Las camionetas 4×4 por su versatilidad son las más cotizadas por los delincuentes

(Redacción Ecuador).- En Ecuador, el incremento del robo de vehículos mantiene en alerta a autoridades, aseguradoras y ciudadanía. Un caso emblemático ocurrió en septiembre de 2023, cuando delincuentes sustrajeron cinco camionetas Chevrolet D-Max de un concesionario en Quito en una sola madrugada . Los guardias de seguridad fueron sometidos y los ladrones incluso removieron los sistemas de rastreo de las camionetas para evitar su localización . Este audaz robo evidenció la alta demanda de las D-Max en el mercado negro y puso de relieve una preocupante tendencia nacional: estas camionetas, fabricadas por Isuzu (y comercializadas por Chevrolet en Ecuador), se han posicionado entre los vehículos más robados del país.
¿Por qué la D-Max es de las más robadas?
Diversos factores convergen para hacer de la Chevrolet D-Max un objetivo codiciado por los ladrones. En primer lugar, se trata de un modelo sumamente popular: fue el vehículo más vendido en Ecuador en 2021 , lo que significa que hay miles de unidades circulando en el país. Esta abundancia facilita su reventa ilegal (los delincuentes pueden camuflar una D-Max robada entre tantas similares) y asegura una alta demanda de autopartes en el mercado negro. De hecho, representantes del sector aseguran que el robo de vehículos y de partes y piezas se ha disparado debido a la crisis de inseguridad , alimentando un lucrativo comercio clandestino de repuestos.
Otro aspecto es la facilidad para vulnerar la seguridad de muchas camionetas. Expertos señalan que modelos de pickups populares carecen de tecnología avanzada en alarmas o cerraduras, lo que hace más sencillo forzarlos o encenderlos sin llave . Las D-Max, sobre todo en versiones más básicas o antiguas, podrían no contar con inmovilizadores electrónicos sofisticados, volviéndolas presa fácil frente a delincuentes con conocimientos mecánicos. Esta vulnerabilidad contrasta con su alto valor: cada D-Max nueva está valorada en torno a USD 30.000 , y sus componentes (motores, computadoras, carrocería) alcanzan precios elevados si se venden por separado en el mercado negro.
Además, las camionetas como la D-Max resultan atractivas por su versatilidad y potencia. Fuentes policiales indican que muchos vehículos robados son luego desmantelados para vender piezas o incluso utilizados para cometer otros delitos . En Ecuador se ha detectado que el crimen organizado muestra especial interés en camiones de carga, vehículos 4×4 y camionetas, debido a su utilidad para transportar mercadería ilícita o movilizarse en zonas rurales . No en vano, gremios automotrices han advertido que bandas delictivas usan vehículos robados en actividades como extorsiones y secuestros . Una camioneta robusta como la D-Max, capaz de circular en terrenos difíciles, puede servir a esos fines, incrementando su “valor estratégico” para la delincuencia.
Finalmente, la facilidad de reventa juega un rol importante. Al ser un modelo popular en sectores agropecuarios, de la construcción y entre emprendedores, existe un amplio mercado informal dispuesto a comprar camionetas o partes a menor precio, sin preguntar procedencia. Algunos robos trascienden fronteras: autoridades de Colombia alertaron en 2023 sobre una modalidad en la que vehículos alquilados en Ecuador son robados y llevados fuera del país; de enero a septiembre, más de 15 autos robados en Ecuador fueron recuperados en Colombia . Esto sugiere que ciertas D-Max podrían ser sacadas del territorio ecuatoriano para ser vendidas ilegalmente en países vecinos, complicando aún más su rastreo.
En suma, alta demanda comercial, poco deterrente tecnológico, valiosas autopartes y utilidad para el crimen organizado conforman el cóctel de razones por las que la D-Max se ha convertido en “el botín preferido” de los ladrones. Tanto es así que compañías de seguros han tomado nota: algunas han excluido temporalmente a la D-Max de sus pólizas (junto a otros modelos muy robados) debido a la alta siniestralidad por robos . En agosto de 2023, por ejemplo, Zurich Seguros dejó de asegurar nuevas D-Max, y Mapfre hizo lo propio requiriendo obligatoriedad de rastreo satelital para asegurarlas . Esta reacción de las aseguradoras refleja la magnitud del problema y el riesgo excepcional que representa este modelo.
