(Redacciòn Ibarra).- Es una imagen que se repite a diario en diferentes calles de la ciudad. Padre al volante, madre como pasajera, un niño sostenido en brazos y otro menor sentado sobre el tanque de combustible. En muchos casos, ninguno utiliza casco de protección.
Aunque para algunos se ha convertido en una escena «normal» debido a la necesidad de movilizarse, especialistas en seguridad vial advierten que esta práctica representa un alto riesgo, especialmente para los menores de edad, quienes son los más vulnerables en caso de una caída o un siniestro de tránsito.
La normativa ecuatoriana es clara. El Reglamento a la Ley Orgánica de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial establece que conductores y pasajeros de motocicletas están obligados a utilizar casco de seguridad homologado correctamente colocado durante todo el recorrido. No utilizar casco de seguridad homologado, tanto el conductor como el pasajero, constituye una contravención de tránsito sancionada con una multa equivalente al 30 % del Salario Básico Unificado que corresponde USD 144,60. Además, la normativa dispone la reducción de seis puntos en la licencia de conducir del infractor.
En cuanto al transporte de más personas de las permitidas por la capacidad de la motocicleta, la legislación también contempla una multa equivalente al 30 % del SBU (USD 144,60), al tratarse de una contravención de tránsito.
Por otra parte, el Reglamento a la Ley de Transporte Terrestre establece que los pasajeros deben ocupar únicamente el asiento destinado para ellos y ubicarse detrás del conductor. Está prohibido viajar sobre el tanque de combustible o entre el conductor y el manubrio. Cuando estas disposiciones no se cumplen, el vehículo puede ser retenido por la autoridad hasta que se subsane la infracción.
Más allá de una posible sanción, el principal problema es el riesgo que implica esta forma de movilización. En una motocicleta no existen estructuras de protección como las que ofrece un automóvil. Una frenada brusca, una colisión o incluso una maniobra para esquivar un obstáculo puede provocar que los menores salgan despedidos, con consecuencias que pueden ser fatales.
La seguridad vial no depende únicamente de los controles de las autoridades. También requiere conciencia ciudadana y responsabilidad de quienes utilizan este medio de transporte. Un viaje de pocos minutos puede cambiar una vida para siempre cuando se ignoran las normas básicas de protección.
(Redacciòn Ibarra).- Un caso de disposición ilegal de residuos generó preocupación entre los moradores en Ibarra, luego de que se denunciara el abandono de una gran cantidad de productos alimenticios en una quebrada ubicada en el sector La Violeta, sobre la conocida Ruta de las Haciendas. El hecho quedó registrado en un video el pasado mièrcoles 1 de julio, en el que se observa a presuntos trabajadores descargando los residuos desde un camión que portaba la imagen de la reconocida empresa ecuatoriana de embutidos y productos cárnicos La Italiana.
Tras la publicación de la noticia por parte de nuestro medio, el dia sabado 4 de julio personal del Gobierno Autónomo Descentralizado (GAD) Municipal de Ibarra realizó una inspección en el sitio, constatando que los desechos correspondían a embutidos en mal estado y productos lácteos con su fecha de caducidad vencida.
Con estos antecedentes, las autoridades se pusieron en contacto con la empresa relacionada con los productos encontrados para notificar lo ocurrido y, posteriormente, emitieron la respectiva citación a la Comisaría Ambiental del GAD de Ibarra, dando inicio al proceso administrativo correspondiente conforme a la normativa vigente.
La comisaria ambiental del GAD de Ibarra, Paola Molina, manifestó que, de acuerdo con lo establecido en las ordenanzas municipales, además del proceso sancionador y las posibles multas económicas, se exige la restitución del sitio afectado a sus condiciones originales.
Por su parte, el director de Medio Ambiente del GAD de Ibarra, Diego Villalba, explicó que cuando existe un volumen considerable de residuos provenientes de empresas o establecimientos, estas deben notificar al Municipio para coordinar el acompañamiento técnico y el traslado del material al relleno sanitario de San Alfonso, donde se garantiza una disposición final adecuada mediante la destrucción de productos caducados.
