El redondel norte de la E35, en Otavalo, se ha convertido en un punto de alto riesgo para los conductores

(Redacción Otavalo).– Ingresar a Otavalo por el norte se ha convertido en una prueba de paciencia. Nuestra redacción mantiene un seguimiento periodístico permanente en uno de los puntos más críticos para la movilidad vial del cantón, el redondel que conecta la vía E35 con las calles de enlace entre la Panamericana y el ingreso al centro de la ciudad. En este sector confluyen la avenida Ponce de León y vías como De Los Corazas, Virgilio Chávez y Antonio José de Sucre, generando un alto flujo vehicular que lo ha convertido en un nodo estratégico, pero también conflictivo, para la circulación diaria.
En este sector, la saturación vehicular ha alcanzado niveles preocupantes y representa un riesgo constante tanto para peatones como para conductores que circulan en ambos sentidos. Esta situación se intensifica durante las horas pico y los fines de semana. El elevado flujo de vehículos que no pertenecen al parque automotor de Otavalo, sumado a la falta de una infraestructura adecuada para absorber la carga vial, genera congestión, maniobras peligrosas y retrasos prolongados, afectando directamente a residentes, transportistas y visitantes que utilizan esta importante vía de acceso.

Ante este escenario, y considerando que se trata de una vía que pertenece al Ministerio de Transporte e Infraestructura, se solicitó información oficial para conocer si existen cifras, estudios técnicos o diagnósticos relacionados con este tramo vial. Asimismo, se consultó si está prevista la ejecución de una obra de solución definitiva, como la construcción de un paso elevado o un paso deprimido, que permita aliviar la carga vehicular y mejorar la seguridad en la zona. Sobre el tema, el subsecretario Zonal 1 del Ministerio de Transporte e Infraestructura, Juan Sebastián Echeverría, manifestó que se ha solicitado al departamento de delegaciones un análisis de la situación, debido a que se trata de una vía que se encuentra bajo concesión. Según indicó, este proceso permitirá determinar las competencias y posibles acciones a seguir para atender la problemática.
Mientras tanto, el malestar ciudadano persiste ante la ausencia de respuestas concretas. El aumento sostenido del tráfico y el riesgo permanente de siniestros mantienen en alerta a quienes transitan por el sector, a la espera de que las autoridades aceleren los estudios técnicos y definan una intervención que permita ordenar la circulación y mejorar la seguridad en uno de los principales accesos a la ciudad de Otavalo.












