(Redacciòn Imbabura).- La flor imbabureña vuelve a florecer en los mercados internacionales. Durante la temporada por el Día de la Madre, considerada la segunda más fuerte para la industria florícola ecuatoriana después de San Valentín, el país exportó cerca de 24.800 toneladas de flores desde el aeropuerto de Quito, registrando un incremento del 16 % en comparación con el mismo periodo del año anterior.
En provincias como Imbabura, junto a Pichincha y Cotopaxi, las fincas florícolas intensificaron su producción entre abril y mayo, con jornadas extendidas para abastecer la alta demanda internacional. La temporada se desarrolló durante 21 días, desde el 16 de abril hasta el 6 de mayo.
La rosa ecuatoriana continúa siendo la protagonista de los envíos, representando el 73 % de las exportaciones florícolas del país. Las variedades rojas, rosadas y en tonos pastel fueron las más solicitadas por mercados internacionales, destacando por su tamaño, duración y calidad.
Gran parte de la carga aérea tuvo como destino Miami, ciudad que funciona como uno de los principales centros de distribución mundial de flores hacia otros continentes.
En medio de esta temporada, la flor imbabureña mantiene su presencia como uno de los productos emblemáticos de exportación, impulsando además alrededor de 120 mil plazas de empleo vinculadas al sector florícola ecuatoriano.
(Redacción Ecuador).- El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) informó que la pobreza extrema en Ecuador bajó al 10,4 % a nivel nacional en junio de 2025, lo que representa que alrededor de 220 mil personas han salido de esta condición en el último año. Según el informe, en las zonas urbanas la pobreza extrema disminuyó al 3,5 %, mientras que en áreas rurales se mantiene elevada, con un 25,1 %, lo que significa que una de cada cuatro personas en el campo vive en condiciones de extrema precariedad.
Pese a la aparente mejora, el propio INEC señaló que no existe una diferencia estadísticamente significativa con respecto a junio de 2024, lo que evidencia que el cambio es leve y no representa una transformación estructural en las condiciones de vida de los ecuatorianos más vulnerables.
En contraste con los datos oficiales, ciudadanos en distintas partes de la provincia expresan que la realidad económica cotidiana sigue siendo compleja. En recorridos realizados en Ibarra, Cotacachi y Otavalo, se constata un aumento del comercio informal, empleos por horas y una creciente dificultad para cubrir el costo de la canasta básica. Muchas personas indican que, aunque no se consideren dentro del umbral de pobreza extrema, sus ingresos han disminuido y sus condiciones laborales se han precarizado.
“Los datos pueden decir que hay menos pobreza, pero en mi barrio cada vez hay más gente vendiendo en las calles o buscando trabajo”, señala Silvia Aguirre, madre de familia oriunda de la ciudad de Ibarra. Este tipo de testimonios refleja una desconexión entre las cifras oficiales y la percepción ciudadana, que se inclina más hacia la incertidumbre económica y la inestabilidad laboral.
Mientras tanto, algunos analistas económicos advierten que la mejora registrada por el INEC, aunque positiva, podría ser frágil y desigual. El empleo adecuado sigue estancado y la informalidad laboral supera el 55 %, lo que impide que amplios sectores de la población accedan a una seguridad económica sostenida. Aseguran que, sin políticas públicas orientadas a la generación de empleo formal y a la redistribución efectiva de la riqueza, los avances podrían revertirse con facilidad.
(Redacción Imbabura).- Con el aumento del costo de vida en el país, surge una particular interrogante: ¿Cuál es la ciudad más cara para residir dentro de la provincia de Imbabura? Aunque Otavalo, Ibarra y Cotacachi encabezan la lista de urbes con mayor actividad económica y crecimiento urbano, el valor de la vida varía según factores como vivienda, alimentación, servicios y transporte.
Según datos del sitio especializado «Cuánto cuesta vivir en Ecuador», en Cotacachi, el alquiler mensual de un apartamento de una habitación en el centro urbano ronda los $287.50, mientras que uno de tres habitaciones puede alcanzar los $450.00. Por otro lado, en Ibarra, los precios son ligeramente más bajos, con apartamentos de una habitación en el centro por aproximadamente $236.25 y de tres habitaciones por $482.63. Otavalo mantiene un costo de renta mensual de alrededor de $150.00 y $300.00 por apartamentos de 1 a 3 habitaciones respectivamente. En cantones como Antonio Ante se pueden encontrar departamentos entre $150 y $250, mientras que en Pimampiro y Urcuquí la renta no supera los 180 dólares.
La percepción ciudadana también es un indicador importante. Algunos habitantes consultados en Ibarra, Cotacachi y Otavalo coinciden en que los precios han subido notablemente en los últimos dos años, especialmente en productos de la canasta básica, arriendos y transporte urbano.
“Yo pagaba $250 por el arriendo en Cotacachi y ahora me piden $300. Además, todo está más caro: el arriendo, la comida, la gasolina…”, comenta Luis Sarzosa, residente en Cotacachi. Esta opinión evidencia que la ciudad ha experimentado un alza en la adquisición de viviendas debido a la residencia de ciudadanos extranjeros, lo que ha provocado una valorización notable del suelo urbano y servicios inmobiliarios.
“En Ibarra, los servicios básicos y el transporte también subieron. Antes gastaba menos de $20 al mes para movilizarme; ahora se va a casi $35 porque me traslado todos los días en mi vehículo y la gasolina ha subido bastante”, señala Jordy Paz, estudiante universitario.
En Otavalo, ciudad conocida por su actividad artesanal y turística, los precios también han tenido un repunte. “Vivo en el centro y el arriendo subió casi $100 desde el año pasado. Además, los precios en el mercado ya no son como antes. Antes podía hacer la compra semanal con $25; ahora necesito al menos $40”, asegura María Elena Cisneros, comerciante.
En Pimampiro, el panorama es diferente. Los costos son menores, pero también hay menos fuentes de ingreso. “Aquí es más barato vivir, pero también es difícil encontrar un empleo fijo. Yo pago $150 de arriendo, pero tengo que viajar a Ibarra para trabajar”, comenta Daniel Males, joven agricultor.
En Urcuquí, el costo de vida se mantiene bajo en comparación con los centros urbanos más grandes. “Aquí los arriendos siguen siendo accesibles. Pago \$120 por una casa amplia, pero claro, no hay muchas opciones de entretenimiento ni comercio. Es más tranquilo, pero eso también influye en los gastos”, menciona Carmen Tapia, madre de familia.
Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), la Canasta Familiar Básica en Ecuador tuvo un costo de $800,60 en marzo de 2025. En ciudades intermedias como las de Imbabura, el gasto mensual promedio por hogar en alimentación, transporte y servicios puede superar fácilmente los $700 mensuales, sin incluir educación o entretenimiento.
A estos costos se suman factores como la disponibilidad de empleo y la densidad poblacional, que han influido en la fluctuación de precios de bienes y servicios.
Aunque no hay una única respuesta definitiva, los datos y percepciones indican que Ibarra y Cotacachi lideran la lista como las ciudades con “mayor costo de vida” en Imbabura, mientras que Otavalo mantiene una posición alta debido a su actividad comercial y turística. En contraste, cantones como Urcuquí, Pimampiro o Antonio Ante ofrecen un nivel de vida más accesible para las familias de ingresos medios y bajos.