(Redacción Ecuador).- Un video registrado desde el interior de un bus de la cooperativa San Cristóbal, que cubría la ruta Tulcán – Guayaquil, captó una escena que refleja el terror que viven hoy los transportistas en todo el Ecuador.
En las imágenes se observa cómo, cerca de las 23:02, el conductor de la unidad avanza por la carretera cuando de pronto se escuchan varias detonaciones. Los pasajeros reaccionan con gritos y nerviosismo mientras los impactos de bala rompen el parabrisas delantero, enviando fragmentos de vidrio hacia el interior.
El conductor, claramente en peligro, se agacha para protegerse mientras mantiene el control del volante y acelera para no detenerse, intentando escapar del ataque.
En el video se aprecia cómo continúa avanzando a pesar de los disparos, mientras el ayudante del bus utiliza su teléfono para llamar al ECU 911 y pedir auxilio inmediato.
Las balas atraviesan el parabrisas y pasan peligrosamente cerca del conductor, mientras se ve por la ventana lateral la presencia de una camioneta que persigue al bus, con los asaltantes que intentan obligarlos a frenar para abordar la unidad.
Finalmente, gracias a la arriesgada maniobra del conductor, la unidad logra evadir a los delincuentes y huir de la emboscada, mientras los pasajeros permanecen estremecidos por el ataque.
Este video confirma una modalidad de asalto que, según transportistas, se ha vuelto recurrente en varias vías del país, especialmente en sectores de la vía a la Costa.
(Redacción Ibarra).- Un proceso de socialización con propietarios de supermercados, bodegas, hipermarkets y negocios en mercados del cantón Ibarra para informar sobre las nuevas disposiciones para el transporte de carga pesada con capacidad superior a 3.5 toneladas, ha iniciado la Empresa Pública de Movilidad del Norte.
Estas medidas, contempladas en el proyecto de Ordenanza para la regulación y control de la circulación vehicular en el cantón, establecen horarios específicos para carga y descarga, así como rutas exclusivas para el ingreso y egreso a la ciudad, con el fin de reducir el congestionamiento vehicular y mejorar la movilidad urbana.
Mauricio Larrea, gerente de transporte y planificación de esta institución, explicó que esta regulación responde a un análisis técnico que busca equilibrar las necesidades comerciales con el flujo vehicular de la ciudad. “Se han definido horarios exclusivos para la carga y descarga de productos en estos establecimientos, que serán de 09h00 a 11h30 y de 19h00 a 6h00, a fin de evitar congestionamientos en las horas de mayor circulación”, señaló Larrea.
Además, dijo que, se han determinado rutas específicas para que estos vehículos ingresen y salgan de la ciudad de manera ordenada, sin interferir con el tránsito habitual. Esta planificación tiene como objetivo optimizar la movilidad y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
Por su parte, Michael Jiménez, titular de Movidelnor, destacó los beneficios de esta medida para la ciudad. “Con estas acciones, buscamos no solo reducir los tiempos de desplazamiento para los ciudadanos, sino también minimizar el desgaste de las vías y mejorar la seguridad en ellas”, afirmó.
Sin embargo, se han previsto excepciones para situaciones especiales como manifestaciones, cierres viales, paros, daños mecánicos, accidentes y abastecimiento médico. En estos casos, se permitirá el ingreso de vehículos pesados fuera de los horarios establecidos, siempre que cuenten con escolta de Agentes Civiles de Tránsito, a fin de evitar posibles robos de mercancía en contextos de conmoción social.
Hasta el 15 de mayo, continuará la fase de socialización de estas nuevas políticas públicas, antes de iniciar los controles respectivos para garantizar su cumplimiento.
(Redacción Ibarra).- La alerta se ha extendido en Imbabura: la escopolamina, o “burundanga”, es utilizada por delincuentes para anular la voluntad de sus víctimas y robarles todo. La provincia de Imbabura, al norte de Ecuador, enfrenta un preocupante auge de robos perpetrados con esta sustancia. Desde 2024, estos casos pasaron de ser hechos aislados a convertirse en sucesos recurrentes, generando temor en la población. La escopolamina (conocida popularmente como “burundanga” o incluso “droga zombie”) es una droga que provoca desorientación y sumisión en la víctima, con secuelas potencialmente muy graves, desde pérdida permanente de la memoria hasta trastornos psicológicos, e incluso riesgo de muerte en dosis altas
En Imbabura, la Policía Nacional ha reportado casos que involucran a víctimas de distintas edades, desde adultos mayores hasta gente joven. A inicios de 2025, al menos dos nuevos incidentes encendieron aún más las alarmas, incluyendo a víctimas insospechadas como un niño de corta edad y una mujer en la localidad de Atuntaqui. La creciente frecuencia de estos delitos ha puesto en vilo a la ciudadanía, que ve con preocupación cómo la inseguridad ligada a la escopolamina va en aumento.
