El Niño golpea con fuerza: Ecuador enfrenta un calor fuera de lo normal y una sequía que preocupa

(Redacción Ecuador).- El calentamiento del océano asociado al fenómeno de El Niño está contribuyendo a que Ecuador y Perú registren temperaturas por encima de lo normal para esta época del año. En la Costa ecuatoriana, por ejemplo, se han registrado anomalías de hasta 5 °C: mientras la temperatura mínima habitual para este periodo bordea los 20 °C, actualmente alcanza alrededor de 25 °C.
Este escenario de altas temperaturas también afecta a sectores de la Sierra y la Amazonía ecuatoriana. El INAMHI mantiene el monitoreo de focos de calor relacionados con posibles incendios activos en el callejón interandino, mientras varias zonas enfrentan condiciones de sequedad que favorecen la propagación del fuego. Imbabura es una de las provincias que ha soportado varios incendios forestales, entre ellos el de gran magnitud registrado en el entorno del volcán Cotacachi y la Reserva Ecológica Cotacachi-Cayapas. A esto se suman los constantes reportes de conatos de incendios en cantones como Otavalo e Ibarra.

Según el INAMHI, Imbabura presenta condiciones de sequía severa. Para esta semana, Ibarra registra temperaturas mínimas cercanas a los 14 °C y máximas de alrededor de 25 °C. Sin embargo, durante los últimos meses la ciudad también ha experimentado episodios de calor por encima de sus valores habituales: en julio de 2026 alcanzó 27,4 °C el 9 de julio, cuando las máximas normales para esa época rondaban los 23–24 °C. Ese mes, el INAMHI calculó para Imbabura una anomalía de aproximadamente +1,2 °C. En agosto, Ibarra volvió a superar los 27 °C, con 27,36 °C registrados el 8 de agosto, mientras que en septiembre el INAMHI volvió a advertir sobre temperaturas que podían superar los 27 °C. El panorama combina, así, temperaturas elevadas, déficit de lluvias y condiciones de sequedad, factores que incrementan la vulnerabilidad frente a los incendios forestales.
El fenómeno de El Niño vuelve a poner a Ecuador frente a un escenario que puede complicarse si las condiciones persisten. El calor fuera de lo habitual, la falta de lluvias y la sequedad del suelo ya se sienten en distintas zonas del país y, en provincias como Imbabura, el fuego encuentra un terreno cada vez más vulnerable. El comportamiento del océano durante las próximas semanas será clave: de mantenerse estas condiciones, el impacto podría ir mucho más allá de unos cuantos días de calor y convertirse en un problema para el agua, los cultivos y los bosques.