Villalba enfatizó que este procedimiento evita la contaminación de las cuencas hídricas, la vegetación y otros ecosistemas, reduciendo los riesgos ambientales derivados del abandono de este tipo de residuos.
Tras conocerse el caso, Juan Pablo Madero, gerente de Marketing de La Italiana, manifestó que «el camión pertenece a un distribuidor de la zona, es un servicio externo, que no es de su total control pero que sí debe responder a su filosofía». Además, señaló que «este tipo de camiones, disponen de un sistema de refrigeración, lo que en algunas ocasiones genera un excedente de hielo» y que lo que se está «desechando» es el exceso de hielo. Asimismo, indicó que » la práctica o ejecución no es la correcta, ya que existe un tratamiento y proceso para cada uno de estos casos».
Finalmente, afirmó: «Hemos tomado las correcciones internas necesarias, para que este tipo de prácticas no se repitan y cada uno de los actores, internos o externos, se apeguen a nuestras políticas, normativas y filosofía.»
En Ecuador, el Código Orgánico del Ambiente (COA) prohíbe este tipo de prácticas por los daños que ocasionan al ambiente y a las fuentes hídricas. Dependiendo de la gravedad del caso, los responsables enfrentan sanciones administrativas, económicas e incluso penales, conforme a lo establecido en el Código Orgánico Integral Penal (COIP).
(Redacción Ibarra).– La Loma de Guayabillas es uno de los íconos naturales más representativos de la ciudad de Ibarra. Este ecosistema de colinas que rodea a la urbe forma parte del paisaje que miles de ibarreños contemplan a diario desde distintos puntos de la ciudad, convirtiéndose en uno de sus principales pulmones verdes.
Durante décadas, la loma estuvo cubierta por un extenso manto de vegetación, dominado en gran parte por eucaliptos, una especie introducida en el país que desplazó progresivamente a la guayabilla, árbol nativo que da nombre a este importante ecosistema.
Sin embargo, ese paisaje verde sufrió uno de los episodios más devastadores de su historia en el año 2012, cuando un voraz incendio forestal consumió más de 10 hectáreas de vegetación, dejando una profunda huella ambiental.
Además de la pérdida de flora, el incendio afectó gravemente a la fauna silvestre que habita en la loma. Diversas especies de aves, mamíferos, roedores e insectos vieron destruido su hábitat. Incluso los perros callejeros que utilizan este lugar como refugio también resultaron perjudicados por el avance de las llamas.
Las condiciones climáticas propias de la temporada seca, sumadas a los fuertes vientos característicos del verano, convirtieron a los incendios forestales en una amenaza recurrente para este ecosistema. En contraste, durante la temporada invernal, la pérdida de cobertura vegetal favoreció la ocurrencia de deslaves en varios sectores de la loma.
Dos años después, el lunes 25 de agosto de 2014, un nuevo incendio volvió a poner en riesgo la Loma de Guayabillas. En esta ocasión, el fuego arrasó aproximadamente 8,9 hectáreas de vegetación, incrementando la afectación que ya había sufrido el lugar en 2012.
Cinco motobombas del Cuerpo de Bomberos de Ibarra fueron las primeras unidades en llegar para combatir las llamas. Posteriormente, más de 200 personas, entre bomberos, efectivos de las Fuerzas Armadas, personal de la entonces Secretaría de Gestión de Riesgos, por el aire un helicóptero de Aeropolicial equipado con el sistema de combate aéreo de incendios «Bambi Bucket» vertia agua a la vegetacion con llamas que alcanzaban hasta seis metros de altura, a to esto vecinos y moradores del sector se sumaron a las labores de emergencia utilizando baldes con agua provenientes de viviendas cercanas y de los ojos de agua empleados para el riego, con el objetivo de impedir que el fuego continuara propagándose hacia otras zonas del bosque.