Cifras en ascenso: robos de vehículos desde 2023
Las estadísticas oficiales confirman que el robo de vehículos en Ecuador está en niveles alarmantes y en ascenso en los últimos años. Según datos de la Fiscalía General del Estado, entre enero y octubre de 2023 se denunciaron 8.851 robos de carros en el país . Esta cifra es similar a la de 2022 en el mismo periodo (que cerró con alrededor de 11 mil vehículos sustraídos en todo el año), pero representa un 60% más incidentes que los ocurridos en 2021 . Para tener perspectiva histórica, en 2019 se registraron 5.653 robos de vehículos, de modo que en apenas tres años el delito se duplicó con creces, llegando a 11.372 casos en 2022 . La tendencia 2023 se mantenía en esos picos: hasta junio de 2023 ya iban 5.025 vehículos robados reportados, prácticamente la misma tasa alta del año anterior .
Las cifras de 2025 tampoco dan respiro. En la capital, por ejemplo, el Comando de Policía de Quito reportó un aumento del 81% en robos de autos al comparar enero-mayo de 2024 con el mismo periodo de 2023 . A nivel nacional, el primer trimestre de 2025 mostró incrementos en varias provincias, manteniendo la problemática en niveles críticos. Esta realidad ha llevado a que el país se ubique incluso en rankings internacionales poco envidiables – Ecuador apareció en 2023 dentro del Top 10 de países con mayor criminalidad a nivel mundial, en parte debido a estos delitos contra la propiedad .
¿Dónde pegan más los robacarros? Los datos señalan que la costa ecuatoriana es la más golpeada. La provincia de Guayas (con su urbe principal Guayaquil) ocupa el primer lugar en incidencia: concentró cerca del 36% de todos los robos vehiculares en el primer semestre de 2023 . Le siguen zonas también costeras o de vías transitadas: Los Ríos (23% de los casos, especialmente en la ciudad de Quevedo) y Santo Domingo de los Tsáchilas (19%) . Pichincha, donde está Quito, aportó alrededor del 8% en ese periodo , aunque en números absolutos anuales suele disputar el segundo lugar. Estadísticas acumuladas recientes ubican a Guayas y Pichincha al tope de la lista, seguidas de Santo Domingo, Los Ríos y Manabí como las provincias con más robos de vehículos reportados . Es evidente que las grandes urbes portuarias y zonas con corredores viales estratégicos son el caldo de cultivo ideal para este delito: allí confluyen mayor parque automotor, redes delictivas bien estructuradas y facilidades para ocultar o dispersar rápidamente los vehículos sustraídos.
Otro dato relevante es el tipo de vehículo más robado. Si bien cualquier auto puede ser blanco, en 2023 se observó un auge en el robo de pickups, todoterrenos y camiones – justamente vehículos como la D-Max – tal como se mencionó anteriormente. De igual manera, las motocicletas han sufrido un auge todavía mayor: hasta agosto de 2023 se denunciaron 10.131 robos de motos, superando las cifras de años previos . Esto refleja una diversificación de los objetivos de las bandas, que buscan desde autos compactos urbanos hasta camionetas y motos utilitarias, cada uno con su nicho de reventa ilícita.
Las 10 marcas más robadas desde 2023
El fenómeno del robo de vehículos en Ecuador no distingue origen: abarca desde modelos japoneses hasta americanos y chinos. Sin embargo, algunas marcas destacan por aparecer con mayor frecuencia en las denuncias. De acuerdo con un informe de la empresa de rastreo satelital Tracklink, las siguientes son las 10 marcas de vehículos más robadas en Ecuador en los últimos años.
En el primer lugar se encuentra Chevrolet, que no sorprende dada su amplia cuota de mercado en Ecuador – recordemos que bajo esta marca se venden modelos muy populares, incluida la D-Max. Le sigue Hino, especializada en camiones, lo cual coincide con el auge del robo de transporte pesado reportado en 2023 . Marcas asiáticas como Hyundai, Mazda, Kia y Nissan también figuran en los primeros puestos, reflejo de la gran cantidad de vehículos de esas procedencias en el país. Llaman la atención las chinas JAC y Great Wall en la lista: en la última década han ganado terreno en el mercado ecuatoriano con SUV y camionetas a precios competitivos, y aparentemente los ladrones han seguido esa tendencia. Cierran el ranking Toyota (donde pick-ups Hilux y 4×4 Fortuner son objetivos frecuentes) y Suzuki (con modelos como Grand Vitara muy difundidos).