Modalidades y lugares de riesgo
Bares y discotecas. Los centros de diversión nocturna se han convertido en escenarios propicios para estos robos. Autoridades advierten que bandas delictivas utilizan a mujeres atractivas para atraer a hombres que asisten solos a bares o discotecas; tras un rato de coqueteo, en el momento menos esperado colocan la sustancia en el licor de la víctima o en algún objeto que ésta toque, dejándola indefensa. En Otavalo, destino turístico de Imbabura, se ha reportado la presencia de grupos criminales que operan en discotecas de la denominada “Zona Rosa” del centro de la ciudad (Valle del Amanecer) para escopolaminar y desvalijar a clientes desprevenidos.
Calles y espacios públicos. Otros casos ocurren a plena luz del día en sitios concurridos. Personas de la tercera edad han sido abordadas en calles céntricas mediante engaños: delincuentes que ofrecen falsos negocios o ayuda, mientras aprovechan para inducirles la droga y manipularlas a voluntad
Parques y plazas tampoco están exentos: en Ibarra, un video reciente mostró cómo una sospechosa tomó de la mano a un niño cerca del Parque La Cometa, y el menor inmediatamente perdió la conciencia y obedeció las órdenes de la desconocida por varias cuadras. El hecho causó conmoción, al evidenciar que incluso menores de edad pueden ser blanco de esta modalidad.
Transporte público. Las terminales de buses y el transporte interprovincial figuran igualmente entre los lugares de riesgo. En el terminal terrestre de Ibarra, por ejemplo, una ciudadana denunció que su sobrina fue drogada con escopolamina tras retirar dinero, en lo que sería un caso de “sacapintas” (atracadores que siguen a quienes salen del banco) empleando este químico. Los delincuentes habrían aprovechado la aglomeración y el descuido en la estación para actuar sin levantar sospechas. Modalidades similares se han reportado en otras regiones del país, donde pasajeros de autobús son abordados por desconocidos que les ofrecen alimentos o bebidas contaminadas con el fin de robarles durante el viaje.
Citas engañosas. En la era digital, los antisociales incluso aprovechan las redes sociales y aplicaciones de citas para tender trampas. Un caso documentado en Ibarra reveló que una mujer contactó a su víctima mediante la app Tinder, se ganó su confianza en línea y luego, durante un encuentro en persona, lo drogó con escopolamina para robar en su domicilio sin que él pudiera oponer resistencia. De igual forma, autoridades alertan sobre desconocidos que entablan amistad en la calle o por internet y, tras ganarse la simpatía de la víctima, ofrecen bebidas o bocadillos adulterados con la sustancia para ejecutar el robo de manera limpia, sin violencia visible.
Las autoridades, por su parte, han reconocido el problema e iniciado algunas medidas. A nivel local, la Policía Nacional ha emprendido charlas de prevención y operativos informativos en las comunidades. En la parroquia Andrade Marín (cantón Antonio Ante), por ejemplo, se lanzó una campaña luego de un caso en el que dos mujeres drogaron con escopolamina a una víctima, la llevaron en taxi hasta su vivienda y le sustrajeron sus pertenencias
A nivel nacional, la institución policial también ha emitido alertas sobre el uso de esta sustancia. Se insiste en la corresponsabilidad ciudadana: recomiendan no aceptar bebidas de extraños, desconfiar de situaciones “demasiado buenas para ser verdad” y reportar inmediatamente cualquier posible caso. Hasta el momento no se han anunciado detenciones específicas relacionadas con esta ola de robos en Imbabura, pero las investigaciones continúan su curso para dar con los responsables. Las autoridades aseguran que cada pista está siendo analizada, aunque admiten que enfrentar este delito no es sencillo debido a que las víctimas suelen no recordar detalles de sus agresores ni de lo ocurrido, lo que dificulta la identificación de los delincuentes.
Recomendaciones de prevención
Ante la sospecha de haber sido drogado(a) con escopolamina (síntomas repentinos de mareo, confusión o somnolencia sin causa aparente), busque ayuda de inmediato: aléjese del posible delincuente, diríjase a un lugar seguro con otras personas y llame al 911 lo antes posible
No aceptar bebidas (tragos, refrescos, etc.) de personas desconocidas en discotecas, bares u otros lugares de entretenimiento.
No descuidar su bebida: mantenga su vaso o botella siempre a la vista y bajo su control en todo momento.
Desconfiar de extraños que ofrezcan regalos, objetos o muestras gratuitas (por ejemplo, perfumes o folletos), ya que podrían estar impregnados de escopolamina para inducirlo a tocar o inhalar la sustancia.
Preferir salir acompañado en sus actividades recreativas nocturnas. Los delincuentes suelen fijarse en personas que están solas, por ser blancos más fáciles de abordar sin testigos.
En primeras citas con personas desconocidas, reunirse en lugares públicos y concurridos, evitando acudir a domicilios privados o invitar a extraños a su vivienda.
Avisar a un amigo o familiar de confianza sobre sus planes cuando tenga una cita: informe dónde, cuándo y con quién se va a encontrar, de forma que alguien cercano esté al tanto de su ubicación.
Ser precavido al retirar dinero de bancos o cajeros: vigile su entorno, evite distracciones y no acepte ayuda inesperada de extraños durante el retiro de efectivo.