Pese a la magnitud de la emergencia, el Centro de Protección y Rescate Animal, situado en la loma no resultó afectado por el incendio. Sin embargo, con el paso de los años, las especies de fauna silvestre que permanecían bajo resguardo en estas instalaciones fueron trasladadas a distintos centros de conservación y zoológicos de la provincia y del país, como parte de un proceso de reubicación y manejo de la fauna ademàs de un ser insostenible debido a la falta de recursos econòmicos.
Tras los incendios registrados en 2012 y 2014, instituciones públicas, organizaciones ambientales y la ciudadanía unieron esfuerzos para iniciar un proceso de recuperación del ecosistema. Se impulsaron jornadas de reforestación, campañas de concienciación y un mayor control para prevenir incendios forestales, especialmente aquellos ocasionados por quemas agrícolas, residuos inflamables o acciones provocadas por la mano del hombre.
Durante cerca de doce años, la recuperación de la Loma de Guayabillas se convirtió en uno de los principales proyectos ambientales de la ciudad. Como parte de este proceso se priorizó la siembra de guayabillas, especie nativa que da nombre al lugar, con el propósito de recuperar progresivamente el espacio ocupado durante décadas por el eucalipto, árbol introducido al Ecuador durante el gobierno de Gabriel García Moreno.
Sin embargo, cuando la naturaleza empezaba a mostrar señales de recuperación, un nuevo incendio volvió a golpear este emblemático pulmón verde.
Ayer cerca de las 16:50, un incendio forestal consumió aproximadamente 1,5 hectáreas de vegetación y avanzó hasta las inmediaciones de la vía de ingreso a la Loma de Guayabillas, donde también funciona una cafetería abierta al público.
Para atender la emergencia acudió personal operativo del Cuerpo de Bomberos de Ibarra de las estaciones Santo Domingo, Yacucalle, Yahuarcocha, Terminal Terrestre y Rumipamba. Cerca de 30 bomberos, apoyados por 11 vehículos entre autobombas, tanqueros y camiones de abastecimiento, trabajaron durante varias horas para contener el avance del fuego. A las labores también se sumaron tanqueros de EMAPA-I y moradores del sector, quienes colaboraron en el abastecimiento de agua y en las tareas de apoyo. Las operaciones concluyeron alrededor de las 21:00, una vez que los equipos verificaron que no existían focos activos que pudieran reavivar el incendio.
Los incendios registrados en los últimos años han dejado una huella difícil de borrar sobre uno de los símbolos naturales más importantes de Ibarra. Cada hectárea consumida representa décadas de crecimiento forestal perdidas en cuestión de horas, afectando no solo la vegetación, sino también el hábitat de cientos de especies que dependen de este ecosistema.
Aunque los esfuerzos de reforestación continúan, especialistas coinciden en que la recuperación de un bosque de estas características requiere muchos años e incluso décadas. El paisaje verde que por generaciones caracterizó a la Loma de Guayabillas difícilmente volverá a verse en el corto plazo, dejando como desafío para las futuras generaciones la responsabilidad de proteger y conservar uno de los patrimonios naturales más valiosos de la capital imbabureña.
(Redacciòn Ibarra).- Las celebraciones del Inti Raymi 2026 en Cotacachi se desarrollarán entre el 23 de junio y el 1 de julio, con una agenda que incluye el Wawa Puncha, las tradicionales jornadas de Toma de la Plaza (Hatun Puncha) y el Warmi Puncha, eventos que congregan cada año a miles de participantes y visitantes.
Ante la masiva asistencia prevista, el Consejo de Seguridad Cantonal aprobó un plan de contingencia que contempla la participación de aproximadamente 450 funcionarios y representantes de diversas instituciones, quienes estarán desplegados en tareas de control, vigilancia y atención de emergencias durante toda la programación.
Las actividades iniciarán el 23 de junio con el Wawa Puncha, mientras que los días 24, 25, 29 y 30 de junio se realizará el Hatun Puncha o Toma de la Plaza, considerado el acto central de la festividad. Finalmente, el 1 de julio se llevará a cabo el Warmi Puncha, con el que concluirá la celebración ancestral.
