(Redacción Ibarra).— Hace pocas horas, habitantes de Ambuquí se movilizaron en rechazo a las operaciones de una planta de asfalto, la cual —según denuncian— habría incumplido varios acuerdos establecidos previamente.
Los moradores recuerdan que hace exactamente un año ya protagonizaron un plantón, tras una resolución de la asamblea popular y dirigentes del sector, bloqueando la vía en señal de protesta por las afectaciones que, aseguran, genera la planta.
Entre los principales reclamos se mencionan presuntos problemas de salud en la población, así como el deterioro del paisaje natural del sector considerado de alto valor turístico y una de las principales fuentes de ingreso para las familias.
(Redacción Ibarra).- La comunidad de Ambuquí, perteneciente al cantón Ibarra al nororiente de la provincia de Imbabura, continúa en pie de lucha. Con movilizaciones y bloqueo de vías, exigen el cierre definitivo de una mina y su respectiva planta de asfalto, que según denuncian, afecta gravemente a la salud de los moradores y al desarrollo turístico de la zona.
Los habitantes aseguran que las emisiones de gases y partículas contaminantes están generando molestias respiratorias, irritación ocular y malestar general tanto en los habitantes como en turistas. Además, mencionan que el fuerte olor a asfalto causa incomodidad entre quienes visitan este destino reconocido por su clima cálido.
En un conversatorio efectuado por la comunidad, al que fueron invitados representantes del Ministerio del Ambiente y otras autoridades, se esperaba tratar posibles soluciones. Sin embargo, la ausencia de dichas entidades generó malestar y dejó sin respuesta los reclamos ciudadanos. La comunidad también cuestiona las concesiones mineras otorgadas en la zona, que no responderían a una escala artesanal sino industrial, sin contar, según afirman, con el consentimiento previo de los pobladores.
Homero Benavides, dirigente de la comunidad, manifestó que los pobladores han recibido amenazas e incluso intimidaciones con armas de fuego por parte de personas vinculadas a los propietarios de la planta, lo que ha encendido aún más las alarmas sobre la vulnerabilidad de quienes alzan su voz.
Elena Yépez, habitante de la zona, señala que la planta de asfalto ha generado una evidente contaminación del aire, mientras que la actividad minera está provocando una degradación ambiental visible: “Una parte de la loma ya está siendo destruida, se nota cómo va desapareciendo poco a poco”, expresó con preocupación.
Esta mañana, autoridades locales, medios de comunicación y moradores realizaron un recorrido por la zona afectada para constatar los daños y reforzar los pedidos de intervención estatal. “Ambuquí no es zona industrial, es un lugar turístico, y queremos que se respete esa esencia”, comentó uno de los habitantes.
Luego de este recorrido se estableció una mesa de diálogo en la cual se determinaron varios acuerdos, entre los que se destaca una nueva revisión con equipos técnicos especializados para poder determinar el grado de afectación de una forma real en la zona, además de la revisión minuciosa de los permisos de uso de suelo y ambientales que fueron otorgados para esta actividad minera. A las 13h30 minutos, en medio de varias intervenciones salió humo blanco y se pudo habilitar la vía. Este miércoles 30 de abril se realizará un nuevo recorrido con todas las autoridades para poder verificar todos los cumplimientos establecidos en la mesa de diálogo.