Ecuador revierte pérdidas y registra ganancias con Colombia luego del paro

(Redacción Ecuador).- El pasado 27 de marzo, tras 19 días de paralización en la frontera norte, Ecuador restableció el tránsito en el corredor Ipiales–Rumichaca. No obstante, y según datos oficiales, la crisis no solo dejó afectaciones logísticas, sino también un resultado inesperado: un giro histórico en la balanza comercial con Colombia.
De acuerdo con el Ministerio de la Producción de Ecuador, por primera vez en más de 25 años, Ecuador exporta más de lo que importa desde Colombia. Entre el 1 de febrero y el 31 de marzo de 2026, el país pasó de un déficit de 145,9 millones de dólares en 2025 a un superávit de 62,9 millones en el mismo periodo de 2026.
Este resultado coincide con la implementación de medidas comerciales por parte del Gobierno ecuatoriano, que incluyeron la aplicación de aranceles del 30% a productos colombianos desde el 1 de febrero, incrementados al 50% a partir de marzo.
Según cifras del Servicio Nacional de Aduana del Ecuador:
- Las exportaciones ecuatorianas crecieron un 32% respecto a 2025
- Las importaciones desde Colombia se redujeron en un 56,7%
- El volumen exportado alcanzó los 187,7 millones de dólares
Este comportamiento permitió revertir una tendencia histórica de dependencia comercial.

El paro fronterizo, impulsado por gremios colombianos en respuesta a los aranceles ecuatorianos, contribuyó indirectamente a la reducción de importaciones y al fortalecimiento del mercado interno ecuatoriano. Tras el levantamiento del paro, las autoridades de ambos países retomaron el diálogo. En una reunión junto a la Comunidad Andina, se abordaron temas clave como comercio, seguridad fronteriza y cooperación bilateral.
La canciller Gabriela Sommerfeld señaló que el proceso continuará en una fase técnica, aunque reconoció que las tensiones comerciales persisten. Si bien las cifras reflejan un resultado positivo en el corto plazo, el escenario aún es incierto. Los aranceles se mantienen vigentes, y expertos advierten que el desafío será sostener este superávit sin afectar la relación comercial ni el abastecimiento.