Como parte de los acuerdos alcanzados entre las autoridades y las comunidades indígenas, se mantendrá la presencia permanente de la Policía Nacional durante las jornadas de la Toma de la Plaza, con el objetivo de garantizar la seguridad de participantes, moradores y turistas. En una asamblea ampliada, la Unorcac resolvió prohibir estrictamente el ingreso de las Fuerzas Armadas al territorio.
Asimismo, con el fin de reforzar la seguridad de los asistentes, se dispuso la restricción del uso de aciales, envases de vidrio y objetos cortopunzantes, además de una regulación del consumo de alcohol durante las actividades. Por su parte, la comunidad Cóndor Loma anunció que en este Inti Raymi dejará de utilizar la vestimenta de tipo militar que formaba parte de sus celebraciones tradicionales.
Finalmente, se informó que se instalará un Puesto de Mando Unificado para el monitoreo permanente de las actividades, junto con la implementación de un sistema de videovigilancia en puntos estratégicos del cantón, con el fin de fortalecer la capacidad de respuesta ante cualquier eventualidad entre los que participarán efectivos de la Policía Nacional, Cuerpo de Bomberos, Ministerio de Salud Pública, ECU 911, Fiscalía, Consejo de la Judicatura, Comisaría Municipal, Agentes Civiles de Tránsito de Movidelnor, así como representantes de la UNORCAC, Federación de Barrios y Asamblea de la Unidad Cantonal.
Las autoridades también anunciaron controles a la comercialización de licor artesanal en espacios públicos y señalaron que los puestos de venta de alimentos estarán concentrados en el Parque Ornamental.
(Redacciòn Ibarra).- Los scooters eléctricos se han convertido en un elemento cada vez más común dentro del panorama vial de Ibarra y del pais. Lo que antes estaba conformado principalmente por bicicleta, monopatin, motocicletas, vehiculos, tricimotos, buses, camiones, trailers, ahora incorpora estos nuevos medios de movilidad que han llegado para quedarse y con los que la ciudadanía debe aprender a convivir.
Sin embargo, su presencia también ha generado preocupación entre conductores y peatones debido a las constantes infracciones que se observan en las calles. Es frecuente ver scooters circulando por veredas, aceras, parques y otros espacios destinados exclusivamente para peatones, además de cruzar semáforos en rojo o ignorar señales de tránsito, generando situaciones de riesgo para todos los usuarios de la vía.
La problemática se agrava debido a que los scooters eléctricos no cuentan con una regulación específica a nivel nacional. En Imbabura, únicamente el cantón Cotacachi dispone de una ordenanza vigente desde marzo de 2025, la cual prohíbe la circulación de estos vehículos por aceras y espacios peatonales, obliga a sus conductores a respetar las señales de tránsito y establece el uso obligatorio de casco para todos sus ocupantes. Mientras tanto, en el resto de cantones persiste un vacío normativo que dificulta el control de las infracciones y la aplicación de medidas de seguridad.
Por otro lado, las tricimotos, vehículos adaptados a partir de motocicletas para el transporte de carga, son una presencia habitual entre recicladores, cartoneros y comerciantes que movilizan mercadería en los exteriores de los mercados. Aunque cumplen una función importante dentro de la economía popular, estos vehículos también representan un riesgo para la seguridad vial debido a sus características de estabilidad, maniobrabilidad y capacidad de carga.
Un ejemplo de ello ocurrió recientemente en la avenida Cristóbal de Troya, donde el conductor de una tricimoto sufrió heridas leves luego de realizar una frenada de emergencia para evitar impactarse por alcance con otro automotor. El incidente evidencia los riesgos asociados a este tipo de unidades, cuya presencia es cada vez más frecuente en las vías urbanas de Ibarra.
Ante esta realidad, expertos y ciudadanos coinciden en que es necesario fortalecer la educación vial, los controles y la normativa para garantizar una convivencia segura entre todos los actores que comparten las vías.
