(Redacción Ibarra).- Un violento intento de asalto se registró la noche del pasado viernes en el sector El Olivo, cuando dos sujetos a bordo de una motocicleta atacaron a dos jóvenes que se encontraban sentados en el borde de una acera, en la intersección de las calles Dr. Cristóbal Tobar Subía y Dr. Luis Madera.
En el video enviado a nuestra redacción, se observa cómo uno de los agresores sacó un arma blanca e intentó robar el teléfono celular de uno de los jóvenes, provocando un forcejeo que pudo terminar en tragedia. La rápida reacción de otros jóvenes y vecinos que acudieron en ayuda de las víctimas obligó a los antisociales a huir del lugar.
El hecho ocurrió alrededor de las 23:00, generando temor e indignación entre los moradores del sector. Hasta el momento, se desconoce si el joven sufrió heridas durante el enfrentamiento.
Vecinos exigen mayor presencia policial, ya que aseguran que este tipo de hechos se repiten con frecuencia en la zona.
(Redacción Ibarra).- La noche de ayer, cerca de las 20:30, una cámara de seguridad de un establecimiento ubicado en el sector de Yacucalle, cerca del Parque de la Familia, registró cómo dos delincuentes en moto le arrebatan el teléfono celular a una joven que estaba sentada al borde de la acera, ligeramente distraída.
La víctima corre tras ellos para intentar recuperar su dispositivo, forcejea con los sujetos y busca refugio en un local cercano; sin embargo, al no recibir ayuda, uno de los delincuentes intenta nuevamente sustraerle más pertenencias. Atemorizada, la joven corre hacia otro local comercial y, al percatarse de esto, el agresor huye del lugar junto a su cómplice en la motocicleta.
Este hecho también recuerda a la ciudadanía la importancia de no exponerse y mantener sus pertenencias seguras en espacios públicos donde pueden convertirse en blanco de la delincuencia. No obstante, la responsabilidad principal recae en las fuerzas del orden, que, pese a contar con un UPC a pocos metros del lugar del robo, no mantienen un patrullaje constante. A esto se suma la falta de empatía y colaboración de algunos vecinos, quienes no respondieron al llamado de auxilio de la joven afectada.
(Redacción Ibarra).- Las cámaras de videovigilancia del ECU911 captaron a dos sujetos en actitud sospechosa que, minutos después, forcejearon la cerradura de un portón, ingresaron a un inmueble y sustrajeron una motocicleta. Tras el hecho, el sistema mantuvo el seguimiento mientras los individuos remolcaban el vehículo por la vía pública.
Gracias a la rápida intervención, un patrullero de la Policía Nacional los interceptó cerca de la terminal terrestre, logrando la aprehensión de los dos presuntos delincuentes. Posteriormente, se notificó al propietario del inmueble sobre lo ocurrido.
(Redacción Ibarra).– Un vecino de la urbanización Nuevo Hogar en la intersección de las calles Ernesto Monge Sandoval y Piedad Gómez Jurado fue víctima de un robo durante la madrugada, según quedó registrado en las cámaras de videovigilancia del sector.
En las imágenes se observa a dos sujetos escalar la reja de la vivienda y lograr ingresar al inmueble. Una vez dentro, los individuos proceden a sustraer lo que al parecer sería un bolso o mochila para luego huir del sitio en cuestión de minutos.
Las autoridades continúan con las investigaciones para identificar y localizar a los responsables, mientras que los habitantes del sector esperan que este caso motive un refuerzo en las rondas de vigilancia y la implementación de acciones preventivas.
(Redacción Ibarra).- Un taxista de aplicación de servicio de taxis fue víctima de un violento intento de robo y ataque la noche de ayer, en las calles Camilo Pompeyo y 10 de Agosto en San Antonio de Ibarra. El hecho involucró a cuatro agresores y terminó con la captura de tres de ellos gracias a la intervención de un grupo de ciclistas.
De acuerdo con la versión del conductor, una mujer que llevaba un bebé solicitó un servicio desde el centro comercial Laguna Mall con destino a San Antonio. Al llegar a las inmediaciones del Colegio Daniel Reyes, la mujer pidió descender del vehículo y realizó una llamada avisando que ya había llegado, mientras uno de los sujetos la esperaba en el punto.
