las comunidades que lo habitan. El territorio funciona como un espacio donde el conocimiento, la cultura y el aprovechamiento responsable de los recursos se articulan bajo tres ejes: educación, conservación y desarrollo sostenible.

Este reconocimiento no fue casualidad. Imbabura cumplió 219 indicadores internacionales en un proceso iniciado en 2015, en el que participaron instituciones públicas, privadas, la academia y la ciudadanía. Más que una certificación, se trató de consolidar un modelo de gestión del territorio que hoy la mantiene dentro de la Red Mundial de Geoparques.

A este hito se sumó, en 2022, la designación del Geoparque Mundial Napo Sumaco, lo que amplió la presencia del Ecuador en esta red internacional.

A siete años de esta denominación, Imbabura no solo es un destino geoturístico, sino un territorio que ha construido su valor a partir de su diversidad natural y cultural, proyectándose como un referente de desarrollo vinculado a su identidad.

Retos en la conservación del Geoparque

La sostenibilidad de esta denominación enfrenta desafíos concretos, especialmente en la protección de sus sistemas hídricos, que son parte esencial del equilibrio ambiental del territorio.

El lago San Pablo, uno de los íconos más representativos de la provincia, refleja esta realidad. Ubicado en el cantón Otavalo, sus aguas y afluentes han registrado impactos asociados a la presión humana y al manejo de aguas residuales, lo que incide directamente en su conservación y en su valor como símbolo natural y cultural. En este mismo entorno, la cascada de Peguche y el río El Tejar presentan problemáticas similares.

En Ibarra, la laguna de Yahuarcocha ha sido objeto de intervenciones para mejorar la calidad del agua, tras años de afectación en su entorno. A la par, el río Tahuando continúa bajo procesos de mitigación que buscan reducir su contaminación.

En Antonio Ante, el río Ambi evidencia una problemática ambiental relacionada a descargas textiles teniendo impacto en la coloración de este afluente . Su control involucra al Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica, la Agencia de Regulación y Control del Agua y el municipio local, entidades responsables de vigilar, regular y sancionar posibles afectaciones al recurso hídrico.

Estos escenarios muestran que el valor del Geoparque Imbabura no se sostiene únicamente en su reconocimiento internacional, sino en la capacidad de conservar sus ecosistemas. En especial, sus cuerpos de agua, que no solo forman parte del paisaje, sino que sostienen la identidad, el equilibrio ambiental y el futuro del territorio.