(Redacción Ibarra).– La controversia por un predio ubicado en el sector de Priorato continúa generando preocupación entre decenas de familias que habitan el lugar. Lo que inició con un proceso judicial de ejecución y remate de acciones y derechos sobre el inmueble derivó esta semana en un operativo de desalojo que terminó con enfrentamientos entre ocupantes y miembros de la fuerza pública.
Según consta en el expediente judicial 10333-2015-01234, el proceso de ejecución concluyó con la adjudicación del 50% de las acciones y derechos del bien a favor de Nubia del Rocío Tatamues Enríquez. Posteriormente, el juez Pablo Enrique Vintimilla dispuso la inscripción de dicha adjudicación en el Registro de la Propiedad, dando por cumplida la fase de ejecución correspondiente al remate.
De acuerdo con la documentación revisada por los moradores, el otro 50% de acciones y derechos del inmueble pertenecería al ejecutante dentro de la causa, quien además habría actuado como depositario judicial durante el proceso.
Los habitantes sostienen que, una vez inscrita la adjudicación, el juez ya no tenía competencia para resolver controversias relacionadas con la copropiedad ni para determinar físicamente qué parte específica del terreno correspondía a la rematista. Señalan que esta posición quedó reflejada en una providencia emitida el 7 de octubre de 2025, en la que se habría negado una solicitud para que se singularizara o delimitara el 50% adjudicado, argumentando que dicho trámite debía ventilarse por otra vía judicial.
La situación tomó un giro inesperado meses después. Los afectados denuncian que, pese a haberse declarado incompetente para resolver aspectos inherentes a la división de la copropiedad, en enero de 2026 se emitió una nueva providencia que dispuso el desalojo y descerrajamiento de viviendas ubicadas dentro del predio.
Los moradores cuestionan que la medida no habría individualizado cuáles construcciones debían ser objeto de la diligencia, pese a que las viviendas se encuentran distribuidas en distintas áreas de la propiedad y no existe una partición previa que determine con precisión qué espacios corresponden al porcentaje adjudicado.
La mañana de ayer, la orden judicial fue ejecutada con el apoyo de la fuerza pública. Sin embargo, el operativo derivó en momentos de tensión y enfrentamientos entre efectivos policiales y ocupantes del predio, quienes intentaron impedir el ingreso a las viviendas.
Los residentes aseguran que muchas de las familias han habitado el sector durante varios años y que algunas cuentan con documentos de promesas de compraventa legalmente notarizadas. Además, afirman que entre los afectados existen adultos mayores, personas con discapacidad y menores de edad.
Como consecuencia del procedimiento, varias familias denunciaron haber quedado temporalmente impedidas de ingresar a sus viviendas y pertenencias.
Los habitantes reiteran su pedido de intervención a las autoridades competentes para que se revise la legalidad de las actuaciones posteriores al remate y se determine si las diligencias ejecutadas se ajustaron al marco jurídico aplicable a los casos de copropiedad.
Hasta el cierre de esta edición, no se había conocido un pronunciamiento oficial de las autoridades judiciales respecto a los cuestionamientos planteados por los moradores.
(Redacciòn Ibarra).– La mañana de este lunes, varias personas que realizaban actividad física en el circuito de Yahuarcocha alertaron a las autoridades tras observar el cuerpo de una mujer flotando cerca de la orilla de la laguna.
Tras recibir la notificación, efectivos de la Policía Nacional y miembros del Cuerpo de Bomberos de Ibarra acudieron al sitio para acordonar el área y recuperar el cadáver. Posteriormente, se iniciaron las diligencias investigativas para determinar las circunstancias del fallecimiento.
Las primeras indagaciones apuntan a un posible ahogamiento. La víctima fue recuperada mientras vestía ropa deportiva, según informaron las autoridades. Personal especializado de la Dirección Nacional de Delitos Contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased), junto con agentes de Criminalística y el vehículo de medicina legal, efectuó el levantamiento del cuerpo y la recopilación de indicios.