En ese momento aparecieron dos individuos más, completando el grupo de cuatro atacantes; los agresores ingresaron al taxi para intimidarlo. Según el relato de la víctima, uno de ellos lo apuntó con un arma de fuego. El taxista forcejeó para evitar el disparo y un tiro se escapó, aunque no lo alcanzó. Ese atacante logró huir inmediatamente.
Los otros tres asaltantes continuaron con el ataque: lo golpearon con la culata del arma, mientras la mujer intentaba herirlo con un cuchillo y, en medio del forcejeo, llegó a lesionarle los ojos con los dedos, todo mientras exigían dinero, sus pertenencias y el vehículo.
Un grupo de ciclistas que pasaba por la zona escuchó los gritos del conductor y acudió en su ayuda. Los deportistas lograron retener a dos de los hombres y a la mujer hasta que minutos después llegó una patrulla de la Policía Nacional. El cuarto agresor escapó por una propiedad cercana, donde arrojó un arma de fuego y varios objetos del taxista durante la huida.
Reportes ciudadanos señalan que este caso evidenciaría una nueva modalidad de robo en la que una mujer con un niño actúa como señuelo para generar confianza en los conductores y permitir que otros delincuentes los sorprendan al llegar al destino. Las autoridades investigan el hecho y continúan recopilando información para ubicar al cuarto sospechoso.
(Redacción Ecuador).- Un video registrado desde el interior de un bus de la cooperativa San Cristóbal, que cubría la ruta Tulcán – Guayaquil, captó una escena que refleja el terror que viven hoy los transportistas en todo el Ecuador.
En las imágenes se observa cómo, cerca de las 23:02, el conductor de la unidad avanza por la carretera cuando de pronto se escuchan varias detonaciones. Los pasajeros reaccionan con gritos y nerviosismo mientras los impactos de bala rompen el parabrisas delantero, enviando fragmentos de vidrio hacia el interior.
El conductor, claramente en peligro, se agacha para protegerse mientras mantiene el control del volante y acelera para no detenerse, intentando escapar del ataque.
En el video se aprecia cómo continúa avanzando a pesar de los disparos, mientras el ayudante del bus utiliza su teléfono para llamar al ECU 911 y pedir auxilio inmediato.
Las balas atraviesan el parabrisas y pasan peligrosamente cerca del conductor, mientras se ve por la ventana lateral la presencia de una camioneta que persigue al bus, con los asaltantes que intentan obligarlos a frenar para abordar la unidad.
Finalmente, gracias a la arriesgada maniobra del conductor, la unidad logra evadir a los delincuentes y huir de la emboscada, mientras los pasajeros permanecen estremecidos por el ataque.
Este video confirma una modalidad de asalto que, según transportistas, se ha vuelto recurrente en varias vías del país, especialmente en sectores de la vía a la Costa.
(Redacción Ibarra).- Luego de que nuestra redacción difundiera una noticia sobre una banda delictiva conocida como “Dulces Sueños”, temida en varias provincias del país por escopolaminar a sus víctimas para robarles, han llegado nuevos reportes que alertan sobre su posible reaparición en la ciudad de Ibarra.
Se sabe, gracias al testimonio de las víctimas, que el grupo de féminas utiliza perfiles falsos en aplicaciones de citas como Tinder para engatusar a sus víctimas con coqueteo y falsas promesas.
Su modus operandi sigue un patrón meticuloso: primero mantienen el contacto por redes sociales o mensajes, realizan un seguimiento previo de sus objetivos y seleccionan cuidadosamente a hombres entre 25 y 40 años, solteros e independientes. Mediante su encanto ganan la confianza de la víctima y acuerdan un encuentro en un lugar concurrido; evitando a toda costa consumir alimentos, para solo limitarse a beber alcohol.
Durante la cita y el cortejo previo, seducen a su víctima proponiendo continuar la cita en un lugar más privado, como un departamento. Ya en ese espacio, piden prestado el teléfono de la víctima fingiendo realizar una llamada y, mediante artimañas, en medio de un descuido, colocan la sustancia en su bebida. En cuestión de minutos, el hombre cae en un estado de vulnerabilidad total, lo que las delincuentes aprovechan para despojarlo de sus pertenencias.
Lo más inquietante es que, según los reportes, estas mujeres no se llevan objetos de alto valor, sino bienes menores o montos que no permiten formular cargos. Además, rotan constantemente de ciudad, abren nuevas cuentas y cambian de identidad para continuar con sus fechorías, dificultando su rastreo.