Este “top 10” del robo sugiere que los delincuentes van tras las marcas más comunes y utilitarias. No necesariamente porque un Chevrolet o un Kia sean intrínsecamente más fáciles de robar que un Mercedes, sino porque hay mayor oferta y demanda: es más rentable robar donde hay volumen (más unidades para elegir y más compradores de repuestos usados). También influye el factor de seguridad de fábrica – varias marcas de gama media pueden carecer de sistemas avanzados antirrobo en modelos antiguos, a diferencia de marcas premium que incorporan tecnología de punta. Con todo, ninguna marca está exenta: incluso vehículos lujosos han sido blanco (por ejemplo, Toyota Fortuner y Ford F-150 aparecen en las listas de exclusión de aseguradoras por alto riesgo ). En definitiva, la estadística de marcas más robadas es un reflejo tanto de la popularidad en el parque automotor como de las oportunidades que explota la delincuencia.
El impacto y las respuestas ante la ola de robos
El incremento de robos de camionetas D-Max y de vehículos en general ha generado preocupación en distintos sectores y ha motivado respuestas concretas. Por un lado, las aseguradoras han tenido que ajustar sus políticas. La siniestralidad (pagos por robos) en seguros de autos subió al 75% a julio de 2023, cuando históricamente rondaba el 54% . Esto llevó a que compañías como Zurich, Mapfre y Seguros Constitución emitieran comunicados excluyendo temporalmente de cobertura a modelos proclives al robo. En todos esos listados figura la Chevrolet D-Max como una de las camionetas vetadas para nuevos seguros , junto a otros vehículos muy sustraídos (Chevrolet Sail, Kia Picanto, Toyota Hilux, etc.). Incluso en casos donde no se niega el seguro, se exige al cliente instalar dispositivos de rastreo satelital y pagar primas notablemente más altas para mitigar el riesgo. Un propietario de SUV relató que su póliza se encareció más de un 60% en 2023 y solo obtuvo renovación tras colocar un GPS en el auto . La situación se ha vuelto tan crítica que el ramo de seguros vehiculares en 2023 acumuló pérdidas técnicas por USD 10 millones hasta julio , forzando medidas drásticas de las aseguradoras para evitar la quiebra.
Por otro lado, el sector automotor y financiero ha alzado la voz pidiendo acciones al Estado. A raíz del sonado robo de las cinco D-Max en Quito, gremios como la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (AEADE), la Federación de Empresas de Seguros (Fedeseg) y la Asociación de Bancos unieron esfuerzos para exigir mayores controles . Entre las propuestas planteadas al Gobierno está modernizar el registro nacional del parque automotor – es decir, mejorar la trazabilidad de la propiedad vehicular para dificultar la reventa de carros robados . También solicitan endurecer la supervisión en los trámites de transferencia de vehículos usados, de modo que un ladrón no pueda legalizar fácilmente un auto ajeno con documentos falsificados . Otras ideas incluyen implementar la identificación digital vehicular (una especie de chip o etiqueta electrónica en cada automotor) y fortalecer el control a deshuesaderos y venta de repuestos de segunda mano, que muchas veces son la última parada de los vehículos robados.
Mientras las políticas de fondo toman forma, la Policía Nacional reporta algunos golpes contra esta modalidad delictiva. En lo que va de 2024, solo en Quito se habían recuperado más de 200 vehículos robados a mayo , gracias a operativos que desarticularon centros de acopio de autopartes y el uso de tecnología de rastreo. No obstante, la tasa de recuperación sigue siendo baja respecto al volumen de robos; de allí la importancia de la prevención. Los expertos recomiendan a los dueños de camionetas y autos más buscados tomar medidas extra de seguridad: instalación de alarmas sofisticadas, traba de volante o pedal, GPS oculto, láminas de seguridad en vidrios e incluso estacionar en lugares seguros e iluminados siempre que sea posible . Estas precauciones, aunque no infalibles, pueden disuadir a los delincuentes o facilitar la localización del vehículo en caso de hurto.