La fallecida fue identificada como Rita H., de 85 años y de nacionalidad ecuatoriana.
De acuerdo con información preliminar proporcionada por una fuente policial, durante la inspección inicial no se evidenciaron signos de violencia en el cuerpo, por lo que, en principio, se descarta la intervención de terceros. No obstante, serán los exámenes médico-legales los que determinen con exactitud la causa de la muerte.
(Redacciòn Antonio Ante).- La fuerte lluvia registrada la tarde de ayer volvió a evidenciar un problema que se repite año tras año en Atuntaqui. Varias calles de la ciudad y sectores de la vía Panamericana E35 sufrieron anegamientos, especialmente en el carril sur-norte del ingreso a la urbe, donde la acumulación de agua dificultó el tránsito vehicular y provocó una importante congestión.
Las inundaciones en este sector no son nuevas. Desde la construcción de la autovía E35 y la incorporación del paso a desnivel de Atuntaqui, alrededor del año 2010, los episodios de acumulación de agua han sido recurrentes durante la temporada invernal. La obra permitió que el tránsito entre Ibarra y Otavalo evite ingresar al centro de la ciudad, pero también modificó la dinámica del drenaje en la zona.
Extraoficialmente, se señala que uno de los principales problemas es la presencia de una acequia que debería ser entubada o embovedada para evitar que el agua desemboque en este punto. Además, se advierte sobre la falta de colectores pluviales con capacidad suficiente para captar y evacuar el agua que desciende desde sectores altos como Andrade Marín.
Según información conocida por este medio, la concesionaria encargada de la administración y mantenimiento de la autovía sostiene que los sumideros ubicados dentro de la E35 se encuentran operativos y reciben mantenimiento de manera regular, al tratarse de infraestructura bajo su competencia. Desde esa perspectiva, la responsabilidad de controlar y canalizar las aguas lluvias provenientes de la parte alta correspondería al Municipio de Antonio Ante.
Desde el punto de vista técnico, el paso a desnivel funciona como un punto bajo, por lo que el agua superficial tiende naturalmente a concentrarse allí. Cuando la capacidad de alcantarillas, sumideros o sistemas de drenaje resulta insuficiente, el agua se acumula rápidamente y termina afectando la circulación vehicular.
Un estudio de 2023 al que tuvimos acceso defiende que: «La falta de planificación y diseño adecuado para enfrentar el crecimiento poblacional y urbano ha provocado que la infraestructura existente sea insuficiente para soportar lluvias intensas», lluvias como la de este jueves. Asimismo, el taponamiento de sumideros por basura, hojas o sedimentos puede reducir significativamente la capacidad de evacuación del agua, agravando la situación.
A ello se suma que la construcción de la autovía incrementó considerablemente las superficies impermeables. Mientras anteriormente parte del agua podía infiltrarse en terrenos naturales, hoy grandes extensiones de asfalto y hormigón aceleran la escorrentía y aumentan el volumen de agua que llega a los sistemas de drenaje.
Sin embargo, el problema parece ir más allá del paso a desnivel. Las inundaciones también afectan calles internas de Atuntaqui, parques y vías que conectan con la Panamericana, lo que apunta a una problemática urbana más amplia relacionada con la falta de capacidad hidráulica de los colectores, el crecimiento urbano sin una ampliación proporcional de la infraestructura de drenaje y calles que terminan funcionando como canales naturales de escorrentía.
(Redacciòn Ibarra).- Pese a haber sido identificado y aprehendido tras un robo ocurrido en 2025, un presunto delincuente señalado por el hurto de cilindros de gas volvió a ser captado por cámaras de seguridad cometiendo un nuevo hecho delictivo en la ciudad de Ibarra.
El primer caso se registró el 21 de noviembre de 2025, cerca de las 13:50, en una vivienda ubicada en la calle Luis Felipe Borja. Las cámaras de seguridad registraron cómo el individuo ingresó al inmueble tras aparentemente forzar las seguridades y sustrajo varios cilindros de gas que posteriormente fueron cargados en un taxi para huir del lugar.