Nuestra redacción logró contactar a una mujer que, durante varios años, participó en este tipo de hechos ilícitos. Aceptó relatar cómo operaban las bandas y cuál era su papel dentro del grupo. “Cuando veía que bajaban la guardia, que ya estaban confiados y distraídos, era el momento en que actuaba. Aprovechaba cualquier descuido para manipular su bebida sin que lo notaran. Todo era cuestión de segundos. Ellos seguían conversando, riendo, sin imaginar que ya estaban atrapados”, relató.
La escopolamina —conocida también como burundanga o aliento del diablo— es una droga con dosis mínimas de acción, prácticamente imperceptible, no contiene olor ni sabor y con el efecto provoca desorientación, sedación, sometimiento y amnesia. Bajo su influencia, las víctimas pueden acceder abrir la puerta de su casa hasta entregar todo el dinero de su cuenta bancaria sin oponer resistencia.
Según la exintegrante de esta estructura delictiva, se suele minimizar al máximo cualquier contacto con la sustancia y actúan siguiendo rutinas estrictas para no cometer errores. No improvisan ya que cada paso está repetido, memorizado y ejecutado siempre de la misma manera.
(Redacción Ibarra).- Aproximadamente a las 03:45 de la madrugada del martes, tres sujetos protagonizaron un robo de cableado de cobre en el barrio Tanguarín de San Antonio de Ibarra.
Las cámaras de seguridad del sector registraron cómo los delincuentes destaparon una cubierta metálica para acceder a las instalaciones subterráneas. Uno de ellos descendió por la tapa, mientras otro fue extendiendo y enrollando los cables, que posteriormente eran colocados dentro del vehículo en el que se movilizaban.
De acuerdo con la grabación, se observa cómo los antisociales actúan con calma y organización, lo que evidencia la falta de patrullajes policiales en la zona. Este barrio ya ha emitido reiteradas alertas sobre la presencia delictiva sin recibir una respuesta efectiva de la Policía Nacional.
Los cables, en su mayoría de líneas telefónicas o telecomunicaciones, suelen ser comercializados como chatarra o “metal reciclado” y el robo genera una afectación masiva a los servicios de telecomunicación en la comunidad. Las autoridades aún no han informado sobre detenciones relacionadas con este hecho.
(Redacción Ibarra).- Aunque se creía que los robos a domicilio eran hechos del pasado, este jueves se registró un caso que demuestra que la modalidad todavía persiste en Ibarra. El hecho ocurrió en la urbanización Fepcomi, en las calles Juan de la Rocca y calle E, aproximadamente a las 13:46 de la tarde.
Un video de cámaras de videovigilancia enviado a nuestra redacción muestra a dos delincuentes forzando la cerradura de una puerta, ingresando al inmueble y llevándose varios electrodomésticos que fueron cargados en un vehículo que conducía una tercera persona. Según la víctima, esta banda ya habría afectado a varios domicilios de la zona.
Aunque la suma de lo robado no supera un salario básico, recuperar los bienes se vuelve aún más complicado, y el impacto en las familias va más allá del valor económico. Pese a la presencia de transeúntes y vehículos, nadie notó el robo mientras ocurría, lo que evidencia la audacia y paciencia de los delincuentes para perpetrar el robo.
Este caso alerta sobre la necesidad de reforzar la seguridad en los hogares, recordando que, aunque los robos a domicilio sean poco comunes, siguen ocurriendo y afectan directamente la tranquilidad de los barrios ibarreños.
(Redacción Ibarra).-A nuestra redacción llegó un video de una cámara de vigilancia que evidencia un robo perpetrado en el sector de Tanguarín, en San Antonio de Ibarra.
En las imágenes se observa cómo tres sujetos llegan a bordo de un vehículo y, en cuestión de minutos, fuerzan la cerradura de una puerta metálica para ingresar a un local comercial. Mientras uno de los individuos permanece vigilando el entorno, los otros dos proceden a cargar la mercancía dentro del automotor.
El ilícito, que duró aproximadamente siete minutos, culmina cuando los delincuentes bajan nuevamente la puerta metálica y emprenden la huida en el vehículo en el que arribaron.
Los moradores del sector mostraron su preocupación por la inseguridad y esperan que las autoridades actúen de manera inmediata para dar con los responsables del delito.