Tras la difusión de las imágenes, el sujeto habría sido identificado como Anderson P., quien posteriormente fue aprehendido en un operativo ejecutado en la parroquia Alpachaca por el presunto delito de hurto. De acuerdo con información preliminar, registraría antecedentes penales y procesos judiciales pendientes.
Sin embargo, menos de un mes después, el 20 de diciembre de 2025, el mismo individuo volvió a ser captado por cámaras de seguridad en un domicilio de la calle Galo Plaza Lasso, en el sector del parque Céntrica, a pocos metros del ECU 911. En esa ocasión actuó junto a dos mujeres que permanecían vigilando en el exterior mientras él irrumpía en la vivienda utilizando un objeto metálico.
Las grabaciones muestran cómo logró sustraer un cilindro de gas, regresó al inmueble, manipuló una cámara de seguridad e intentó llevarse otros dos tanques. No obstante, al escuchar ruidos en el interior de la vivienda, abandonó el lugar apresuradamente.
Pese a estos antecedentes, el sujeto reapareció nuevamente la tarde de ayer, cerca de las 14:00, en el sector del parque San Agustín, sobre la calle Rocafuerte. Vecinos denunciaron un nuevo robo y las cámaras de seguridad volvieron a registrar al mismo ciudadano manipulando una puerta hasta conseguir ingresar a una vivienda.
Según las imágenes, el individuo recorrió el inmueble y posteriormente salió cargando varios objetos de valor, entre ellos un cilindro de gas, para luego abandonar el sector.
La reincidencia del sospechoso ha generado preocupación entre moradores de distintos barrios de Ibarra, quienes cuestionan que, pese a haber sido identificado y vinculado a hechos similares, continúe apareciendo en nuevos casos de robo registrados por cámaras de seguridad.
(Redacciòn Quito).-. La pasión por el fútbol no solo se refleja en los estadios o frente a una pantalla. En Ecuador también queda registrada en las actas de nacimiento. Entre 2018 y 2026, miles de familias ecuatorianas eligieron para sus hijos nombres inspirados en reconocidas figuras del fútbol mundial y nacional.
De acuerdo con datos del Registro Civil, Neymar encabeza la lista de nombres futbolísticos más populares en el país, con 3.847 inscripciones. Le siguen Kylian con 2.815 registros, James con 2.136, Kendry con 1.985, William con 1.693, Lionel con 1.549 y Ronaldo con 1.006.
La tendencia evidencia cómo los referentes deportivos trascienden las canchas y se convierten en fuente de inspiración para miles de familias al momento de elegir el nombre de sus hijos.
La influencia de las grandes estrellas del fútbol también se refleja en nombres asociados a dos de los jugadores más emblemáticos de la historia reciente. Entre 2018 y 2026 se registraron 178 personas con el nombre Cristiano y 38 con el nombre Messi, en referencia a Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, protagonistas de una de las rivalidades más recordadas del deporte mundial.
A nivel territorial, la provincia del Guayas concentra la mayor cantidad de registros de los nombres futbolísticos más populares del país. Allí se contabilizan 884 personas llamadas Kylian, 581 Neymar, 509 Kendry, 500 William y 489 James. En el caso de Cristiano, Guayas también lidera con 10 registros, mientras que Messi tiene su mayor presencia en Cotopaxi, con dos inscripciones.
Aunque la creatividad de las familias ecuatorianas es amplia, la normativa nacional establece límites para proteger la dignidad de niñas y niños. La legislación vigente permite al Registro Civil rechazar nombres que puedan resultar ofensivos, ridículos o que expongan a los menores a situaciones de discriminación o acoso.
Con la próxima Copa Mundial de la FIFA a desarrollarse en Estados Unidos, México y Canadá, no se descarta que nuevas figuras del fútbol internacional y ecuatoriano inspiren futuras generaciones de nombres. Después de todo, antes de marcar goles o levantar trofeos, toda historia comienza con una identidad.